08 Diciembre 2004 Seguir en 

Anualmente se denuncian más de un millón de nuevos casos de la enfermedad en el mundo. Es un tipo de cáncer que tiene alta incidencia en la población femenina, afectando a una de cada nueve mujeres en algún momento de su vida. La manera más efectiva de combatirlo es con la detección temprana, ya que permite su curación en más del 95% de los casos. En esta nota se brindan respuestas a los interrogantes más comunes que surgen cada vez que se habla del cáncer de mama.
El cáncer de mama es un mal que se cura
-1- ¿Por qué se produce el cáncer de mama?
Este cáncer se origina en el tejido mamario, cuando las células crecen y se dividen en forma descontrolada, lo cual crea una masa tisular (tumor). Si las células que están creciendo son normales, se trata de un tumor benigno (no canceroso). Pero si son anormales y no funcionan como las demás del cuerpo, el tumor se convierte en maligno (canceroso).
-2- ¿A quienes afecta?
Todas las mujeres pueden desarrollar cáncer de mama, y también algunos hombres, aunque su incidencia es menor. Anualmente se informan más de 1 millón de nuevos casos en todo el mundo, y más de 300.000 mujeres mueren al año. Aproximadamente, una de cada nueve mujeres desarrollará cáncer de mama en algún momento de su vida. En Argentina, se estima que más de 6.000 mujeres mueren cada año por esta causa, la segunda más importante luego de la enfermedad coronaria.
-3- ¿Cuáles son las causas del cáncer de mama?
Las causas del cáncer de mama se desconocen. Pero existen varios factores de riesgo (antecedentes familiares, factores genéticos, lesiones previas en las mamas), que se conjugan para que algunas mujeres tengan mayor predisposición: por ejemplo, aquellas con miembros familiares cercanos que padecieron la enfermedad, y las que nunca tuvieron hijos o los tuvieron después de los 30. La menstruación precoz, la menopausia tardía, el sobrepeso, el empleo excesivo de estrógenos y la exposición excesiva a la radiación también son factores de riesgo. Algunos estudios sugieren que las dietas ricas en grasas de origen animal y el consumo en abundancia de alcohol incrementan el riesgo de desarrollar cáncer de mama después de la menopausia. La edad es otro factor importante; el 80% de los cánceres de mama se presentan en mujeres de más de 50 años.
-4- ¿Con qué genes está implicado?
En un 5 a un 10% de los casos se comprueba que el cáncer de mama está relacionado con los genes y la herencia. Gracias al análisis del genoma humano, hasta el momento se han identificado dos genes que estarían implicados. Se trata del BCRA1 y el BCRA2. El primero está ligado al cromosoma 17q21, y sus mutaciones son responsables de la predisposición al cáncer en un 45% de las familias con cáncer de mama y un 80% de las familias con cáncer de mama y ovario. Este gen no está ligado al cáncer de mama en el varón. Las personas con antecedentes familiares y portadoras de este gen, tienen una probabilidad estimada del 85% de desarrollar cáncer de mama a lo largo de su vida. La existencia de familias no ligadas al 17q21, pero que epidemiológicamente se correspondían con un patrón de herencia mendeliana, motivó la búsqueda de otros genes. Y así se llegó al BCRA2. Sus mutaciones serían responsables del cáncer en el 35% de las familias con síndrome de cáncer de mama y ovario no relacionados con BCRA1, y estaría ligado al cáncer de mama masculino. Con respecto a la utilidad terapéutica de estos genes, más allá de las implicancias éticas y psicológicas de enfermos y portadores, podrán servir en un futuro cercano para desarrollar terapias génicas contra la enfermedad.
-5- ¿Cuál es la forma de detectarlo?
Las formas más habituales de detectarlo son el examen manual de la mama realizado por un médico, la mamografía (examen radiográfico de la mama), y la ecografía (examen que utiliza ondas sonoras para detectar anormalidades fisiológicas de la mama). El autoexamen se sigue recomendando, aunque lo ideal es detectar cualquier posible tumor con mamografía o ecografía antes de que sea palpable para la propia mujer. De todos modos, las mujeres deben aprender a reconocer, tanto visualmente como en el tacto, cualquier cambio en sus mamas y consultar de inmediato al médico. El autoexamen debe realizarse una vez por mes, antes del período menstrual, palpando ambas mamas y debajo de las axilas.
-6- ¿Qué diferencia hay entre prevenir y detectar precozmente?
Prevenir significa disminuir el número de personas que contraen una enfermedad. La mejor forma de prevención es la información.
