"En la Argentina se afianza el camino hacia el pleno empleo"

Desde el Instituto para el Desarrollo Social Argentino sostienen que la precariedad y la informalidad atentan contra el desempeño armónico.

CALIFICACION. Desde el Estado se promueven programas que tienden a capacitar en oficios a los desocupados. ARCHIVO LA GACETA
CALIFICACION. Desde el Estado se promueven programas que tienden a capacitar en oficios a los desocupados. ARCHIVO LA GACETA
03 Junio 2007
La recuperación de los valores de la educación y del trabajo fueron dos de los principales pilares de la fuerte reducción de la tasa de desempleo en la Argentina. Según datos del Ministerio de Trabajo, en los últimos cuatro años, el presupuesto para capacitación de desocupados subió de $ 2 millones en 2003 a los $ 60 millones previstos para este año. Además, hubo 600.000 beneficiarios de planes Jefes de Hogar que encontraron un puesto genuino. Frente a ese panorama, el secretario de Empleo de la Nación, Enrique Deibe, no duda de que "en la Argentina se afianza el camino hacia el pleno empleo", en una entrevista telefónica mantenida con LA GACETA.

-Hay economistas que sostienen que será difícil incorporar más desocupados al mercado. ¿Es un escenario probable?
-Durante varios años se vino afirmando que no se podía bajar la tasa de desempleo a un ritmo sostenido y que el país tampoco podría crecer con un ritmo alto. Se dio todo lo contrario. La persistencia de la política del presidente Néstor Kirchner, orientada al trabajo y a la producción, ha demostrado que el índice de desocupación puede seguir bajando. Evidentemente hay desafíos por delante. Por eso buscamos crear una red de formación profesional para calificar a los desocupados.

-Los empresarios suelen decir que en el país falta mano de obra calificada entre los desocupados...
-En la Argentina, durante muchos años se perdió la formación profesional y hoy queremos recuperarla. Ya hay 200.000 argentinos que lograron capacitarse con planes oficiales y eso se multiplicará en los próximos años.

-¿Podrá seguir bajándose el índice a tasas más bajas que el 8,3% anunciado para abril por el Presidente?
-El desempleo se está consolidando en una tasa de un dígito. Y pensamos que esa tendencia a la baja se afianzará y llegará hasta el pleno empleo (un índice de entre el 5% y el 7%), con la generación de más trabajo.

-¿Cómo puede solucionarse el problema de la estacionalidad, como por ejemplo, la del período interzafra en Tucumán?
-Desde hace años trabajamos por los obreros del surco y del citrus. Para la coyuntura, buscamos mejorar el traslado de esos obreros a otras zonas durante el período interzafra, como el Alto Valle. Medidas más profundas vamos a tomar hacia fines de junio, conjuntamente con la Secretaría de Agricultura, el Consejo Federal del Trabajo y las provincias con flujos migratorios en el trabajo agrícola. Estamos buscando alternativas para que el trabajo estacional o temporario se reduzca y se elabore un esquema de empleo permanente y genuino, con el fin de luchar contra aquella estacional y seguir bajando el índice de desocupación en el país.

Problemas de capacitación y de falta de incentivos

El economista e investigador del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), Osvaldo Giordano, afirma que el nivel de desempleo que tiene la Argentina no es el problema más grave que enfrenta el mercado laboral del país. "El punto más preocupante es la calidad del empleo de los que están ocupados, es decir, de lo que no aparecen como desocupados, pero que tienen un empleo de bajísima productividad y remuneración, y que no les proporciona ningún tipo de seguridad social", explica.
Según Giordano, a nivel país, hay un 44% de trabajo informal en promedio y en algunas localidades del interior supera el 50%. "Por eso, el gran desafío en materia laboral es mejorar la calidad de los ocupados. En rigor, los dos problemas obedecen a lo mismo. Tanto el desempleo como el empleo de baja calidad afectan a gente con perfiles de calificación bajos, por lo que es muy difícil que esos trabajadores -que son la mayoría entre la Población Económicamente Activa- consiga un empleo de calidad. En este sentido, hay un problema de oferta, de gente que tiene bajo nivel de empleabilidad y por lo tanto permanece desocupado o consigue un empleo en negro o como cuentapropista. Pero muy difícilmente encontrará un empleo formal", asegura.

Trabas para las PyME
Al problema de la baja capacitación de un importante porcentaje de la fuerza laboral del país, Giordano suma los desincentivos a la generación de puestos de trabajo en la Argentina, sobre todo desde la perspectiva de la pequeña y mediana empresa (PyME). "Los impuestos, los convenios colectivos, las regulaciones laborales, la burocracia, son una suma de factores que hacen que la generación de empleo formal sea muy difícil. Para una PyME, que es la que en general puede contratar a la gente de bajo nivel de capacitación, el cumplimiento de las normas se hace casi imposible. Si tiene que cumplir con todo, el negocio no cierra o no puede contratar personal. La conclusión es que crean mucho menos empleo que el que podrían y que el que genera es en negro", asevera el economista.
El investigador del Idesa interpreta que, probablemente, las actividades estacionales como las de Tucumán (como las industrias azucarera y citrícola) compliquen aún más el panorama, pero aclara que el modelo productivo de nuestra provincia no es definitorio en lo que al mercado laboral se refiere.
"Por ejemplo, en Córdoba, el gobierno hace muchos esfuerzos con subsidios y otros incentivos para que se radiquen empresas grandes en la provincia. Ahora, la potencialidad de estos núcleos de empresas grandes no son los empleos que directamente generan, porque son de capital intensivo. La cuestión es cómo vincular esos núcleos más poderosos o dinámicos con pequeñas empresas que sean proveedoras o que presten servicios a las grandes industrias. Y esas PyME son empresas en que el esquema impositivo y laboral las mata", sostiene.
"Probablemente lo que pasa en Tucumán es lo que sucede en otras partes del interior: no se puede aprovechar la dinámica de las empresas más grandes porque les ponen muchísimas trabas a las PyME", concluye.