El ejercicio solo no basta para bajar el riesgo cardíaco

Un estudio realizado en Harvard revela que la gimnasia no es sinónimo de inmunidad.

05 Enero 2005
Conclusiones de un nuevo estudio realizado en Harvard, aseguran que una rutina de ejercicios no es suficiente para disminuir las probabilidades de padecer un evento cardiovascular. En contraposición, las personas delgadas tampoco disminuyen el riesgo si no son activas.
Durante los últimos años varios expertos han asegurado que la práctica regular de ejercicio podría eliminar algunos de los riesgos que tienen aquellas personas con problemas de peso. Conclusiones de un reciente estudio contradice esas teorías y explica que la actividad física no es suficiente para disminuir los inconvenientes provocados por la obesidad, que triplican las probabilidades de padecer un evento cardiovascular y de desarrollar diabetes, entre otras enfermedades.
La investigación, publicada en el New England Journal of Medicine, analizó a más de 116 mil enfermeras durante un período de 24 años. El doctor en nutrición y epidemiología, Frank Hu y sus colegas de la Escuela de Salud Pública de Harvard, descubrieron que altos niveles de ejercicio físico no eliminan los riesgos de tener una muerte prematura como consecuencia del sobrepeso o la obesidad y a su vez, la delgadez tampoco compensa las posibilidades de morir, otorgadas por la inactividad.

Ser gordo y sedentario es muy malo
La creencia es que si una persona tiene sobrepeso pero hace gimnasia, no debe preocuparse porque el ejercicio elimina los riesgos asociados a la obesidad. La información del grupo de especialistas aseguró que es un factor de problema independiente a la actividad física. A su vez, aquellos que son obesos e inactivos son los que presentan las mayores probabilidades de tener inconvenientes en el futuro.
Las mujeres delgadas que ejercitaron menos de tres horas y media por semana, aumentaron el riesgo de muerte prematura en un 55 % , en comparación con aquellas que lo hicieron en mayor frecuencia.
Entre las participantes obesas que ?entrenaron? al menos tres horas y media semanales, el promedio de riesgo de muerte fue en un 91 % mayor que las que superaron la cifra de ejercicio. En cambio las inactivas, incrementaron su promedio en un 142 %.

Es valioso aunque no se pierda peso
Los investigadores aseguraron que a pesar de que en apariencia el ejercicio no contrarresta los problemas relacionados con la obesidad, es claro que tanto la reducción del sobrepeso como la actividad son fundamentales para tener una vida sana y longeva. En definitiva, el ejercicio es positivo a pesar de que la persona no pierda peso. A su vez, afirmaron que lo más probable es que estos nuevos hallazgos puedan ser aplicados también para los hombres.
El equipo de trabajo estimó que el no ser delgado y no llevar a cabo una rutina de ejercicio suficiente, puede incrementar el riesgo de muerte prematura en un 31 %, un 59 % como consecuencia de enfermedades cardiovasculares y un 21 % por cáncer entre mujeres que no fumaban.
Por otra parte, una nota editorial que acompañaba el informe en el journal, sugirió que los nuevos hallazgos no pueden eliminar el debate porque la definición utilizada de actividad física no fue tan estricta como en otros estudios, donde se descubrió que el ejercicio había tenido un efecto protector.

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