Los bebés deben viajar en butacas fijas con arneses

El chico debe ser colocado con una sujeción segura, pero que le permita realizar los movimientos necesarios.

29 Diciembre 2004
A mediados de la década del 60, una serie de accidentes protagonizados por el Chevrolet Corvair desencadenó en los Estados Unidos una campaña de prevención en busca de formas de salvar la vida de los pasajeros de automóviles. Por entonces se planteó por primera vez la necesidad de equipar a los vehículos de dispositivos de seguridad, como los cinturones de seguridad o las butacas para chicos.
Aunque estas últimas habían sido desarrolladas en la década anterior como dispositivos relacionados con el confort, recién a los 60 comienzan a ser evaluadas como dispositivos de seguridad, capaces de salvaguardar la integridad física de los pasajeros más pequeños. En la actualidad, las lesiones traumáticas no intencionales en su conjunto ?una forma moderna de referirse a los accidentes? constituyen la tercera causa de muerte para todas las edades, y generan además tres pacientes con severas lesiones discapacitantes por cada persona fallecida en una accidente automovilístico, comenta el doctor Jorge Fiorentino, jefe del Departamento de Urgencias del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Es por eso que las nuevas normativas de tránsito obligan a todos los pasajeros de automóviles (conductor y acompañantes) a utilizar dispositivos de anclaje.
Sin embargo, según señala el doctor Fiorentino, "estos pueden ocasionar graves inconvenientes y lesiones cuando no son utilizados en forma adecuada, y en este sentido queremos alertar a la población para que el remedio no sea peor que la enfermedad".
A lo que apunta el doctor Fiorentino, especialista en trauma pediátrico, es a que los bebés y niños viajen en butacas especialmente diseñadas para ellos: "Estos sistemas de seguridad y protección han sido desarrollados interpretando la anatomía del niño, su crecimiento y las características propias del comportamiento infantil. En ese sentido, en el estándar de las mismas se reconoce el resultado de una minuciosa investigación a través de los ensayos que se realizan en los testeos de impactos con simuladores."
Según Fiorentino, utilizados correctamente, estos implementos "proporcionan una gran inmovilización y sujeción, siendo un método confiable en términos de seguridad pasiva." Al respecto se ha demostrado que el uso correcto de estas butacas reduce en un 70% el riesgo de muerte en lactantes y un 54% en niños de entre 1 y 4 años.
"Las lesiones que sufren los niños sujetados adecuadamente -agrega- se circunscriben a lesiones menores, abrasiones, laceraciones y contusiones".
"Los bebés y los niños tienen medidas antropométricas muy diferentes al promedio de los adultos, para los cuales se diseñan los sistemas de seguridad, como los cinturones", explica el doctor Fiorentino. Una de esas diferencias se manifiesta en que en los niños, por ejemplo, "la banda diagonal del cinturón que corresponde al hombro no se apoya en éste sino sobre el cuello, pudiendo producir lesiones cervicales".
"Para los lactantes, se emplean asientos fijos con arnés, que es amarrado al asiento con el mismo cinturón de seguridad. La silla debe estar orientada hacia atrás para proteger la columna vertebral de los pequeños", responde Fiorentino.
En los chicos de entre 10 y 20 kilos se recomienda utilizar estos mismos asientos, pero orientados hacia adelante. Hay diversos tipos de arneses para asegurar al niño en el asiento, y además las sillas disponen de un broche para que las correas del hombro no se desplacen, según explicó.

Tamaño texto
Comentarios