Se pueden evitar problemas de salud al salir de viaje

Hay que evaluar los riesgos de contraer una enfermedad lejos de casa.

29 Diciembre 2004
Las personas que salen de vacaciones debieran prepararse ante cualquier viaje, evaluando los riesgos de contraer una enfermedad para tomar las medidas preventivas necesarias. ¿Estará en un ambiente urbano o rural? ¿En un hotel cinco estrellas o en una casa particular? ¿Preparará usted sus alimentos o comerá afuera?
Las personas que viajan también deberían determinar si su estado de salud requerirá tomar ciertas precauciones antes de embarcarse. Por ejemplo, quienes viajen en avión y por sus problemas de salud puedan necesitar oxígeno, primero tienen que consultar con su médico y luego confirmar con la línea aérea sobre la disponibilidad del insumo.
Quienes viajen en avión deben hacer periódicamente ejercicios para estirar las piernas o moverse cada cierto tiempo, especialmente en los viajes largos. Esta actividad apunta a prevenir una trombosis venosa profunda (TVP) o la formación de coágulos sanguíneos en las piernas. El riesgo de desarrollar TVP es muy pequeño, a menos que la persona padezca de factores preexistentes, como por ejemplo historial previo de TVP, terapia de reemplazo hormonal con estrógenos, estar embarazada, haber tenido recientemente una cirugía o haber sufrido un trauma que involucrara las piernas o el abdomen.
En estos casos de alto riesgo se debe discutir el plan de viaje con el médico quien podrá sugerirle una inyección de heparina de bajo peso molecular antes de iniciar el viaje.
Para combatir el "jet lag", se recomienda a las personas que viajan tomarse un día de descanso por cada zona de seis horas que se atraviesen. También hay que evitar las comidas pesadas, la cafeína y el consumo de alcohol. Algunas personas toman melatonina para resincronizar su reloj corporal interno, pero sus beneficios aún no han sido probados. Una simple recomendación es alterar el patrón del sueño una semana antes de iniciar el viaje y realizar una actividad al aire libre en las horas de sol al llegar a destino.
Demasiado sol no es recomendable. Tanto si se eligen los cielos del norte como las playas del sur se debe llevar siempre pantalla solar con filtro factor 15 o superior. La sensibilidad a los rayos ultra violetas aumenta si la persona está tomando tetraciclina, drogas con sulfa o anticonceptivos orales.
Se puede disminuir los riesgos por envenenamiento alimentario, particularmente en áreas donde la elaboración de los alimentos parece sospechosa. Toda la comida cruda es objeto de contaminación. Por lo tanto habrá que optar por la comida bien cocida, a menos que sea preparada personalmente.
En áreas donde el suministro de agua es cuestionable, el uso del líquido para lavarse los dientes puede generar una enfermedad. Los líquidos que son seguros para beber son: infusiones como el té y el café hechos con agua hervida; latas o botellas de líquidos carbonatados; cerveza y vino. Es mejor beber directamente de la botella o de la lata, que de un contenedor cuestionable.
¿Qué hacer en caso de la diarrea? Mantenerse hidratado con soluciones de hidratación oral. No usar antibióticos sin orden médica.
Si necesita atención médica en el extranjero tomar contacto con la Asociación Internacional de Asistencia Médica para Viajeros (www.IAMAT.org) para obtener una lista de médicos internacionales especializados en el cuidado de personas que están de viaje.
(Asesoró: Equipo médico de Clínica Mayo de Jacksonville, Florida, EE.UU.)

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