Detectar precozmente significa hacer el diagnóstico de una enfermedad antes de que aparezcan sus síntomas. La detección precoz permite mayores posibilidades de curación por iniciarse el tratamiento en forma temprana y así poder utilizar terapias menos agresivas.
-7- ¿Se puede hacer algo para prevenir el cáncer de mama?
Por lo que hasta hoy se sabe, la única medida preventiva que puede aplicarse a todas las mujeres es la mamografía a partir de los 40 años. Asimismo, hay algunas recomendaciones para reducir el riesgo de aparición del cáncer: mantener una dieta baja en grasas, especialmente de origen animal; beber alcohol con moderación y hacer ejercicio físico regular y constantemente.
-8- ¿Cuándo hay que consultar al médico?
Si bien los bultos en las mamas son bastante frecuentes y en su mayoría benignos, es indispensable consultar al médico ante su aparición. También deben consultar: todas las mujeres mayores de 40 años que nunca se hayan efectuado una mamografía; las mujeres mayores de 35 cuya madre o hermana hayan tenido cáncer de mama u otro tipo de cáncer, y las mujeres mayores de 20 años que no sepan cómo realizarse una autoexamen de mama.
-9- ¿Qué es una mamografía?
La mamografía es una radiografía especial de la mama, de la que se hacen al menos dos tomas. Permite detectar nódulos que no se aprecian en la palpación, y también microcalcificaciones, que son pequeños puntos de calcio, en ocasiones asociados con procesos tumorales o pretumorales (y que no tienen nada que ver con el consumo de calcio a través de la alimentación). Durante la mamografía es necesario comprimir las mamas para achatarlas y de esta manera lograr una completa visualización. Esta compresión es un poco molesta pero es muy importante para la calidad de la toma, por eso, en las mujeres jóvenes es recomendable hacer el estudio unos días después de la menstruación, cuando los pechos están menos tensos. Lo recomendado es completar este estudio con un examen médico. En ocasiones, módulos que no se ven en la mamografía o son dudosos pueden aclararse por la palpación. La mamografía es el mejor estudio preventivo, ya que es capaz de detectar nódulos pequeños, imperceptibles al tacto.
-10- ¿Qué tratamientos existen?
El tipo de tratamiento a seguir dependerá del tamaño y la ubicación del tumor en la mama, los resultados de las pruebas de laboratorio realizadas sobre las células tumorales y el estadio o la extensión de la enfermedad (si hizo metástasis o no).
Los tratamientos pueden ser locales o sistémicos. Los primeros se utilizan para destruir o controlar las células cancerígenas en un área específica (cirugía y radioterapia). Los sistémicos, en cambio, apuntan a destruir o controlar las células cancerígenas de todo el cuerpo, como la quimioterapia o la hormonoterapia.
"El gran enemigo es el miedo a la detección del mal"
"Si a una mujer se le descubre cualquier tipo de lesión en la glándula mamaria, por muy pequeña que sea, la biopsia es obligatoria. Este estudio proveerá información que le servirá al médico -si hiciese falta- para indicar otra biopsia de mayor tamaño ". Esta advertencia hizo el científico estadounidense, doctor David L. Page, reconocido a nivel mundial porque fue el descubridor de las lesiones marcadoras de malignidad en la glándula mamaria.
El experto estuvo en Tucumán y ofreció un seminario sobre los últimos avances en cáncer de mama, una enfermedad de alta prevalencia en la población femenina. El ciclo estuvo dirigido especialmente a los médicos oncólogos y patólogos.
Durante su charla con el Suplemento Salud, Page explicó que lo más importante es que las lesiones marcadoras no son invasoras, es decir que no pueden atentar contra la vida de la paciente. "Mediante la mamografía pueden detectarse tanto las lesiones grandes como las pequeñas de hasta medio centímetro. Si las lesiones son más diminutas, no hay motivos para preocuparse porque es casi seguro que no son invasoras. En estos casos pueden tratarse de algo que llamamos hiperplasia típica, que es una formación previa a la precursora del cáncer de mama", detalló el científico.
Comentó que la prevalencia de esta enfermedad, en mujeres de 40 años, es de un caso cada 1.000, y en el grupo de 50 años es de tres casos cada 1.000 mujeres.
"Lo importante es que las mujeres, a partir de los 40 años, visiten a su ginecólogo al menos una vez al año para que el médico la ausculte y le pida el Papanicolau y una mamografía", subrayó Page.
