En el citrus, temen más a la crisis energética

Las plantaciones ubicadas en la zona piedemontana resultaron menos afectadas que las de otras zonas más expuestas al frío.

22 Julio 2007
“La presencia de humedad en las quintas sirvió para que la situación en la citricultura no sea catastrófica por las heladas”. Contundente, el presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Roberto Sánchez Loria, intentó establecer de alguna forma un cuadro de la situación del limón frente al fenómeno climático que afectó a todos los cultivos de la provincia, mientras se realizan estudios para tener datos certeros sobre la magnitud de los daños.
De cualquier forma, industriales de la actividad aseguraron que no se puede hablar de pérdidas menores a los $ 100 millones, por caídas de las exportaciones y por menor cantidad de fruta procesada en las citrícolas.
"No hay una evaluación concreta de las pérdidas. Sabemos que hay algunos sectores que han tenido mayor intensidad de daños que otros. Fundamentalmente esto varía mucho por la topografía del terreno y por el lugar donde se encuentra la plantación, pero hay algunas afectaciones que por supuesto han sido muy fuertes. Estimo que en el curso de este mes se conocerán los resultados definitivos de los daños que ha provocado tanto la falta de energía como las bajas temperaturas”, señaló Sánchez Loria.
“Aunque faltan datos más precisos para conocer el impacto de las bajas temperaturas, creemos que el efecto no será tan grave como el que tendrá en nuestra actividad la crisis energética, por el daño que provocan las restricciones de electricidad a las empresas”, destacó el productor.
Apenas se tomó conciencia real sobre los posibles daños ocasionados por las heladas, la mayoría de los empaques de cítricos de la provincia tomó la decisión de suspender por unos días las exportaciones de limones, para evitar que pudiera llegar fruta con síntomas de heladas a los mercados de destino. En otros casos, se llevaron a cabo tareas de preselección de fruta como medida precautoria frente a las heladas. De todas maneras, se dejó en claro que no toda el área con limoneros resultó afectada de la misma manera por las bajas temperaturas. En principio, las quintas ubicadas en la zona piedemontana resultaron menos afectadas que las de otras zonas más expuestas al frío.