26 Mayo 2007 Seguir en 
La actividad productiva está a semanas de alcanzar su máximo punto en Tucumán y los expendedores de combustibles ya advierten que, ante el crecimiento de la demanda, comenzó a escasear el gasoil.
Fuentes del sector consultadas por LA GACETA dijeron que, por el momento, la situación está medianamente controlada. Pero advirtieron que cada vez hay más demanda y que en las próximas semanas podría haber problemas de abastecimiento, tal como sucedió el año pasado durante los meses en los que la producción de azúcar, de citrus y la cosecha de granos se desarrolló al máximo nivel.
"Todos los productotes están haciendo convenios con los propietarios de estaciones de servicio. Los productores están consumiendo mucho combustible. Por ejemplo, durante la zafra 2006, vendíamos unos 27.000 litros diarios, pero durante estas últimas dos semanas se demandó 35.000 litros más. Subió un 30% la venta diaria", explicó uno de los empresarios líderes en el sector de venta de combustibles.
La misma fuente confirmó que en su cadena de estaciones de servicio continúa habiendo cupos en la venta de gasoil, para poder asegurar la provisión del combustible a todos sus clientes.
Otro empresario del rubro dijo que, pese a que se augura una producción récord de azúcar, las petroleras les confirmaron que no enviarán más combustible y que las cantidades serán las mismas que enviaron durante los años anteriores.
Culpan al Gobierno
"Esto es culpa del Gobierno, que tiene los precios controlados. En los países limítrofes con la Argentina se duplicó el valor de los combustibles y aquí rigen los mismos precios. Con esa realidad, para las petroleras no es negocio importar combustible para venderlo en el país a la mitad del precio al que lo compran", afirmó el empresario Antonio Jaime, propietario de una estación de servicio de la línea Shell.
Jaime explicó que, en el caso de Shell y de Esso, que no tienen pozos petroleros en el país, les es imposible comprar combustibles en el exterior para venderlo a pérdida en la Argentina. "No sé qué va a pasar. Shell no tiene pozos y compra del mercado extranjero. Con las naftas no hay problemas porque el consumo es menor. Pero con el tema del gasoil está muy complicado", agregó.
El empresario dijo que, en su caso, también están cupificando las ventas. "A los automovilistas sólo les cargamos hasta $ 30. Algunos se enojan, pero es la única forma de poder venderles a todos los clientes", dijo.
Fuentes del sector consultadas por LA GACETA dijeron que, por el momento, la situación está medianamente controlada. Pero advirtieron que cada vez hay más demanda y que en las próximas semanas podría haber problemas de abastecimiento, tal como sucedió el año pasado durante los meses en los que la producción de azúcar, de citrus y la cosecha de granos se desarrolló al máximo nivel.
"Todos los productotes están haciendo convenios con los propietarios de estaciones de servicio. Los productores están consumiendo mucho combustible. Por ejemplo, durante la zafra 2006, vendíamos unos 27.000 litros diarios, pero durante estas últimas dos semanas se demandó 35.000 litros más. Subió un 30% la venta diaria", explicó uno de los empresarios líderes en el sector de venta de combustibles.
La misma fuente confirmó que en su cadena de estaciones de servicio continúa habiendo cupos en la venta de gasoil, para poder asegurar la provisión del combustible a todos sus clientes.
Otro empresario del rubro dijo que, pese a que se augura una producción récord de azúcar, las petroleras les confirmaron que no enviarán más combustible y que las cantidades serán las mismas que enviaron durante los años anteriores.
Culpan al Gobierno
"Esto es culpa del Gobierno, que tiene los precios controlados. En los países limítrofes con la Argentina se duplicó el valor de los combustibles y aquí rigen los mismos precios. Con esa realidad, para las petroleras no es negocio importar combustible para venderlo en el país a la mitad del precio al que lo compran", afirmó el empresario Antonio Jaime, propietario de una estación de servicio de la línea Shell.
Jaime explicó que, en el caso de Shell y de Esso, que no tienen pozos petroleros en el país, les es imposible comprar combustibles en el exterior para venderlo a pérdida en la Argentina. "No sé qué va a pasar. Shell no tiene pozos y compra del mercado extranjero. Con las naftas no hay problemas porque el consumo es menor. Pero con el tema del gasoil está muy complicado", agregó.
El empresario dijo que, en su caso, también están cupificando las ventas. "A los automovilistas sólo les cargamos hasta $ 30. Algunos se enojan, pero es la única forma de poder venderles a todos los clientes", dijo.







