Dolor posquirúrgico

Según una investigación española, el 61% de los enfermos presenta dolor al despertar de una operación.

17 Noviembre 2004
Seis países europeos participan de un estudio internacional que busca analizar el tratamiento actual del dolor posquirúrgico y cuyos resultados servirán para elaborar pautas terapéuticas más beneficiosas para el paciente, ya que según una investigación española, el 61% de los enfermos presenta dolor al despertar de una operación. Además, el correcto control del dolor reduce el tiempo de internación. Esta falta de un registro adecuado del dolor postoperatorio se opone con el interés que existe en la mejoría de este aspecto en la asistencia sanitaria y, en concreto, por la implementación de unidades de dolor agudo.

Cirujanos y anestesiólogos
Con el fin de conocer en profundidad el nivel de tratamiento del dolor posquirúrgico se llevará a cabo el estudio PATHOS (Estudio Observacional sobre la Terapia Analgésica Postoperatoria) en seis países europeos: Austria, Bélgica, Alemania, Portugal, España y Suiza. Unos 2.000 cirujanos y anestesiólogos participarán del estudio de las prácticas de analgesia postoperatoria para el control del dolor y su seguimiento.
La médica anestesióloga y Presidenta de la Fundación Dolor de la Asociación de Anestesiología de Buenos Aires, doctora Diana Finkel aseguró que en Argentina, como en otras partes del mundo, el control del dolor postoperatorio depende mucho de cómo trabajen los equipos. "En la actualidad se está generando una corriente que busca que sea el anestesiólogo el encargado de dirigir los tratamientos de dolor o de establecer cuáles son los mejores protocolos de analgesia, debido a todos sus conocimientos y su formación en farmacología y en terapéuticas analgésicas, es decir en el manejo de fármacos analgésicos y por otro lado el manejo de técnicas y procedimientos analgésicos ".
Finkel explica que esta tendencia es "una teoría que se está gestando y divulgando" pero todavía quedan establecimientos en donde las indicaciones analgésicas las hacen los cirujanos o los residentes. "La idea es generar que sea el anestesiólogo quien lidere las indicaciones de la analgesia postoperatorias, o que sea consultado sobre cuál es la mejor técnica analgésica postoperatoria o que desde la misma técnica anestésica quirúrgica establezca una estrategia donde ya este incluida la analgesia postoperatoria".
"Por ejemplo un paciente al que se lo intervino en una cirugía muy cruenta y grande, de entrada se le aplica una anestesia combinada, es decir, se le da anestesia general y un bloqueo anestésico, porque se le coloca un catéter en el espacio peridural. Durante el postoperatorio va a ser la vehiculización de la analgesia. Por lo tanto, ya desde la técnica anestésica se plantea la estrategia de la analgesia para el postoperatorio", aclaró la anestesióloga.

Algo subjetivo e individual
La doctora Finkel define al dolor como "una experiencia desagradable, sensorial y afectiva en cuanto a su carácter totalmente subjetivo e individual". Para poder medir el nivel de dolor de los pacientes, ya que todos lo padecen de manera distinta, se establecen escalas de dolor. "Hay distintos tipos de escalas -aseguró la Presidenta de la Fundación Dolor-. Hay escalas que miden la intensidad del dolor, ya sea por números o por palabras (me duele 'mucho', 'poco', 'nada'; tengo dolor 'leve', 'moderado', 'severo', entre otras definiciones). Por otra parte hay mediciones especiales para chicos, donde en algunos casos no conocen los números o les cuesta definir qué es leve o severo. Se utilizan escalas con caritas de alegría o caritas de llanto."
Para las poblaciones especiales que tienen trastornos cognitivos, a los cuales se les dificulta la comprensión de las preguntas, se los mide a través de escalas de frutas donde el tamaño es proporcional al nivel del dolor. "Este tipo de escalas, que señalan una intensidad de dolor son denominadas unidimensionales. Por otra parte, están las multidimensionales, que controlan aspectos emocionales o del carácter. Son escalas más complejas y se utilizan en dolor crónico".
"Las dos que más se aplican son la escala verbal numérica y la escala visual análoga y son con las que buscamos interiorizar al resto de los médicos, al equipo de salud y a los enfermeros, que son nuestro brazo derecho en la evaluación de los pacientes, para que controlen el dolor junto con el resto de los signos vitales", afirmó Finkel. "Es tan importante el dolor postoperatorio que OMS ha incluido al dolor como signo vital. Es decir que a todo paciente en el control de signos vitales en el postoperatorio hay que evaluarle su nivel de dolor además de la temperatura, la frecuencia cardíaca, la presión, el pulso y la respiración", concluyó la anestesióloga.
Los resultados del estudio, que se darán a conocer en el congreso de la European Society of Anaesthesiology (ESA), que se celebrará en mayo de 2005 en Viena, Austria, servirán para poner en marcha un programa educativo, denominado SIMPATHI (Mejora de la Terapia Analgésica Postoperatoria Simple). El propósito de este programa es desarrollar sistemas de evaluación del dolor, protocolos de tratamiento y cursos de formación que contribuyan a mejorar el tratamiento del dolor posquirúrgico.
"Está demostrado que un control adecuado del dolor postoperatorio mejora los procesos de curación y reduce el tiempo de hospitalización de los pacientes, además de disminuir la morbilidad asociada a las intervenciones quirúrgicas", afirma el doctor José De Andrés, Jefe del Servicio de Anestesia, Reanimación y Tratamiento del Dolor del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia.
Si el 61% de los pacientes se despiertan con dolor, según el médico la situación obedece a un mal aprovechamiento del arsenal terapéutico existente y a la aceptación del sufrimiento como parte inherente de la cirugía.
A su vez en dicha investigación se halló que el 31% presenta dolor intenso igual o mayor de 5 en la Escala Visual Análoga, método utilizado para medir la intensidad y evolución del dolor mediante una escala del 0 al 10, y un 25% de los pacientes intervenidos se despierta la primera noche por causa del dolor.
"El control del dolor postoperatorio se puede mejorar con la creación de protocolos específicos para su posterior aplicación en los diferentes servicios hospitalarios", sostiene De Andrés, quien propone incluir dentro de dichos protocolos pautas de analgesia basadas en la combinación de fármacos que sean eficaces y provoquen menos efectos adversos.

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