05 Junio 2007 Seguir en 
Los avances tecnológicos y el giro que se produjo en la economía argentina, que pasó de un marcado período de estancamiento a una expansión que ronda el 8% anual en los últimos cuatro años, marcaron una tendencia en el mercado laboral. Así, mientras que los 90 se caracterizaron por una gran preminencia del sector servicios, en la actualidad se impone el sector productivo, con el agro y la industria a la cabeza, y todo lo que esté vinculado con la informática.
"Hay una gran demanda de profesionales de sistemas que no se alcanza a cubrir; pasa en todo el mundo, no sólo aquí", señaló el director del proyecto "El trabajo en la actualidad", del Consejo Federal de Inversiones (CFI), Martín González Parra.
Según el experto, en la Argentina se intenta aprovechar este escenario. "Está creciendo levemente el número de inscriptos en esas carreras, porque hace falta una gran cantidad de recursos humanos capacitados en sistemas y en diferentes lenguajes de programación. Es una gran oportunidad para que la Argentina exporte, para hacer negocios afuera, y para traer divisas", subrayó.
González Parra destacó que el mercado laboral integrado a la industria ha resurgido en los últimos años, y estimó que que esta tendencia se mantendrá en el tiempo. "Todas las carreras que tienen que ver con la ingeniería tienen un buen presente y un gran futuro. En el mercado están faltando ingenieros, así que creo que hay bastante oportunidad para los chicos que quieran estudiar ingeniería", dijo.
Dejó en claro que carreras tradicionales como abogacía, medicina y ciencias económicas, han decrecido en sus niveles de inscripción en los últimos cuatro años en las universidades. "Obviamente que siguen haciendo falta, pero la realidad es que, por ejemplo, hablando de la Universidad de Buenos Aires, hay unos 7.000 chicos que estudian sistemas, unos 12.000 estudiantes de ingeniería en sus diferentes áreas, 45.000 futuros contadores y unos 35.000 abogados. O sea que todavía siguen teniendo la mayoría, pero vemos que hay una tendencia decreciente", resaltó.
Frente a esta coyuntura, los sectores del software e industriales se están preocupando por difundir que hay trabajo en sus segmentos, y por comunicarlo a la sociedad.
González Parra cuestionó la idea de que hay ciertas carreras universitarias que no tienen salida laboral. "No creo que sea así; me parece que la carrera universitaria nos da un marco de conocimiento y la posibilidad de familiarizarnos con algo en particular. La gente tiene que estudiar y hacer lo que le gusta. Cada uno tiene que buscar su camino, porque es lo importante. Si uno es bueno en lo que hace, va a conseguir siempre trabajo. Si a uno le gusta lo que hace, conseguirá siempre trabajo, porque lo hará con más esmero", precisó.
"Hay una gran demanda de profesionales de sistemas que no se alcanza a cubrir; pasa en todo el mundo, no sólo aquí", señaló el director del proyecto "El trabajo en la actualidad", del Consejo Federal de Inversiones (CFI), Martín González Parra.
Según el experto, en la Argentina se intenta aprovechar este escenario. "Está creciendo levemente el número de inscriptos en esas carreras, porque hace falta una gran cantidad de recursos humanos capacitados en sistemas y en diferentes lenguajes de programación. Es una gran oportunidad para que la Argentina exporte, para hacer negocios afuera, y para traer divisas", subrayó.
González Parra destacó que el mercado laboral integrado a la industria ha resurgido en los últimos años, y estimó que que esta tendencia se mantendrá en el tiempo. "Todas las carreras que tienen que ver con la ingeniería tienen un buen presente y un gran futuro. En el mercado están faltando ingenieros, así que creo que hay bastante oportunidad para los chicos que quieran estudiar ingeniería", dijo.
Dejó en claro que carreras tradicionales como abogacía, medicina y ciencias económicas, han decrecido en sus niveles de inscripción en los últimos cuatro años en las universidades. "Obviamente que siguen haciendo falta, pero la realidad es que, por ejemplo, hablando de la Universidad de Buenos Aires, hay unos 7.000 chicos que estudian sistemas, unos 12.000 estudiantes de ingeniería en sus diferentes áreas, 45.000 futuros contadores y unos 35.000 abogados. O sea que todavía siguen teniendo la mayoría, pero vemos que hay una tendencia decreciente", resaltó.
Frente a esta coyuntura, los sectores del software e industriales se están preocupando por difundir que hay trabajo en sus segmentos, y por comunicarlo a la sociedad.
González Parra cuestionó la idea de que hay ciertas carreras universitarias que no tienen salida laboral. "No creo que sea así; me parece que la carrera universitaria nos da un marco de conocimiento y la posibilidad de familiarizarnos con algo en particular. La gente tiene que estudiar y hacer lo que le gusta. Cada uno tiene que buscar su camino, porque es lo importante. Si uno es bueno en lo que hace, va a conseguir siempre trabajo. Si a uno le gusta lo que hace, conseguirá siempre trabajo, porque lo hará con más esmero", precisó.