El experto admitió que existen diferentes tipos de cáncer de mama y que se diferencian unos de otros por el grado de agresividad. "Hay cánceres más agresivos que otros -aclaró- pero no se conoce la causa de este comportamiento de la patología. Debemos recordar que la medicina es una ciencia observacional: aprendemos de prototipos y sobre ellos realizamos la clasificación y la diferenciación".
Page dijo que lo que se llama cáncer de mama es un grupo muy grande y heterogéneo de la enfermedad. En su opinión, lo importante es que la mujer acepte ser sometida a los estudios de rigor para averiguar si tiene o lesiones en el pecho en estadio inicial, de modo que se lo pueda erradicar. "Por lo general el gran enemigo que tiene la mujer es el miedo a la detección del mal, y no la lesión misma. Entonces, hay que vencer el miedo para que el médico realice la detección en forma temprana y sea tratado con éxito", concluyó.
"Semillas radioactivas"
Es el uso de altos niveles de radiación localizada, para matar las células cancerígenas o impedir que crezcan y se dividan, minimizando el daño en las células sanas. También se están utilizando técnicas de "braquiterapia" o "radioterapia a corta distancia" que consisten en la introducción de "semillas radioactivas" en el seno, que liberan una cierta dosis de radiación determinadas por el radiólogo y el oncólogo, en una zona muy determinada y sin dañar otros tejidos.
El poder de la quimioterapia
Consiste en el uso de drogas para matar o reducir la velocidad de crecimiento de las células que se multiplican con rapidez. Suele afectar a células sanas no cancerígenas, como las que dan lugar al crecimiento del pelo. Pero este efecto es reversible.
Puede frenar la recidiva
Cuando el cáncer se limita a la mama o a los ganglios linfáticos, se puede administrar la quimioterapia después de la cirugía. Esto ayuda a reducir las posibilidades de que se produzca una recidiva del cáncer de mama.
Ayuda a reducir el tumor
Si el tumor es grande, algunas veces la quimioterapia se administra antes de la cirugía con el propósito de contraer el tumor de modo tal que pueda eliminarse fácilmente.
Se combinan varias drogas
La quimioterapia también puede administrarse como tratamiento principal para mujeres cuyo cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo más allá de la mama y de los ganglios. Generalmente incluye la combinación de drogas, ya que es más efectivo que administrar una droga única.
Bloqueo con hormonoterapia
La terapia hormonal se utiliza para evitar el crecimiento, la extensión o la recurrencia del cáncer de mama mediante el bloqueo de las hormonas naturales del cuerpo para que nutran a las células cancerígenas restantes.
-1- ¿Por qué se produce el cáncer de mama?
Este cáncer se origina en el tejido mamario, cuando las células crecen y se dividen en forma descontrolada, lo cual crea una masa tisular (tumor). Si las células que están creciendo son normales, se trata de un tumor benigno (no canceroso). Pero si son anormales y no funcionan como las demás del cuerpo, el tumor se convierte en maligno (canceroso).
-2- ¿A quienes afecta?
Todas las mujeres pueden desarrollar cáncer de mama, y también algunos hombres, aunque su incidencia es menor. Anualmente se informan más de 1 millón de nuevos casos en todo el mundo, y más de 300.000 mujeres mueren al año. Aproximadamente, una de cada nueve mujeres desarrollará cáncer de mama en algún momento de su vida. En Argentina, se estima que más de 6.000 mujeres mueren cada año por esta causa, la segunda más importante luego de la enfermedad coronaria.
-3- ¿Cuáles son las causas del cáncer de mama?
Las causas del cáncer de mama se desconocen. Pero existen varios factores de riesgo (antecedentes familiares, factores genéticos, lesiones previas en las mamas), que se conjugan para que algunas mujeres tengan mayor predisposición: por ejemplo, aquellas con miembros familiares cercanos que padecieron la enfermedad, y las que nunca tuvieron hijos o los tuvieron después de los 30. La menstruación precoz, la menopausia tardía, el sobrepeso, el empleo excesivo de estrógenos y la exposición excesiva a la radiación también son factores de riesgo. Algunos estudios sugieren que las dietas ricas en grasas de origen animal y el consumo en abundancia de alcohol incrementan el riesgo de desarrollar cáncer de mama después de la menopausia. La edad es otro factor importante; el 80% de los cánceres de mama se presentan en mujeres de más de 50 años.
-4- ¿Con qué genes está implicado?
