El uso de ultrasonido en el embarazo no altera la función mental del niño

A veces el médico pide un ultrasonido con fines exploratorios, y otras veces cuando sospecha de alguna anomalía.

08 Diciembre 2004
La utilización del ultrasonido en el embarazo genera polémica ya que la mayoría de los especialistas aconseja este tipo de control sólo cuando es necesario y no por otras razones. Paralelamente, un nuevo estudio aseguró que su aplicación frecuente no causa efectos a largo plazo sobre el crecimiento o la función mental del niño.
La investigación de 10 años de duración, llevada a cabo por especialistas de la Universidad del Oeste de Australia, analizó a más de 2.700 niños, que fueron examinados a los 2, 3, 5 y 8 años. Los científicos encargados del proyecto explicaron que no encontraron diferencias significativas que indicaran efectos nocivos por múltiples estudios de ultrasonido en ninguna edad, como fue evaluado por las pruebas estándares infantiles del habla, lenguaje, comportamiento y desarrollo neurológico. Compararon los embarazos en donde sólo se realizó un examen de ultrasonido con aquellos en los que se practicaron cinco.
Otro importante estudio realizado en 1993 reveló que no hubo diferencias significativas entre dos grupos de mujeres de bajo riesgo -las que se realizaron dos estudios de ultrasonido de rutina y aquellas que se sometieron al examen porque había alguna razón médica para ello- en términos del índice de partos prematuros, peso al nacer, complicaciones serias en el neonato o muerte del lactante. Pero el nuevo informe indicó que mientras podía registrarse un "pequeño efecto sobre el crecimiento fetal" asociado con las múltiples revisiones, la diferencia se desvaneció a medida que los niños crecieron.
El estudio aparece en la edición de diciembre de la revista médica The Lancet y fue publicado justo dos días después de la difusión de las directrices del American College of Obstetrics and Gynecology (ACOG) para el uso del ultrasonido durante el embarazo.

Aplicar el menor ajuste
Por razones médicas, las directrices del ACOG declaran que "se debe utilizar el menor ajuste de ultrasonido posible para obtener la información de diagnóstico necesaria", debido a que "no puede considerarse que sea completamente inofensiva la energía del ultrasonido que el feto recibe".
Una primera revisión de ultrasonido debe hacerse entre las 16 y 20 semanas para la mayoría de los embarazos Se puede realizar un examen durante el primer trimestre para los embarazos que resultan de las tecnologías auxiliares de reproducción o cuando hay indicativos de problemas posibles, como dolor abdominal considerable, hemorragia o un embarazo extrauterino previo, de acuerdo con el ACOG.
El ultrasonido es una técnica que utiliza ondas sonoras para mostrar imágenes del bebé (feto) dentro del útero materno. Dado que utiliza ondas sonoras en lugar de radiaciones, el ultrasonido es más seguro que los rayos X.
Con el transcurso del tiempo se ha convertido en una herramienta esencial de la atención prenatal porque, a través de la información que brinda, mejora los resultados del embarazo y permite al profesional de la salud planificar la atención médica de la mujer embarazada.
Un examen de ultrasonido de rutina, que suele durar 20 minutos, permite determinar la edad del feto, identificar los embarazos múltiples (mellizos, trillizos o más bebés), controlar el crecimiento y el tamaño del feto y detectar los principales defectos de nacimiento. Si el médico sospecha que existe la posibilidad de que el bebé nazca con algún defecto congénito, realizará un examen con ultrasonido más detallado. (Pro-Salud News)

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