22 Abril 2007 Seguir en 
La tranquilidad de la casona de San Martín 427 -sede de la Federación Económica (FET)- en el frío sábado de ayer fue contrastada por la dura y, por momentos, acalorada negociación entre directivos de la Asociación de Transportistas de Cargas (ATCT) y de la Asociación Tucumana de Citrus (ATC). Tras cuatro horas de discusión, los sectores llegaron a un acuerdo que fija una suba tarifaria para el servicio de transporte de limones, de entre el 9% y el 14%. La actividad citrícola es la segunda en importancia para Tucumán (detrás de la azucarera) y está en plena cosecha.
El acuerdo permitió que se reactive el traslado de limones de las fincas a las fábricas, a los packings y a los centros de exportación, tras la paralización de la actividad que impusieron los transportistas el viernes. Gran cantidad de camiones, con las cargas, habían sido retenidos en distintos puntos de la provincia, a la vera de las rutas.
La protesta de los transportistas irritó a los citricultores y es lo que generó un clima de tensión en el encuentro. "El servicio queda totalmente normalizado", anunció, después de la reunión, el presidente de la ATCT, Luis Morales.
El año pasado, los empresarios limoneros pagaban entre $ 120 y $ 125 por el transporte de cada pallet (cajas en las que entran unos 1.200 kilos de cítricos). Esto significa que, por cada camión enviado a Buenos Aires y a Campana (entre 1.100 y 1.200 kilómetros desde Tucumán), debían abonar entre $ 2.400 y $ 2.750, ya que en cada vehículo entran entre 20 y 22 pallets. Ahora, el precio orientativo es de $ 137 por palet, lo que implica que deberán pagar por camión entre $ 2.750 y $ 3.000, o más.
Estas son las nuevas tarifas de referencia que acordaron las partes. No obstante, cada empresa citrícola y cada compañía transportista de cargas podrá acordar el precio en forma independiente.
También sufrió un reajuste el valor del denominado "flete corto", es decir, el transporte de cítricos desde las fincas hasta las industrias tucumanas. Según representantes de ambos sectores, las nuevas tarifas del flete corto para el limón se asemejarán ahora a las del transporte del resto de la producción.
Directivos de la ATC, encabezados por su titular, Roberto Sánchez Loria, y de la ATCT, por Morales, firmaron un acuerdo marco en el que, además de fijar las tarifas orientativas (regirán hasta el 30 de septiembre de este año), se determina una serie de compromisos para ambas actividades:
Buscar mejorar las condiciones del flete para los exportadores, mediante mecanismos de compensación de las asimetrías regionales (ya se elevó un planteo al respecto al gobernador José Alperovich).
Pedir en forma conjunta a las autoridades la mejora en la red vial nacional, provincial y comunal.
La ATC informará a sus asociados el precio de referencia establecido por la ATCT.
Sánchez Loria admitió que la negociación con la ATCT era fundamental para el sector porque la mayoría de los limones para exportación se transporta por medio de empresas grandes (no mediante firmas pequeñas o choferes cuentapropistas). Pero, a la vez, sostuvo que la ATC logró que el acuerdo no sea corporativo. "De esta forma, queda liberada la negociación individual. Hay empresas de distintas envergaduras y diferentes formas de pago: si uno paga de contado, se consigue un descuento por parte del fletero, que es distinto al pago a 90 días, por ejemplo. Hay muchas diferencias. Por eso, era importante un convenio marco", aseveró.
"El acuerdo satisface a las dos partes, y la relación institucional quedó muy bien", afirmó, por su parte, Morales.
La citricultura envió a sus "pesos pesados" para la negociación. Por San Miguel estuvieron Fernando Seoane y Luis Rico; por Argenti Lemon, Alvaro Bulacio y Carlos Parravicini; por Citromax, Manuel Fermoselle y Fernando Carreras; por Citrusvil, Juan Oliva. Y también, el presidente, el secretario, el tesorero y el gerente de la ATC, Roberto Sánchez Loria, Pedro Omodeo (h), Juan Zamora (de la agrupación de citricultores Fructucumán) y Bartolomé del Bono, respectivamente.
Por los transportistas de carga estuvo el presidente de la ATCT, Luis Morales (a su vez, titular de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas, Fadeeac) y los directivos Angel Alcántara y Jorge Largentieri, y el asesor letrado Carlos Aguirre.
Al final del encuentro, se observó un clima de distención, diferente al que marcó la primera parte de la negociación. Hubo bromas y saludos cordiales en la despedida. "Buscamos llevar tranquilidad, no sólo a los asociados y a las empresas, sino también a la provincia. No podíamos entorpecer la actividad económica", dijo uno de ellos.
