Una reconversión productiva permitirá bajar el desempleo

Desde el Gobierno provincial se fijaron como objetivo alcanzar una tasa de desocupación que ronde el 7% en 2015.

NUCLEO DURO. El Gobierno focalizó sus políticas de contención laboral hacia los jóvenes de entre 18 y 25 años que procuran lograr su primer empleo. LA GACETA / JOSE NUNO
NUCLEO DURO. El Gobierno focalizó sus políticas de contención laboral hacia los jóvenes de entre 18 y 25 años que procuran lograr su primer empleo. LA GACETA / JOSE NUNO
03 Junio 2007
De acuerdo con las estadísticas oficiales, la Argentina se encamina hacia una paulatina disminución de los índices de desempleo, motivado fundamentalmente por la consolidación del crecimiento económico del país, durante cuatro años consecutivos. Esta necesidad de incrementar la producción ha reactivado al mercado de trabajo, de tal modo que, en la actualidad, la tasa de desocupación se ubica por debajo del 10%.
Esta performance del mundo laboral abre desafíos en Tucumán, que siguió el ritmo de reducción del desempleo a un dígito durante el último trimestre del año pasado (9,7%), aunque con posibilidades de cerrar el primer trimestre de este año con una tasa del 11%. Ese dato se corroborará esta semana cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difunda el comportamiento del Mercado de Trabajo en los 31 aglomerados urbanos del país.
¿Qué es lo que impide alcanzar esa meta? Funcionarios, empresarios y sindicalistas coinciden en afirmar que, para sostener un desempleo más bajo que el 10%, en Tucumán se necesita romper con la estacionalidad de su arco productivo que, en períodos interzafra, expulsa de mercado a miles de trabajadores hacia una migración a otros centros laborales (sobre todo en el verano) o bien hacia la desocupación, según haya sido o no registrado por su empleador.

Las metas
La disminución del desempleo es una de las metas fijadas por el Poder Ejecutivo dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, un plan impulsado por las Naciones Unidas. Si bien reconoce que la estacionalidad del primer trimestre de cada año en la agroindustria sube la tasa, para 2015 se prevé que el desempleo sea inferior al 7%, es decir, un escenario de pleno empleo. Esto fue ratificado a LA GACETA por el secretario de Planeamiento, Julio Saguir.
"Las líneas de trabajo están planteadas desde la empleabilidad de los recursos humanos de la provincia, recreando las condiciones para su inserción laboral y en base a una capacitación permanente", dijo el funcionario.
Saguir afirmó, además, que la diversificación productiva es clave en este proceso de empleabilidad.
Ese argumento es compartido por el secretario general de la CGT Regional Tucumán, Jesús Pellasio, quien cree que el Estado debe contribuir, con una batería de medidas, en esa diversificación. "Las inversiones no solamente deben efectuarse en el sector de la agroindustria, sino que deben ampliarse a otras ramas de la economía, como el comercio, para que se generen más puestos legítimos de trabajo", indicó. "Sería alentador para evitar el desarraigo de miles de obreros que tienen que dejar su familia para buscar trabajo en otras provincias", acotó.
Sin embargo, el dirigente de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) aclaró que aún falta bastante camino por recorrer para estabilizar la tasa de desempleo en un dígito, como lo quiere el Gobierno.
Según el presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), Julio Colombres, la meta de la desocupación a un dígito no sólo requiere de un cambio en el perfil económico de la provincia, sino también de otras acciones que deben surgir desde la Casa de Gobierno.
El industrial azucarero puntualizó, entre algunas medidas, a una disminución en la presión impositiva, que desalienta la inversión, y en una mayor actividad educativa sobre la población. "Suponiendo que la Argentina vaya estructuralmente hacia una tasa de desocupación de un dígito, Tucumán es candidato natural a estar dentro de las provincias con mayores bolsones de desempleo si no se cambia el modelo", señaló el titular de la FET.

Efectos de los planes estatales

EL NUMERO DE BENEFICIARIOS de los planes Jefas y Jefes de Hogar Desocupados se redujo a un 40% respecto de la cantidad de subsidios que se otorgaban hace cuatro años. De acuerdo con el registro del Ministerio de Trabajo de la Nación, en Tucumán hay 33.456 beneficiarios que cobran los $ 150 mensuales, aunque 1.011 de ellos pueden perder el aporte. En el país, los beneficiarios de planes jefes de Hogar superan los 900.000 casos.

EL PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO para el trabajo fue impulsado por el Gobierno como una manera de reducir la desocupación entre la población juvenil de entre 18 y 25 años. Esa franja etaria constituye el núcleo duro del desempleo, de acuerdo con los registros oficiales. Actualmente, hay 830 empresas que se inscribieron en el plan que ofrecieron 4.400 puestos de entrenamiento, 600 menos que el cupo asignado por la Nación a Tucumán. Según datos de la Secretaría de Planeamiento, son 1.800 jóvenes los que están desempeñando alguna tarea en el sector privado, en un período de prueba de seis meses.

LOS PLANES DE CAPACITACION lanzados el año pasado por el Poder Ejecutivo permitieron que 2.400 desocupados se perfeccionen en algún oficio vinculado con la construcción (albañilería, carpintería, yesería, pintura, electricidad, gas, entre otros). Esas personas pasaron a ser beneficiarios del Seguro de Empleo y Capacitación, un programa promovido por el Ministerio de Trabajo de la Nación.

HUBO DESOCUPADOS que quisieron terminar algún ciclo educativo. Así, por ejemplo, unas 600 personas completaron los cursos vinculados con el programa de terminalidad escolar.

EN EL GRAN SAN MIGUEL DE TUCUMAN aún quedan cerca de 30.000 desocupados. Desde el Gobierno (nacional y provincial) se promueve la conformación de cooperativas (ocho personas deben estar desempleadas) para que a través de la iniciativa privada logren su inclusión social. También se otorgan herramientas para la ejecución de obras vecinales (mejorar la calidad de vida).