La toma continua de analgésicos daña el intestino delgado

Impacto de antiinflamatorios no esteroides.

19 Enero 2005
WASHINGTON.- Más del 70 % de los pacientes que tomaron analgésicos, como el ibuprofeno, durante más de tres meses experimentaron daños en el intestino delgado, reportaron investigadores en Estados Unidos.
El estudio constituye otro golpe para los pacientes que tratan de hallar formas de aliviar los dolores causados por la artritis. Según informes recientes, los inhibidores de la enzima COX-2 pueden aumentar el riesgo de muerte por cardiopatía.
David Y. Graham, del Colegio de Medicina Baylor en Houston, Texas, y sus colegas estudiaron a 21 pacientes que tomaron diferentes fármacos antiinflamatorios no esteroideos (FANE), y los compararon con 20 personas que tomaban acetaminofeno (otro tipo de medicamento) o ninguno.
"Se detectó un 71% de lesiones en el intestino delgado entre los que consumían FANE, comparado con el 10 % en el grupo de control", escribieron en la revista Clinical Gastroenterology and Hepatology.
"Siempre se ha sabido que los FANE pueden causar complicaciones estomacales posiblemente mortales, pero hasta ahora se desconocía la magnitud del impacto en el intestino delgado", indicó Graham.
El dolor artrítico es incurable, pero se puede aliviar con varios tipos de fármacos, incluidos los FANE, como la aspirina, el ibuprofeno o el naproxeno, así como el acetaminofeno y los nuevos medicamentos llamados inhibidores de la COX-2.
Los FANE funcionan muy bien, pero causan daño en el estómago e intestinos. Graham dijo que estos fármacos son responsables de 16.500 muertes anuales en Estados Unidos.

Beneficios vs. riesgos
"Cualquier persona que tome aspirina u (otros) FANE durante años tiene entre un uno y un 4% de riesgo de desarrollar complicaciones gastrointestinales graves", dijo Graham en una entrevista telefónica.
"Si los fármacos no tuvieran sus beneficios, los habríamos retirado del mercado hace mucho tiempo", agregó.
El acetaminofeno, que se vende genéricamente pero también bajo el nombre de marca Tylenol, no funciona en la mayoría de los pacientes, según Graham.
Los inhibidores de la COX-2 fueron diseñados específicamente para superar los efectos perjudiciales de los FANE. Sin embargo, una serie de estudios los vinculó posteriormente a enfermedades cardíacas. Uno de ellos, el Vioxx, de la empresa Merck & Co. Inc , se retiró del mercado en septiembre último.
En diciembre, la Dirección de Fármacos y Alimentos (FDA) de Estados Unidos emitió un aviso para que los médicos limiten la prescripción de otros inhibidores de la COX-2, incluidos el Bextra y el Celebrex de la empresa Pfizer.

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