Tensión en la calle: peligro de infarto

El ruido infernal de los motores y de las frenadas, más la concentración que requiere conducir en una ciudad atestada de automóviles y de peatones, incide sensiblemente en los pacientes susceptibles de sufrir males cardíacos, según lo demostró una investigación hecha en Alemania.

29 Diciembre 2004
Buenos Aires - Hoy en día los argentinos no sólo deben preocuparse por el uso del cinturón de seguridad y las multas que genera la negativa de adoptar este sistema de protección, sino que hay que sumar los resultados de un nuevo estudio realizado en el Instituto de Epidemiología del Centro Nacional de Investigación del Medio Ambiente y la Salud, de Nüremberg, Alemania. Tal investigación asegura que la exposición al tránsito puede aumentar el riesgo de infarto de miocardio en personas predispuestas. Investigaciones previas habían indicado una asociación entre la congestión de los autos en la ciudad y la exacerbación de las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, no se había valorado el efecto en la incidencia de los infartos.

Pacientes susceptibles
El tránsito incrementa el riesgo de infarto de miocardio en pacientes predispuestos. "Una persona que tiene factores de riesgo que no han sido tratados y que a su vez está expuesta a una situación de estrés, puede padecer un evento coronario agudo explicó el cardiólogo y especialista en prevención primaria, doctor Eduardo Esteban. Estos estudios forman parte de un grupo de investigaciones que analizan las formas de vida poblacionales".
Los investigadores analizaron casos cruzados en los que se identificaron los infartos de miocardio mediante los datos provenientes de la Investigación en Salud Cooperativa del Registro de Infartos de Miocardio de la Región de Habsburgo, en el sur de Alemania, desde febrero de 1999 a julio de 2001.
El trabajo contó con la participación de 691 personas que habían sobrevivido al menos 24 horas después del suceso, de las que se sabía la fecha y hora del infarto. Los pacientes proporcionaron información sobre los factores que podían haber influido en la aparición del evento cardíaco y sobre sus actividades durante los cuatro días previos al accidente.
Los resultados mostraron una asociación entre la exposición al tránsito y la aparición del infarto en la hora siguiente. El tiempo que las personas pasaban en los automóviles, en el transporte público o en motos y bicicletas también estaba significativamente relacionado con un incremento en el riesgo. La utilización del coche por el propio paciente fue la causa más frecuente de exposición a la congestión en las calles y del aumento de las tensiones.
A su vez, los factores contaminantes, especialmente las partículas finas producidas por automóviles, autobuses y camiones, pueden inducir a que las placas de grasa de una arteria se rompan y provoquen un ataque al corazón.

Controlaron el tiempo
No obstante, hubo también una asociación entre el tiempo pasado en el transporte público y la aparición de este tipo de evento cardiovascular. De todas formas en las conclusiones del informe cautelosamente se expresa que "la exposición pasajera al tránsito podría aumentar el riesgo de infarto del miocardio en personas susceptibles".
El estudio se llevó a cabo en Alemania pero se originó en los Estados Unidos. La líder del proyecto, Annette Peters, epidemióloga del Centro Nacional de Investigación del Ambiente y la Salud-GSF en Nüremberg, participó en varias investigaciones similares llevadas a cabo en instituciones relacionadas con la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard y obtuvo fondos de una fuente estadounidense, realizando luego el estudio en el país europeo.
Por otra parte, el doctor Esteban, quien a su vez es miembro del comité científico de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), aseguró que existen varios estudios que analizan cuáles son las situaciones de tensión y de la vida cotidiana que favorecen la aparición de un evento coronario. "Si yo soy una persona pelada y está demostrado estadísticamente que las personas sin pelo tienen mayor cantidad de infartos, ¿qué puedo hacer para evitarlo?. Existen un montón de hechos de la vida diaria que, desde el punto de vista estadístico, sacados de contexto y puestos en un contexto aislado, figuran como factores de riesgo para desencadenar un evento coronario".
"La pregunta es 'cómo se hace para evitar las circunstancias diarias que nos pueden generar problemas'. Por otro lado, a un paciente de alto riesgo, que ya ha tenido un evento coronario, que tiene un by-pass o una angioplastia con stent, se le recomienda que no se exponga a situaciones de riesgo o de estrés, pero no es fácil que las personas puedan vivir así hoy en día. Es por algo que estas son enfermedades de la vida civilizada", concluyó el cardiólogo.

Efectos a largo plazo
La asociación entre la exposición al tránsito y los eventos cardiovasculares sugiere que la contaminación del aire provocada por los vehículos puede llevar a una rotura abrupta de las placas de ateroma y a la exacerbación de los factores trombogénicos.

Vasoconstricción
La inflamación intensa transitoria, la vasoconstricción y el aumento de la coagulabilidad, solos o en combinación, son algunos de los factores que pueden influir en el proceso. Ante estos datos, se debe considerar que además de valorar los efectos inmediatos es necesario centrar la atención en el impacto a largo plazo.
Los resultados del informe fueron publicados en la edición de octubre del New England Journal of Medicine.


Para mayor información:
- New England Journal of Medicine - www.content.nejm.org
- American Heart Association - www.americanheart.org

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