El acné afecta zonas grasosas de la piel como la cara, la espalda y los hombros

Es un problema específicamente de la piel, que padecen alrededor del 80 % de los adolescentes

29 Octubre 2003
Máscara ?este es el apodo que le pusieron sus compañeros- se acerca al espejo e intenta furiosamente arrancar, desde la raíz de su cara, esos grotescos y molestos granos que no dejan apreciar su rostro. Uno, dos, tres, todos los granos posibles acorralados entre las uñas de sus dedos índice. Y luego, la cicatriz de por vida.
El acné es una enfermedad inflamatorio crónica del folículo polisebáceo que afecta las áreas grasosas de la piel como la cara, el pecho, la espalda y el hombro. Aparece, generalmente, en la etapa adolescente cuando los fuertes cambios hormonales provocan un aumento en los lípidos que obstruyen los poros.

Poros tapados
"A partir de la pubertad, tanto en la mujer como en el hombre, hay una mayor segregación de grasa en el pelo y en la cara ?comenta el doctor Luis Alberto Lopardo, dematólogo y farmacólogo clínico-. Es la hipersecreción sebácea que en otra etapa de la vida no sucede".
Al contrario de lo que la mayoría de las personas piensa, el acné no es una consecuencia de las comidas. