La mala higiene bucal provoca la inflamación de las encías

El exceso de pastas y alimentos dulces favorecen la formación de las placas bacterianas.

26 Enero 2005
Las encías sangran cuando están inflamadas. La inflamación es una respuesta del organismo a un estímulo al que no reconoce como natural, y para el cual no está preparado. Esta agresión, que puede ser transitoria o permanente, en la gran mayoría de los casos proviene de las bacterias huéspedes habituales -o no- de la boca.
La agresión bacteriana aumenta cuando en su medio encuentra buen caldo de cultivo: restos orgánicos como alimentos no removidos, o inorgánicos (sarro dental). Ambos se deben a la mala higiene bucal.

Las causas del problema
La barrera natural, en este caso la mucosa bucal, presenta una parte -las encías- que se encargan de envolver apretadamente los dientes. En condiciones normales protegen a los tejidos internos. Las encías claudican cuando actúan varios factores: defensas inmunitarias bajas, estrés, tabaco, diabetes, etcétera.
La encía normal tiene un aspecto firme, adherida al contorno de cada diente, de color rosa pálido. Las encías inflamadas cambian, se ponen enrojecidas, abultadas, muchas veces dan mal aliento; sangran en forma espontánea o al cepillarse. Generalmente este cuadro no es doloroso, lo cual es negativo porque no moviliza al paciente a la consulta.

Pérdida dentaria
Entonces, la mala higiene bucal, las caries no tratadas, las obturaciones y prótesis improlijas, las bajas defensas del individuo, favorecen la inflamación de las encías, que en términos médicos se denomina gingivitis. Este mal, junto con la caries dentaria afecta en algún momento de la vida a más del 95% de la población. La primera ataca el entorno del diente (tejidos blandos); la caries corroe al mismo diente (tejido duro), destruyéndolo. Ambas son las principales enfermedades bucodentarias y deben ser prevenidas o detenidas precozmente porque su avance lleva a la pérdida dentaria.
La gingivitis no tratada se hace crónica, y ésta puede ser puerta de entrada a una enfermedad mas severa que es la periodontitis (popularmente, piorrea), donde se pierde el hueso que soporta al diente, llevando a éste a movilidad y finalmente pérdida del mismo. La periodontitis es una infección bastante frecuente, destructiva, irreversible, y que puede significar un factor de riesgo para otras enfermedades del individuo.

Cómo prevenir
Una buena alimentación predispone por lo general a buena salud y mejores defensas. Localmente, se debe limitar la ingestión de pastas y alimentos azucarados, cuyo exceso en la cavidad bucal promueve el desarrollo de la placa bacteriana. Esta placa microbiana puede llegar a producir la gingivitis y la caries, razón por la cual hay que tratar de reducirla al mínimo posible, mediante la higiene bucal. El cepillado dentario y el uso de hilo dental, dos veces por día, constituye la base de la salud buco dental. Esta limpieza puede también retardar el depósito de sarro, que varía según la persona, y que el odontólogo debe removerlo adecuadamente. De ahí la necesidad de visitar su consultorio cada seis meses.

Beber limonada enriquecida con minerales es menos dañino para los dientes
Jena (Alemania) y Bristol (G.Bretaña).- La limonada ataca menos la dentadura cuando tiene agregado de minerales, según experimentos realizados por un equipo de científicos alemanes y británicos. Bebidas aciduladas como la cola o la limonada deberían ser enriquecidas, por ejemplo, con calcio o fosfatos, señalan los investigadores de las universidades de Jena y Bristol, en un artículo publicado en la edición de enero del "Journal of Oral Rehabilitation" (volumen 32, página 16).
Los expertos en minerales investigaron el efecto del agua mineral así como de una bebida cítrica acidulada en dos versiones: con y sin calcio y fosfato.
El agua mineral, tal como era esperado, no atacó el esmalte de los dientes, informaron. En cambio, las dos bebidas aciduladas ablandaron la capa protectora de los dientes. Sin embargo, la bebida con calcio y fosfato causó daños en el esmalte a la mitad de la velocidad que la bebida cítrica sin los minerales. "Si no se pueden evitar totalmente los ácidos en las bebidas, ésta sería una nueva base para enfrentar la erosión del esmalte de los dientes", concluyeron los científicos. (DPA)

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