13 Mayo 2007 Seguir en 
"Los bancos perciben a las PyME (pequeñas y medianas empresas) como un agente importante para el crecimiento económico de la región. La visión que tienen los banqueros sobre el horizonte económico y el futuro son muy positivos", dijo a LA GACETA Nora D?Alessio, vicepresidenta de la consultora D?Alessio IROL Latam, que recientemente realizó una encuesta entre bancos latinoamericanos y del Caribe con el objeto de medir la predisposición de esas entidades a la financiación de pequeñas empresas. El trabajo, en su segunda edición, fue encargado por la Federación Latinoamérica de Bancos (Felaban), la Corporación Interamericana de Desarrollo (CII), el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin).
"El interés de los bancos por incrementar el volumen de negocios con las PyME se refleja por el alto porcentaje de entidades financieras que indicaron tener políticas para el financiamiento de estas empresas y contar con un área especializada para tramitar préstamos para este sector", precisó D?Alessio.
- En general, pareciera que hay una especie de divorcio entre los bancos y las pequeñas y medianas empresas. ¿Esta tendencia apunta a revertirse?
- Lo más interesante es que los bancos en América Latina y el Caribe realmente están decididos a financiar a las PyME, no en su totalidad, pero sí en un número superior a lo que observábamos hace dos años, cuando realizamos la primera encuesta de este tipo.
- ¿En que notan este cambio de actitud de los bancos frente a las PyME?
- Las acciones que se ejecutan desde el sector financiero para realmente conquistar o capturar el crédito PyME han ido aumentado en los últimos dos años, y es sumamente interesante ver esta evolución. Para trabajar en forma más intensa con las pequeñas y medianas empresas, los bancos han tomado acciones tales como la contratación de asesores de crédito especializados en analizar pequeños créditos, el uso intensivo de medios de comunicación masivos y el uso de internet como herramienta para promocionar los servicios financieros entre estas compañías.
- ¿Qué otros negocios pueden realizar las instituciones financieras con las empresas de menor envergadura?
- Si bien es cierto que los créditos continúan siendo la principal fuente de financiamiento para las PyME, los bancos mencionan una serie de servicios financieros adicionales ofrecidos al sector, como por ejemplo: créditos hipotecarios y prendarios, descuento de documentos, leasing, factoring, adelantos en cuenta, garantías y otros. Los bancos también dicen estar interesados en aumentar sus transacciones en el área de microempresas y remesas, áreas importantes para aumentar la cobertura de bancarización en la región.
- En general, se responsabiliza a los bancos por la falta de créditos para las PyME. Pero ¿fallan en algo estas empresas para que las entidades no las consideren sujeto de crédito?
- Por supuesto que sí. Los principales obstáculos que enfrentan los bancos para el procesamiento de créditos con PyME son la dificultad de determinar la capacidad de pago, la informalidad y la dificultad de formalizar garantías. La verdad es que existe un tema que tiene que ver con los obstáculos que hay para que las PyME puedan tener algún financiamiento a largo plazo. El principal es la informalidad, porque la mayoría no son empresas legamente constituidas, y esto está relacionado con problemas con sus directorios, más alla de que tengan o no un inmueble. En las empresas de toda Latinoamérica la operatividad en negro es una constante.
- ¿Hay algún otro factor que juegue en contra?
- Sí, decíamos que existe dificultad para determinar la capacidad de pago de los créditos. Para el 97% de los bancos consultados es relevante que las PyME no puedan mostrar solvencia a fin de responder al repago de los créditos, mientras que para el 93% es entre importante y muy importante el grado de formalidad de la empresa que solicita un crédito.
- ¿En qué plazo se podría observar una inserción plena de los bancos en el esquema financiero de las PyME?
- No sé en cuanto tiempo los bancos lograrán insertarse más, pero ese es uno de los aspectos que interesan a los organismos internacionales que miden cómo va cambiando la interrelación entre las institucionales financieras y el sector privado.
- Luego de la crisis bancaria de finales de 2001, ¿en qué etapa se encuentra la relación entre los bancos y el sector privado argentino?
- El sistema financiero va reconstituyendo lentamente el vínculo con las personas.
"El interés de los bancos por incrementar el volumen de negocios con las PyME se refleja por el alto porcentaje de entidades financieras que indicaron tener políticas para el financiamiento de estas empresas y contar con un área especializada para tramitar préstamos para este sector", precisó D?Alessio.
- En general, pareciera que hay una especie de divorcio entre los bancos y las pequeñas y medianas empresas. ¿Esta tendencia apunta a revertirse?
- Lo más interesante es que los bancos en América Latina y el Caribe realmente están decididos a financiar a las PyME, no en su totalidad, pero sí en un número superior a lo que observábamos hace dos años, cuando realizamos la primera encuesta de este tipo.
- ¿En que notan este cambio de actitud de los bancos frente a las PyME?
- Las acciones que se ejecutan desde el sector financiero para realmente conquistar o capturar el crédito PyME han ido aumentado en los últimos dos años, y es sumamente interesante ver esta evolución. Para trabajar en forma más intensa con las pequeñas y medianas empresas, los bancos han tomado acciones tales como la contratación de asesores de crédito especializados en analizar pequeños créditos, el uso intensivo de medios de comunicación masivos y el uso de internet como herramienta para promocionar los servicios financieros entre estas compañías.
- ¿Qué otros negocios pueden realizar las instituciones financieras con las empresas de menor envergadura?
- Si bien es cierto que los créditos continúan siendo la principal fuente de financiamiento para las PyME, los bancos mencionan una serie de servicios financieros adicionales ofrecidos al sector, como por ejemplo: créditos hipotecarios y prendarios, descuento de documentos, leasing, factoring, adelantos en cuenta, garantías y otros. Los bancos también dicen estar interesados en aumentar sus transacciones en el área de microempresas y remesas, áreas importantes para aumentar la cobertura de bancarización en la región.
- En general, se responsabiliza a los bancos por la falta de créditos para las PyME. Pero ¿fallan en algo estas empresas para que las entidades no las consideren sujeto de crédito?
- Por supuesto que sí. Los principales obstáculos que enfrentan los bancos para el procesamiento de créditos con PyME son la dificultad de determinar la capacidad de pago, la informalidad y la dificultad de formalizar garantías. La verdad es que existe un tema que tiene que ver con los obstáculos que hay para que las PyME puedan tener algún financiamiento a largo plazo. El principal es la informalidad, porque la mayoría no son empresas legamente constituidas, y esto está relacionado con problemas con sus directorios, más alla de que tengan o no un inmueble. En las empresas de toda Latinoamérica la operatividad en negro es una constante.
- ¿Hay algún otro factor que juegue en contra?
- Sí, decíamos que existe dificultad para determinar la capacidad de pago de los créditos. Para el 97% de los bancos consultados es relevante que las PyME no puedan mostrar solvencia a fin de responder al repago de los créditos, mientras que para el 93% es entre importante y muy importante el grado de formalidad de la empresa que solicita un crédito.
- ¿En qué plazo se podría observar una inserción plena de los bancos en el esquema financiero de las PyME?
- No sé en cuanto tiempo los bancos lograrán insertarse más, pero ese es uno de los aspectos que interesan a los organismos internacionales que miden cómo va cambiando la interrelación entre las institucionales financieras y el sector privado.
- Luego de la crisis bancaria de finales de 2001, ¿en qué etapa se encuentra la relación entre los bancos y el sector privado argentino?
- El sistema financiero va reconstituyendo lentamente el vínculo con las personas.







