12 Enero 2005 Seguir en 

BUENOS AIRES.- Por primera vez en Argentina, médicos del IFER (Instituto de Ginecología y Fertilidad) lograron con éxito un embarazo con óvulos madurados en laboratorio. Se trata de una práctica que permite desarrollar óvulos in vitro cuando estos son muy pequeños o no pueden ser estimulados hormonalmente. Esta revolucionaria técnica que demandó tres años de estudio beneficiaría a cerca de 40% de las mujeres con problemas de fertilidad. En este oportunidad la paciente fue la argentina Soledad Aguado (24 años), quien se suma a las 50 mujeres que lograron ser mamás gracias a este método en todo el mundo. Por tratarse de un procedimiento experimental no tuvo costo alguno para la paciente. Aguado, que había sido tratada por poliquistosis ovárica -enfermedad de origen genético que se caracteriza por un aumento de vello e irregularidades menstruales y disminuye la fertilidad-, intentó previamente con diversos medicamentos e incluso probó la estimulación ovárica. Sin embargo, corría el riesgo de que el ovario generara muchos óvulos inmaduros (folículos) y se produjera el síndrome de hiperestimulación. "Esta complicación está presente entre el 2 y el 8% de los tratamientos de fertilización asistida y puede llegar a comprometer la vida de la mujer", explica el docto Ramiro Quintana, subdirector médico del IFER.
La técnica consiste en la aspiración de los óvulos inmaduros a través de la vagina, que luego son cultivados en el laboratorio hasta alcanzar la maduración necesaria para ser fertilizados. (Especial)
La técnica consiste en la aspiración de los óvulos inmaduros a través de la vagina, que luego son cultivados en el laboratorio hasta alcanzar la maduración necesaria para ser fertilizados. (Especial)
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