22 Diciembre 2004 Seguir en 

"Vivimos en un mundo ruidoso donde hay muchas cosas hechas como para que uno pueda vivir 100 años. Hace muchísimos años el hombre tenía que correr para ganarse el alimento, y ahora hemos comprado el permiso para estar quietos todo el día." Aparentemente, esta situación que señala el doctor Alberto Cormillot, uno de los más destacados especialistas argentinos en alimentación y dietas, implicaría que hemos accedido a una calidad de vida muy superior a la de nuestras generaciones precedentes, gracias a la tecnología y a los adelantos médicos que alargan la vida. Y sin embargo, sabemos que precisamente esa "comodidad" se está transformando en uno de los grandes males de hoy. Sedentarismo, obesidad, diabetes, aterosclerosis, sindrome metabólico, infarto, componen ahora la trampa mortal que hay que desarticular: "En la Argentina, la obesidad -a través de esas secuelas encadenadas? provoca 400 mil muertes al año", alerta Cormillot.
Un caso testigo
Alemania, ejemplo de país industrializado, es un caso testigo de una tendencia que se está dando en el mundo de manera alarmante: entre 1985 y 1989 el porcentaje de varones obesos (entre 25 y 65 años) se mantuvo estable entre un 13 y un 14 por ciento, e inclusive sufrió una ligera baja. Entre las mujeres alemanas se dieron proporciones similares, sólo que el porcentaje de obesidad superaba el 20%. Cuatro años. Menos de una década después, en 1998, el porcentaje de hombres obesos casi alcanzaba el 25% y el de mujeres, casi el 30.
En los Estados Unidos la evolución ha sido muy similar, y en países como la Argentina o Brasil, aunque los porcentajes son menores (7% en varones y 15% en mujeres), la obesidad y el sobrepeso se han duplicado en el último cuarto de siglo.
El caso es que la alimentación que produce en general la industria también ha cambiado notablemente en los últimos años, y no para compensar ese sedentarismo creciente sino todo lo contrario. Y así continúa la lista: la archiconocida gaseosa fue incrementando con los años su composición calórica de 71 a 194 unidades; un chocolate, de 197 a 1.000 calorías (mas de 5 veces); las medialunas de panadería, de 90 a 200.
Proceso reversible
Cormillot señala que mediante un mantenimiento en tres niveles ?preventivo, predictivo y curativo? basado en una alimentación más sana y en el ejercicio físico adecuado, sea cual fuere la edad, el proceso por el cual se tapan las arterias es reversible. "Por eso debemos luchar contra el estilo de vida moderno y las costumbres, porque los genes del hombre no estaban preparados para este estilo de vida".
La disertación de Cormillot se dio en el anuncio de Expodieta, la primera exposición nacional de Alimentación, Salud, Diabetes y Sobrepeso, que se hará en La Rural de Buenos Aires entre el 14 y el 18 de setiembre de 2005.
Un caso testigo
Alemania, ejemplo de país industrializado, es un caso testigo de una tendencia que se está dando en el mundo de manera alarmante: entre 1985 y 1989 el porcentaje de varones obesos (entre 25 y 65 años) se mantuvo estable entre un 13 y un 14 por ciento, e inclusive sufrió una ligera baja. Entre las mujeres alemanas se dieron proporciones similares, sólo que el porcentaje de obesidad superaba el 20%. Cuatro años. Menos de una década después, en 1998, el porcentaje de hombres obesos casi alcanzaba el 25% y el de mujeres, casi el 30.
En los Estados Unidos la evolución ha sido muy similar, y en países como la Argentina o Brasil, aunque los porcentajes son menores (7% en varones y 15% en mujeres), la obesidad y el sobrepeso se han duplicado en el último cuarto de siglo.
El caso es que la alimentación que produce en general la industria también ha cambiado notablemente en los últimos años, y no para compensar ese sedentarismo creciente sino todo lo contrario. Y así continúa la lista: la archiconocida gaseosa fue incrementando con los años su composición calórica de 71 a 194 unidades; un chocolate, de 197 a 1.000 calorías (mas de 5 veces); las medialunas de panadería, de 90 a 200.
Proceso reversible
Cormillot señala que mediante un mantenimiento en tres niveles ?preventivo, predictivo y curativo? basado en una alimentación más sana y en el ejercicio físico adecuado, sea cual fuere la edad, el proceso por el cual se tapan las arterias es reversible. "Por eso debemos luchar contra el estilo de vida moderno y las costumbres, porque los genes del hombre no estaban preparados para este estilo de vida".
La disertación de Cormillot se dio en el anuncio de Expodieta, la primera exposición nacional de Alimentación, Salud, Diabetes y Sobrepeso, que se hará en La Rural de Buenos Aires entre el 14 y el 18 de setiembre de 2005.
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