En un 5 a un 10% de los casos se comprueba que el cáncer de mama está relacionado con los genes y la herencia. Gracias al análisis del genoma humano, hasta el momento se han identificado dos genes que estarían implicados. Se trata del BCRA1 y el BCRA2. El primero está ligado al cromosoma 17q21, y sus mutaciones son responsables de la predisposición al cáncer en un 45% de las familias con cáncer de mama y un 80% de las familias con cáncer de mama y ovario. Este gen no está ligado al cáncer de mama en el varón. Las personas con antecedentes familiares y portadoras de este gen, tienen una probabilidad estimada del 85% de desarrollar cáncer de mama a lo largo de su vida. La existencia de familias no ligadas al 17q21, pero que epidemiológicamente se correspondían con un patrón de herencia mendeliana, motivó la búsqueda de otros genes. Y así se llegó al BCRA2. Sus mutaciones serían responsables del cáncer en el 35% de las familias con síndrome de cáncer de mama y ovario no relacionados con BCRA1, y estaría ligado al cáncer de mama masculino. Con respecto a la utilidad terapéutica de estos genes, más allá de las implicancias éticas y psicológicas de enfermos y portadores, podrán servir en un futuro cercano para desarrollar terapias génicas contra la enfermedad.
-5- ¿Cuál es la forma de detectarlo?
Las formas más habituales de detectarlo son el examen manual de la mama realizado por un médico, la mamografía (examen radiográfico de la mama), y la ecografía (examen que utiliza ondas sonoras para detectar anormalidades fisiológicas de la mama). El autoexamen se sigue recomendando, aunque lo ideal es detectar cualquier posible tumor con mamografía o ecografía antes de que sea palpable para la propia mujer. De todos modos, las mujeres deben aprender a reconocer, tanto visualmente como en el tacto, cualquier cambio en sus mamas y consultar de inmediato al médico. El autoexamen debe realizarse una vez por mes, antes del período menstrual, palpando ambas mamas y debajo de las axilas.
-6- ¿Qué diferencia hay entre prevenir y detectar precozmente?
Prevenir significa disminuir el número de personas que contraen una enfermedad. La mejor forma de prevención es la información.
Detectar precozmente significa hacer el diagnóstico de una enfermedad antes de que aparezcan sus síntomas. La detección precoz permite mayores posibilidades de curación por iniciarse el tratamiento en forma temprana y así poder utilizar terapias menos agresivas.
-7- ¿Se puede hacer algo para prevenir el cáncer de mama?
Por lo que hasta hoy se sabe, la única medida preventiva que puede aplicarse a todas las mujeres es la mamografía a partir de los 40 años. Asimismo, hay algunas recomendaciones para reducir el riesgo de aparición del cáncer: mantener una dieta baja en grasas, especialmente de origen animal; beber alcohol con moderación y hacer ejercicio físico regular y constantemente.
-8- ¿Cuándo hay que consultar al médico?
Si bien los bultos en las mamas son bastante frecuentes y en su mayoría benignos, es indispensable consultar al médico ante su aparición. También deben consultar: todas las mujeres mayores de 40 años que nunca se hayan efectuado una mamografía; las mujeres mayores de 35 cuya madre o hermana hayan tenido cáncer de mama u otro tipo de cáncer, y las mujeres mayores de 20 años que no sepan cómo realizarse una autoexamen de mama.
-9- ¿Qué es una mamografía?
La mamografía es una radiografía especial de la mama, de la que se hacen al menos dos tomas. Permite detectar nódulos que no se aprecian en la palpación, y también microcalcificaciones, que son pequeños puntos de calcio, en ocasiones asociados con procesos tumorales o pretumorales (y que no tienen nada que ver con el consumo de calcio a través de la alimentación). Durante la mamografía es necesario comprimir las mamas para achatarlas y de esta manera lograr una completa visualización. Esta compresión es un poco molesta pero es muy importante para la calidad de la toma, por eso, en las mujeres jóvenes es recomendable hacer el estudio unos días después de la menstruación, cuando los pechos están menos tensos. Lo recomendado es completar este estudio con un examen médico. En ocasiones, módulos que no se ven en la mamografía o son dudosos pueden aclararse por la palpación. La mamografía es el mejor estudio preventivo, ya que es capaz de detectar nódulos pequeños, imperceptibles al tacto.
-10- ¿Qué tratamientos existen?
El tipo de tratamiento a seguir dependerá del tamaño y la ubicación del tumor en la mama, los resultados de las pruebas de laboratorio realizadas sobre las células tumorales y el estadio o la extensión de la enfermedad (si hizo metástasis o no).
