Navidad y Año Nuevo: cómo evitar el malestar al otro día

Nutricionistas advierten sobre el malestar que provocan los atracones y sugieren como debe ser la ingesta y que dieta hay que hacer el día siguiente a la celebración.

22 Diciembre 2004
Existe una falsa creencia popular que sostiene que las fiestas son la perfecta excusa para romper con la dieta o quizás con una manera saludable de comer, y que al menos por una noche "está todo permitido". El gran problema de esta conducta es que puede generar secuelas en el peso corporal y una dolorosa sensación de malestar al día siguiente. La médica nutricionista, docente de la cátedra de Nutrición de la Universidad de Buenos Aires y directiva de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos de la Alimentación (SAOTA), Rosa Labanca, explicó cuáles son las "recetas" para mantener una cena navideña gustosa y saludable.
"Durante esta época la mayorías de las personas comen categóricamente más -aseguró la nutricionista-. Esto se puede observar en los supermercados, en los changuitos. Las compras son diferentes porque se encuentran distintos tipos de golosinas, tales como las nueces, almendras, turrones o panes dulces, que por lo general no se compran en el transcurso del año. El gran problema de esto es que todo lo que se compra, alguien se lo come".

Compras moderadas
Labanca afirma que si en el menú tradicional familiar suele haber este tipo de alimentos, hay que comprarlos pero de forma moderada, en poca cantidad, porque no es conveniente comer desaforadamente durante esta época, mucho menos si la persona se cuidó durante el resto del año. A su vez, hay que considerar que una porción de garrapiñada no debe superar las dos o tres unidades. "Lo recomendable es comer dos de cada golosina y de esta manera uno puede consumir cinco diferentes (diez unidades en total) que suman un equivalente a 250 o 300 calorías", expresó la especialista.

Diferencia de calorías
La diferencia de calorías entre una cena cotidiana y la navideña, es del doble. Una comida normal, es decir, una pechuga de pollo de 200 gramos, con distintos vegetales condimentados con una cucharadita de aceite o dos de mayonesa dietética y una fruta de postre, suma 400 calorías. Para las fiestas, si la persona es austera y consume con moderación, puede llegar a las 600 o 700, pero si toma champagne, vino, las 10 unidades de frutas secas (a 30 calorías cada una, que da un total de 300), más el pan dulce y el helado, el menú supera las 1.000 calorías, detalló Labanca.

El día después
La recomendación de la nutricionista para el día siguiente de la Navidad o el Año Nuevo, es la de realizar una dieta hipocalórica: consumir caldos, para mantener el sodio y el potasio adecuadamente, tres frutas en el día y verduras.
Lavanca explicó, además, que para compensar el exceso cometido durante los festejos del día anterior, al día siguiente se debe desayunar con té con leche y una rodajita de pan, un yogur a la tarde, tres frutas en una comida y una ensalada en la otra, sin comer proteínas". Esta dieta, prácticamente baja en calorías, va a provocar que la persona orine y elimine así el exceso de líquido. (Pro Salud News)

Menú rico y saludable
Para evitar los excesos en estas fiestas, los nutricionistas recomiendan entradas livianas: melón con jamón; tomates rellenos con arroz y una cucharadita de mayonesa dietética; palmitos con salsa golf dietética o jamón. Como plato principal: carne, pollo o pescado, preparado al horno o a la parrilla sin salsas (150 ó 200 gramos); ensaladas: que contengan variedad en sus ingredientes, palmitos, endivias y también se pueden acompañar con frutas (ananá, manzana, entre otras).

Postres y bebidas
Es necesario no abusar de los condimentos ni del alcohol. Utilizar una cucharadita de aceite o dos de mayonesa dietética. Como postre lo ideal es servir ensalada de frutas. Si la persona no come pan dulce, puede tomar un helado de agua o uno pequeño de crema de distintos sabores. Para beber se aconseja una copa de vino o dos de champagne; agua, soda y bebidas dietéticas. Acompañar el brindis con una rodaja de pan dulce o diez unidades de golosinas (garrapiñadas, frutas secas, turrones).

Convivir con el duelo y celebrar es todo un desafío

..."Quisiera estar solo?"
?"Quiero que pasen de una vez!....
?"Quisiera acostarme y despertarme cuando hayan pasado las 12?"
Estas son las típicas frases que oímos en estas fechas de aquellas personas que transitando un duelo, deben afrontar las fiestas.
Se preguntan: ¿qué pasa? ¿nadie se da cuenta de nuestro dolor? ¿por qué todo sigue igual? ¿cómo poder celebrar cuando la ausencia de nuestro ser querido nos hiere tan intensamente?
Cuando se acerca el fin de año, hacemos un balance y es así como tomamos mayor conciencia de los buenos momentos que hemos pasado junto a las personas más queridas y caemos en la cuenta de los que ahora ya no están. Lo que fue, ya no es más. Nuestra vida ha cambiado irremediablemente. La pesadumbre, la bronca y el dolor se transforman en nuestros compañeros. Duele el alma, el cuerpo, el pasado, el presente y el futuro. Esa es la magnitud de nuestra confusión y nuestro dolor.
Necesitamos recibir el apoyo de los seres que nos rodean, pero muchas veces aún intentándolo no alcanzan a comprender la verdadera magnitud de nuestra pena o no saben como ayudarnos.

Volver a empezar
Las fiestas nos plantean el desafío de aprender a vivir la vida sin ese otro, y aceptar que si bien ya no es posible extender nuestros brazos para estrecharlo como lo hacíamos antes, sí es posible crear nuevos modos de conexión para poder mantenerlos vivos en nuestra memoria.
En las fiestas la gente se une y se reúne, hay alegría festejos, regalos, comidas especiales que nos ligan al placer. Pero justamente las personas en duelo evitan todo aquello que pudiera ser placentero: sienten que de ese modo no son fieles a su ser querido. No es fácil sobreponerse, o saber que hacer en éstos días, sin embargo es recomendable irse preparando por anticipado a resolver algunas cuestiones que pueden ayudarnos a atravesar las fiestas lo mejor posible.
Licenciada Diana Liberman
Coordinadora de Duelum - Centro de Recuperación Emocional de la Pérdida www.duelum.com.ar
e.mail: info@duelum.com.ar

SUGERENCIAS UTILES
Trate de estar acompañado por familiares y /o amigos con los que se sienta a gusto y de los que pueda recibir contención y soporte.
Acepte el dolor que siente y no trate de minimizarlo.
Comunique sus necesidades y libere sus emociones. Por ejemplo: tristeza, ansiedad, enojo, culpa ,etcétera.
Pida ayuda.
Mencione el nombre de su ser querido todas las veces que lo desee.
Conéctese con su fe y participe o cree sus propios rituales.
Cuídese mucho, trate de realizar actividades que le permitan relajarse.

Y recuerde que a pesar de la alegría que se respira en las calles, usted tiene derecho a sentirse ajeno, cansado, triste, enojado o desesperanzado.

Tamaño texto
Comentarios