El yogur debe estar en la dieta diaria

La ciencia confirmó el beneficio del producto lácteo sobre la digestión y las defensas.

24 Noviembre 2004
Una alimentación sana debería incluir el consumo regular de yogur en todas las etapas de la vida. Este alimento que acompaña desayunos y meriendas desde siempre, está sorprendiendo a la ciencia con propiedades que lo convierten en un aliado de la buena salud. Mejora la respuesta inmunitaria, ayuda a bajar de peso, mantiene una estructura ósea fuerte y equilibra la acción metabólica, entre otros beneficios probados por cientos de estudios científicos en el mundo.
Julio Montero, médico especialista en Nutrición y vicepresidente por América Latina de la Asociación Internacional para el Estudio de la Obesidad, afirmó que "es ampliamente reconocida la capacidad de los yogures de repoblar la flora intestinal con microorganismos inofensivos que compiten con los que podrían tener una actividad agresiva para el organismo. Los rechazan, los desalojan, creando condiciones favorables para una óptima salud intestinal y digestiva".

Beneficios demostrados
Alto contenido de calcio: un pote aporta entre el 25 y el 40% del requerimiento diario de este mineral. El yogur tiene un 10% más de calcio que la leche, y es de fácil absorción ('alta biodisponibilidad').
Aporte de otros minerales y vitaminas: es una fuente de potasio, magnesio, fósforo, zinc y vitaminas A y D (en cantidades variables según la leche con la que es elaborado), sustancias indispensables para un buen funcionamiento del organismo.
Ideal para intolerantes a la lactosa: pese a los indiscutibles beneficios de la leche, a menudo los adultos dejan de consumirla debido a la dificultad de digerir la 'lactosa', una forma de azúcar que estimula la absorción de calcio y otros minerales. El yogur posee entre 20 y 30% menos lactosa que la leche, y contiene enzimas que colaboran con la digestión de dicha sustancia. A su vez, las proteínas del yogur están 'pre-digeridas', y se liberan de manera lenta y constante en el intestino. La absorción de la lactosa del yogur es entre 3 y 8 veces mejor tanto en adultos como en niños.
Regulación del tránsito intestinal y mejor funcionamiento del aparato digestivo: la flora intestinal normal posee bacterias que sintetizan vitaminas y nutrientes, modulan el sistema inmune, resisten la invasión de otras colonias bacterianas, producen enzimas para digerir alimentos y hasta neutralizan sustancias carcinógenas.
Prevención de la osteoporosis: la mejor forma de prevenirla es mediante una adecuada ingesta de calcio en todas las etapas de la vida y, en ese sentido, el consumo regular de yogur preserva la integridad de los huesos.
Disminución del riesgo de diarrea: los probióticos, en especial Probio2, se incorporan a la flora intestinal y reducen el riesgo de diarrea u otros síntomas adversos que producen los antibióticos.

Un alimento "vivo"
Suele afirmarse que el yogur es un "alimento vivo". Esto se debe a que contiene 'probióticos', es decir microorganismos que, en contraposición a los antibióticos, están 'a favor de la vida'. Estos fermentos (entre los que se encuentran el lactobacillus GG, el probio2 y el biopuritas) resisten la acción del estómago y llegan al intestino, donde producen múltiples efectos saludables.

Dos o tres porciones
La pirámide alimenticia indica que hay que consumir entre dos y tres porciones diarias de lácteos, entre los que se incluye el yogur. Si bien el énfasis está puesto en cubrir la cuota diaria de calcio que requiere el organismo, es posible afirmar que la importancia de este producto, elaborado en base a leche fermentada, es cada vez más creciente en una dieta equilibrada, y así lo indican los científicos.

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