El mercado de la informática genera amplias posibilidades de trabajo

Tendencias laborales. Es posible realizar en la propia casa tareas destinadas a clientes del resto del país y del mundo.

05 Junio 2007
"La informática en la Argentina es un boom de negocios. Nuestro país se está convirtiendo en un jugador importantísimo en el mercado global, y esto genera una demanda de profesionales como nunca se había visto", indicó el consultor Rubén Minond, responsable de la página www.universobit.com, y miembro de la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos (Cessi).
El experto reveló que el mercado de la informática crece a un ritmo del 20% anual, lo cual supera la expansión de cualquier otra actividad. "Esto lleva a que las universidades no den abasto para responder a esta demanda", remarcó.
Minond dejó en claro que este déficit no representa una crisis, sino una oportunidad. "La tarea que estamos encarando los empresarios y la Cessi, con el Gobierno y con otras empresas, es tratar de formar estos profesionales que hacen falta, dando becas gratuitas. El Gobierno está dando una ayuda fenomenal, como nunca se vio antes, a través del CFI (Consejo Federal de Inversiones)", añadió.
Explicó que la cámara del software lleva a cabo un proyecto denominado Generación TI (Tecnología Informática), mediante el cual consultores y especialistas dictan charlas en colegios y escuelas secundarias, y se presentan en los medios de comunicación, con el propósito de informar a los estudiantes sobre las ventajas del sector informático. "Les decimos a los chicos que, si tienen las aptitudes necesarias, una buena opción para estudiar es elegir sistemas o informática", indicó Minond. Hizo hincapié en que esta es una de las siete áreas que el Gobierno nacional está promoviendo estratégicamente, junto con la biotecnología, la madera, el turismo, etcétera. "Esto implicó un trabajo y el desarrollo de un plan estratégico para el período 2004-2014, a través del cual se dictaron muchas medidas. Una es la ley de software, que implica promociones y desgravación impositiva para que los empresarios se instalen y se desarrollen", apuntó.
El especialista opinó que la del software es una industria estratégica. "Se puede exportar, se puede trabajar desde la propia casa. Realmente hay chicos trabajando desde su casa para Buenos Aires y para el exterior", señaló
Dijo, además, que esta actividad ofrece importantes beneficios económico. "Los ingresos para la gente que recién se inicia son altos, mucho más que en cualquier otra profesión", agregó.
Por otra parte, el sector informático permite que un joven pueda trabajar aunque no se haya recibido en su carrera. "En general, se necesita el título para trabajar en cualquier profesión. Pero el que estudia informática puede hacer cualquiera de los cursos que está promoviendo la cámara de software, el Gobierno y las empresas, de 80, 90 o 100 horas de duración, que son gratuitos, y a la vez conseguir un trabajo. Pocas profesiones tienen la facilidad de estudiar, comenzar a trabajar y seguir tus estudios", recalcó Minond. Otra ventaja es que de las carreras informáticas es que los estudiantes no necesitan revalidar sus títulos para poder trabajar en otros países. "Hay una certificación internacional. Por ejemplo, un programador se certifica internacionalmente y puede trabajar aquí y en cualquier lugar", resaltó.

Idiomas
Si bien Minond opinó que no existe un techo en las perspectivas profesionales de las carreras vinculadas con la computación, enfatizó en que es indispensable conocer más de un idioma para trabajar, al menos castellano e inglés.

Los "no calificados", en las listas de desocupados

El crecimiento del empleo está concentrado mayoritariamente en ocupaciones en las ramas técnicas y operativas, en tanto que los desocupados "no calificados" persisten sin éxito en la búsqueda laboral, explicó la consultora abeceb.com.
Al tiempo que crece la sobreocupación en el mercado laboral argentino, la entidad confió en su informe que los grandes desafíos planteados son "resolver el problema de aquellos desocupados crónicos que han quedado excluidos de las nuevas condiciones de trabajo".
Al segundo semestre de 2006, cerca de unos 3,8 millones de trabajadores se ubicaban en el segmento de "sobreocupados", casi 610.000 personas sobreocupadas más que las registradas en 2003.
Los técnicos de abeceb.com estimaron que se debe adoptar medidas para mejorar los incentivos y las posibilidades de capacitación de aquellos que se sumen a la búsqueda laboral, de forma que la escasez de mano de obra calificada no frustre las expectativas de crecimiento sostenido. "El crecimiento del empleo se concentra en ocupaciones técnicas y operativas: la caída de la desocupación significa una merma fuerte de la oferta laboral; sin embargo, esta reducción no es pareja dentro del grupo de desempleados. Es decir, permanecen sin éxito en la búsqueda principalmente los no calificados", explicó el estudio. Se destacó que la menor disponibilidad de oferta de mano de obra calificada se traduce en una mayor cantidad de horas de trabajo para personas ocupadas calificadas.