10 Mayo 2007 Seguir en 
"Argentina -y menos esta parte del país- no tiene que ser nuestro competidor, sino nuestro socio para competir con el mundo". Con esa visión estratégica, el director regional Atacama de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), Juan Carlos Torres Bustamante, señaló ayer a LA GACETA el propósito de la misión chilena que llegó a esta ciudad: explorar las oportunidades de negocios integrados. El contacto bilateral forma parte de los lazos abiertos mediante la incorporación de Tucumán a la macrorregión de Atacalar, integrada por la III Región de Atacama (Chile), Catamarca, La Rioja, Córdoba y Santiago del Estero, aprovechando la interconexión vial por el Paso de San Francisco.
El titular del Corfo, un organismo que cumple en Chile funciones similares al Consejo Federal de Inversiones (CFI), expresó que el seminario efectuado ayer en un hotel céntrico abre las puertas para la organización de una red empresarial binacional. "Esa red puede servir para que la producción tucumana y regional pueda aprovechar los beneficios que otorgan los 54 tratados de libre comercio que tiene firmados Chile y el uso de los puertos de Atacama para la conquista de los mercados de Asia-Pacífico", indicó Torres Bustamante. Los puertos de Huasco y Chanaral, especialmente, reciben barcos de gran calado.El ejecutivo reconoció, además, que el intercambio comercial interesa a los empresarios de su país, particularmente en lo que hace al aprovechamiento del terreno argentino para la actividad agrícola y al agua potable, "un recurso que es escaso en mi país", indicó. "A su vez, la asociatividad empresarial puede ser vital para enfrentar el problema energético: en nuestro caso por la escasez de gas y en el de Argentina, por los inconvenientes en la distribución. En este terreno, también hay oportunidades de negocios que se abren para ambos lados", puntualizó.
A su turno, el consejero regional de Atacama, Julio Palma Vergara, dijo que, si bien la distancia hasta los puertos de su región es la misma que hasta Buenos Aires (unos 1.200 kilómetros), la producción tucumana tiene la ventaja de ahorrar varios kilómetros de flete marítimo para llegar hacia el Pacífico, y añadió que consideran a Tucumán un socio estratégico de altísimo valor "por sus capacidades productivas y por el nivel de desarrollo económico comparativo con otras provincias del norte argentino".
La integración de Tucumán con Atacama es el segundo paso de esta gestión de gobierno en busca de armar una relación comercial con Chile. El año pasado, se ratificaron convenios de cooperación con la Región de Antofagasta, que cedió un terreno para Tucumán en el Puerto de Mejillones, según recordó el coordinador del comité de Integración del Ministerio de Desarrollo Productivo, Luis Mentz.En la III Región de Atacama hay cerca de 260.000 habitantes, menos de la mitad de la población de San Miguel de Tucumán. Sin embargo, por su acento minero, sus exportaciones anuales rondan los U$S 3.000 millones, un nivel casi cinco veces superior de comercialización externa que el que tuvo Tucumán el año pasado.
El titular del Corfo, un organismo que cumple en Chile funciones similares al Consejo Federal de Inversiones (CFI), expresó que el seminario efectuado ayer en un hotel céntrico abre las puertas para la organización de una red empresarial binacional. "Esa red puede servir para que la producción tucumana y regional pueda aprovechar los beneficios que otorgan los 54 tratados de libre comercio que tiene firmados Chile y el uso de los puertos de Atacama para la conquista de los mercados de Asia-Pacífico", indicó Torres Bustamante. Los puertos de Huasco y Chanaral, especialmente, reciben barcos de gran calado.El ejecutivo reconoció, además, que el intercambio comercial interesa a los empresarios de su país, particularmente en lo que hace al aprovechamiento del terreno argentino para la actividad agrícola y al agua potable, "un recurso que es escaso en mi país", indicó. "A su vez, la asociatividad empresarial puede ser vital para enfrentar el problema energético: en nuestro caso por la escasez de gas y en el de Argentina, por los inconvenientes en la distribución. En este terreno, también hay oportunidades de negocios que se abren para ambos lados", puntualizó.
A su turno, el consejero regional de Atacama, Julio Palma Vergara, dijo que, si bien la distancia hasta los puertos de su región es la misma que hasta Buenos Aires (unos 1.200 kilómetros), la producción tucumana tiene la ventaja de ahorrar varios kilómetros de flete marítimo para llegar hacia el Pacífico, y añadió que consideran a Tucumán un socio estratégico de altísimo valor "por sus capacidades productivas y por el nivel de desarrollo económico comparativo con otras provincias del norte argentino".
La integración de Tucumán con Atacama es el segundo paso de esta gestión de gobierno en busca de armar una relación comercial con Chile. El año pasado, se ratificaron convenios de cooperación con la Región de Antofagasta, que cedió un terreno para Tucumán en el Puerto de Mejillones, según recordó el coordinador del comité de Integración del Ministerio de Desarrollo Productivo, Luis Mentz.En la III Región de Atacama hay cerca de 260.000 habitantes, menos de la mitad de la población de San Miguel de Tucumán. Sin embargo, por su acento minero, sus exportaciones anuales rondan los U$S 3.000 millones, un nivel casi cinco veces superior de comercialización externa que el que tuvo Tucumán el año pasado.