El acuerdo permitió que se reactive el traslado de limones de las fincas a las fábricas, a los packings y a los centros de exportación, tras la paralización de la actividad que impusieron los transportistas el viernes. Gran cantidad de camiones, con las cargas, habían sido retenidos en distintos puntos de la provincia, a la vera de las rutas.
La protesta de los transportistas irritó a los citricultores y es lo que generó un clima de tensión en el encuentro. "El servicio queda totalmente normalizado", anunció, después de la reunión, el presidente de la ATCT, Luis Morales.
El año pasado, los empresarios limoneros pagaban entre $ 120 y $ 125 por el transporte de cada pallet (cajas en las que entran unos 1.200 kilos de cítricos). Esto significa que, por cada camión enviado a Buenos Aires y a Campana (entre 1.100 y 1.200 kilómetros desde Tucumán), debían abonar entre $ 2.400 y $ 2.750, ya que en cada vehículo entran entre 20 y 22 pallets. Ahora, el precio orientativo es de $ 137 por palet, lo que implica que deberán pagar por camión entre $ 2.750 y $ 3.000, o más.
Estas son las nuevas tarifas de referencia que acordaron las partes. No obstante, cada empresa citrícola y cada compañía transportista de cargas podrá acordar el precio en forma independiente.
También sufrió un reajuste el valor del denominado "flete corto", es decir, el transporte de cítricos desde las fincas hasta las industrias tucumanas. Según representantes de ambos sectores, las nuevas tarifas del flete corto para el limón se asemejarán ahora a las del transporte del resto de la producción.
Directivos de la ATC, encabezados por su titular, Roberto Sánchez Loria, y de la ATCT, por Morales, firmaron un acuerdo marco en el que, además de fijar las tarifas orientativas (regirán hasta el 30 de septiembre de este año), se determina una serie de compromisos para ambas actividades:
Buscar mejorar las condiciones del flete para los exportadores, mediante mecanismos de compensación de las asimetrías regionales (ya se elevó un planteo al respecto al gobernador José Alperovich).
Pedir en forma conjunta a las autoridades la mejora en la red vial nacional, provincial y comunal.
La ATC informará a sus asociados el precio de referencia establecido por la ATCT.
Sánchez Loria admitió que la negociación con la ATCT era fundamental para el sector porque la mayoría de los limones para exportación se transporta por medio de empresas grandes (no mediante firmas pequeñas o choferes cuentapropistas). Pero, a la vez, sostuvo que la ATC logró que el acuerdo no sea corporativo. "De esta forma, queda liberada la negociación individual. Hay empresas de distintas envergaduras y diferentes formas de pago: si uno paga de contado, se consigue un descuento por parte del fletero, que es distinto al pago a 90 días, por ejemplo. Hay muchas diferencias. Por eso, era importante un convenio marco", aseveró.
"El acuerdo satisface a las dos partes, y la relación institucional quedó muy bien", afirmó, por su parte, Morales.
ESQUINAS DIFERENTES
La reunion empezó en un ambiente muy tenso, debido a la gran diferencia entre las posiciones de las instituciones. El cuarto intermedio enfrió la discusión y cada grupo se fue a almorzar en esquinas diferentes. Los citricultores, en "La Pizzada"; los transportistas, en "Casapán". Desde ambos sectores admitieron que, tras la tensión, hubo racionalidad y buena voluntad. El cuarto intermedio fue fundamental.La citricultura envió a sus "pesos pesados" para la negociación. Por San Miguel estuvieron Fernando Seoane y Luis Rico; por Argenti Lemon, Alvaro Bulacio y Carlos Parravicini; por Citromax, Manuel Fermoselle y Fernando Carreras; por Citrusvil, Juan Oliva. Y también, el presidente, el secretario, el tesorero y el gerente de la ATC, Roberto Sánchez Loria, Pedro Omodeo (h), Juan Zamora (de la agrupación de citricultores Fructucumán) y Bartolomé del Bono, respectivamente.
Por los transportistas de carga estuvo el presidente de la ATCT, Luis Morales (a su vez, titular de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas, Fadeeac) y los directivos Angel Alcántara y Jorge Largentieri, y el asesor letrado Carlos Aguirre.
Al final del encuentro, se observó un clima de distención, diferente al que marcó la primera parte de la negociación. Hubo bromas y saludos cordiales en la despedida. "Buscamos llevar tranquilidad, no sólo a los asociados y a las empresas, sino también a la provincia. No podíamos entorpecer la actividad económica", dijo uno de ellos.







