El inversor cuidadoso
La cercanía de las elecciones generales en la Argentina, el avance de la crisis financiera internacional en marcha, la sensación de que el Gobierno nacional no puede controlar el aumento sostenido del costo de vida y la certeza de que se deben ejecutar ajustes en las tarifas de los servicios públicos generan un escenario que obliga a cuidar el dinero y la inversión.
23 Septiembre 2007 Seguir en 
La demanda de monedas duras (dólar, euro) viene siendo sostenida en las últimas semanas. Se sabe que los inversores las buscan para resguardar su capital, aun cuando este tipo de alternativas no genere la rentabilidad de otras opciones, que son siempre más riesgosas. Los tiempos son de incertidumbre y de "parar la pelota". La cercanía de las elecciones generales en la Argentina, el avance de la crisis financiera internacional originado en Estados Unidos, la sensación de que el Gobierno nacional no puede controlar el aumento sostenido del costo de vida y la certeza de que se deberán ejecutar ajustes en las tarifas de los servicios públicos generan un escenario que obliga a cuidar el dinero, a proteger la inversión.
En general, las recomendaciones apuntan a que las inversiones que se decidan permitan recuperar fácil y rápidamente los fondos, en un marco de volatilidad generan en los mercados mundiales.
Sin embargo, especialistas como Alejandro Vanoli, vicepresidente de la Comisión Nacional de Valores, aseguran que la situación económica del país es mucho más sólida que cuando la Argentina tuvo que enfrentar crisis externas en el pasado. "En lugar de reducir el proceso de crecimiento, como algunos economistas dicen, se debe fomentar la expansión económica para que haya una mayor inversión, porque el ajuste y el enfriamiento de la economía puede reducir la oferta y la producción, lo que brindaría un alivio temporal en el corto plazo, pero podría generar presiones inflacionarias en el futuro", advirtió.
En general, las industrias más importantes de Tucumán (azucarera y citrícola) no restringirán las inversiones que están en marcha, según confesaron empresarios consultados por LA GACETA. Hay ingenios que aún buscan mejorar sus niveles productivos, mientras que otros avanzan en proyectos de biocombustibles y de generación de energía. En la citricultura, las inversiones en actualización tecnológica de una actividad que exporta al primer mundo no pueden detenerse por un panorama que no se presenta demasiado claro.
El consultor financiero Damián Valenzuela Mayer, presidente de la Cámara de Analistas y Asesores en Economía, Bolsas y Mercados de Tucumán, dijo que no se puede dejar de estar al día sobre la evolución de temas como inflación, tipo de cambio, aumento de tasas, crecimiento, inversión, coyuntura internacional, superávit y acuerdos sindicales. Consideró que la mejor decisión en la actual coyuntura interna y externa es "mirar y esperar", y aprovechar los diferenciales de precios que se provocan por los movimientos propios de los mercados. "No es el sistema financiero bancario el que debe ser fuerte para que una economía crezca, sino el sistema de los mercados de capitales en donde se negocian los instrumentos que tienen como base negocios de la economía real", precisó.
En tiempos de incertidumbre, entre las opciones de inversión más elegidas figuran los inmuebles. Según Valenzuela, se espera que las viviendas sigan con sus valores sostenidos por la incertidumbre del futuro económico nacional, aunque con gran iliquidez.
El consumo podría perder empuje, según algunos expertos, si es que los bancos restringen el crédito. "La gente había comenzado a ahorrar, ya que al consumo lo financiaba con créditos. Pero ahora se viven momentos en que la tasa de interés está en ascenso y el riesgo para los bancos es mayor. Todo esto lleva a que suban las tasas y se acorten los plazos de financiación", estima la directora e investigadora de la Fundación Mercado, Susana Nuti.
En general, las recomendaciones apuntan a que las inversiones que se decidan permitan recuperar fácil y rápidamente los fondos, en un marco de volatilidad generan en los mercados mundiales.
Sin embargo, especialistas como Alejandro Vanoli, vicepresidente de la Comisión Nacional de Valores, aseguran que la situación económica del país es mucho más sólida que cuando la Argentina tuvo que enfrentar crisis externas en el pasado. "En lugar de reducir el proceso de crecimiento, como algunos economistas dicen, se debe fomentar la expansión económica para que haya una mayor inversión, porque el ajuste y el enfriamiento de la economía puede reducir la oferta y la producción, lo que brindaría un alivio temporal en el corto plazo, pero podría generar presiones inflacionarias en el futuro", advirtió.
En general, las industrias más importantes de Tucumán (azucarera y citrícola) no restringirán las inversiones que están en marcha, según confesaron empresarios consultados por LA GACETA. Hay ingenios que aún buscan mejorar sus niveles productivos, mientras que otros avanzan en proyectos de biocombustibles y de generación de energía. En la citricultura, las inversiones en actualización tecnológica de una actividad que exporta al primer mundo no pueden detenerse por un panorama que no se presenta demasiado claro.
El consultor financiero Damián Valenzuela Mayer, presidente de la Cámara de Analistas y Asesores en Economía, Bolsas y Mercados de Tucumán, dijo que no se puede dejar de estar al día sobre la evolución de temas como inflación, tipo de cambio, aumento de tasas, crecimiento, inversión, coyuntura internacional, superávit y acuerdos sindicales. Consideró que la mejor decisión en la actual coyuntura interna y externa es "mirar y esperar", y aprovechar los diferenciales de precios que se provocan por los movimientos propios de los mercados. "No es el sistema financiero bancario el que debe ser fuerte para que una economía crezca, sino el sistema de los mercados de capitales en donde se negocian los instrumentos que tienen como base negocios de la economía real", precisó.
En tiempos de incertidumbre, entre las opciones de inversión más elegidas figuran los inmuebles. Según Valenzuela, se espera que las viviendas sigan con sus valores sostenidos por la incertidumbre del futuro económico nacional, aunque con gran iliquidez.
El consumo podría perder empuje, según algunos expertos, si es que los bancos restringen el crédito. "La gente había comenzado a ahorrar, ya que al consumo lo financiaba con créditos. Pero ahora se viven momentos en que la tasa de interés está en ascenso y el riesgo para los bancos es mayor. Todo esto lleva a que suban las tasas y se acorten los plazos de financiación", estima la directora e investigadora de la Fundación Mercado, Susana Nuti.