Los tratamientos pueden ser locales o sistémicos. Los primeros se utilizan para destruir o controlar las células cancerígenas en un área específica (cirugía y radioterapia). Los sistémicos, en cambio, apuntan a destruir o controlar las células cancerígenas de todo el cuerpo, como la quimioterapia o la hormonoterapia.
"Si a una mujer se le descubre cualquier tipo de lesión en la glándula mamaria, por muy pequeña que sea, la biopsia es obligatoria. Este estudio proveerá información que le servirá al médico -si hiciese falta- para indicar otra biopsia de mayor tamaño ". Esta advertencia hizo el científico estadounidense, doctor David L. Page, reconocido a nivel mundial porque fue el descubridor de las lesiones marcadoras de malignidad en la glándula mamaria.
El experto estuvo en Tucumán y ofreció un seminario sobre los últimos avances en cáncer de mama, una enfermedad de alta prevalencia en la población femenina. El ciclo estuvo dirigido especialmente a los médicos oncólogos y patólogos.
Durante su charla con el Suplemento Salud, Page explicó que lo más importante es que las lesiones marcadoras no son invasoras, es decir que no pueden atentar contra la vida de la paciente. "Mediante la mamografía pueden detectarse tanto las lesiones grandes como las pequeñas de hasta medio centímetro. Si las lesiones son más diminutas, no hay motivos para preocuparse porque es casi seguro que no son invasoras. En estos casos pueden tratarse de algo que llamamos hiperplasia típica, que es una formación previa a la precursora del cáncer de mama", detalló el científico.
Comentó que la prevalencia de esta enfermedad, en mujeres de 40 años, es de un caso cada 1.000, y en el grupo de 50 años es de tres casos cada 1.000 mujeres.
"Lo importante es que las mujeres, a partir de los 40 años, visiten a su ginecólogo al menos una vez al año para que el médico la ausculte y le pida el Papanicolau y una mamografía", subrayó Page.
El experto admitió que existen diferentes tipos de cáncer de mama y que se diferencian unos de otros por el grado de agresividad. "Hay cánceres más agresivos que otros -aclaró- pero no se conoce la causa de este comportamiento de la patología. Debemos recordar que la medicina es una ciencia observacional: aprendemos de prototipos y sobre ellos realizamos la clasificación y la diferenciación".
Page dijo que lo que se llama cáncer de mama es un grupo muy grande y heterogéneo de la enfermedad. En su opinión, lo importante es que la mujer acepte ser sometida a los estudios de rigor para averiguar si tiene o lesiones en el pecho en estadio inicial, de modo que se lo pueda erradicar. "Por lo general el gran enemigo que tiene la mujer es el miedo a la detección del mal, y no la lesión misma. Entonces, hay que vencer el miedo para que el médico realice la detección en forma temprana y sea tratado con éxito", concluyó.
"Semillas radioactivas"
Es el uso de altos niveles de radiación localizada, para matar las células cancerígenas o impedir que crezcan y se dividan, minimizando el daño en las células sanas. También se están utilizando técnicas de "braquiterapia" o "radioterapia a corta distancia" que consisten en la introducción de "semillas radioactivas" en el seno, que liberan una cierta dosis de radiación determinadas por el radiólogo y el oncólogo, en una zona muy determinada y sin dañar otros tejidos.
El poder de la quimioterapia
Consiste en el uso de drogas para matar o reducir la velocidad de crecimiento de las células que se multiplican con rapidez. Suele afectar a células sanas no cancerígenas, como las que dan lugar al crecimiento del pelo. Pero este efecto es reversible.
Puede frenar la recidiva
Cuando el cáncer se limita a la mama o a los ganglios linfáticos, se puede administrar la quimioterapia después de la cirugía. Esto ayuda a reducir las posibilidades de que se produzca una recidiva del cáncer de mama.
Ayuda a reducir el tumor
Si el tumor es grande, algunas veces la quimioterapia se administra antes de la cirugía con el propósito de contraer el tumor de modo tal que pueda eliminarse fácilmente.
Se combinan varias drogas
La quimioterapia también puede administrarse como tratamiento principal para mujeres cuyo cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo más allá de la mama y de los ganglios. Generalmente incluye la combinación de drogas, ya que es más efectivo que administrar una droga única.
Bloqueo con hormonoterapia
La terapia hormonal se utiliza para evitar el crecimiento, la extensión o la recurrencia del cáncer de mama mediante el bloqueo de las hormonas naturales del cuerpo para que nutran a las células cancerígenas restantes.
Lo más popular







