Los niños necesitan tomar leche con características similares a la materna

Las necesidades nutricionales de cada bebé son diferentes. La leche materna sólo puede ser sustituida por un producto de calidad.

22 Diciembre 2004
Mediante productos especiales que la industria desarrolla y elabora según el criterio de que se parezcan lo más posible a la leche materna, es posible corregir algunas deficiencias básicas de la alimentación del bebé. "Uno de los principales problemas que se busca resolver ?explica la doctora Frederique Heering, Directora de Calidad y Seguridad Alimentaria de la compañía Nutricia de Holanda? es el de los niños que son alérgicos a la lactosa: para ellos hay productos de soja, pero también otros que son hidrolizados, en los que se cortan las proteínas de la leche para asegurar que el bebé no tenga reacciones alérgicas". En algunos países de Europa (España, por ejemplo) padece alergia a la lactosa una de cada diez personas.

Cuando falta el hierro
Otro de los problemas relacionados con la alimentación infantil es la anemia por falta de hierro. En la Argentina existe una prevalencia de anemia del 50%. Si la anemia no es detectada a tiempo, los niños pueden presentar problemas cuando son adultos. Por el alto nivel de crecimiento que experimentan durante el primer año de vida, los niños requieren altas cantidades de de hierro diarias para no padecer anemia.

Por consejo del pediatra
Como las necesidades nutricionales de cada bebé son diferentes, lo conveniente es que durante los primeros meses de vida y hasta los 2 años de edad sea el pediatra el que aconseje la suplementación adecuada para la lactancia. Luego de ese período, explica la doctora Heering, "la mamá puede decidir más fácilmente, pero sobre todo durante el primer año de vida, es conveniente que la decisión la tome el pediatra".

Por un crecimiento normal
¿Hasta qué edad deben los niños tomar leche con características similares a la materna? "Yo recomiendo que sea hasta los tres años ?explica?, a partir de los cuales puede pasar a consumir los alimentos normales para adultos. Hasta entonces hay que garantizar que los alimentos que les damos desde que nacen hasta los tres años cubran las necesidades de vitaminas y minerales necesarios para el crecimiento."
Los especialistas de Nutricia-Bagó explicaron que el proceso de fabricación de este tipo de productos, tal como lo desarrollan en planta Kasdorf, ubicada en Garín, Buenos Aires, de donde sale el 80% de su producción.
Los controles comienzan antes de obtener la leche; se realizan tanto a las vacas como a los tambos donde se almacena la leche. "Hacemos una auditoria para lograr que nuestros proveedores cumplan con los estándares de calidad que los productos exigen", asegura Sandra Slavkis, Gerente General de Nutricia-Bagó. A veces es necesario adaptar la tecnología disponible para que el producto final cumpla con las especificaciones que se indican en la etiqueta de la caja, aclara el Gerente General de Kasdorf, Marcelo Cicchini.

Leche en polvo que mejora las defensas

A la leche en polvo, resultante de un secado previo, se agregan un conjunto de vitaminas y minerales de acuerdo con la receta que se está preparando: La combinación de oligosacáridos y galactosacáridos con que se forman los probióticos del producto final mejoran la inmunidad del bebé y las defensas naturales de su organismo. Frederique Heering explicó que la composición de cada producto es exactamente la misma en cada una de las 20 plantas que la empresa tiene en diferentes partes del mundo.

Controles y cuidados
Los controles realizados en cada fase del proceso de producción deben poner especial énfasis en constatar la fórmula del producto y su aspecto microbiológico. Constantemente se realizan muestreos y controles de los productos para asegurar que no existan bacterias como Salmonella, Enterobacter sakazakii, Escherichia coli, y otras de las denominadas coliformes y enterobacterias, además de hongos y levaduras. "Estos controles que se realizan según los estándares más altos a nivel mundial, fijados por el Código Alimentario de la Comunidad Europea y por los códigos alimentarios de Alemania y Holanda, son realizados en todas las plantas de la compañía", comentó Heering.

Consejos para la mamá
Preparar el producto con agua hervida siempre.
Enfriar el agua hasta una temperatura de 60º para disolver el polvo.
Tirar todos los deshechos del producto.
Controlar siempre la fecha de vencimiento de los productos.

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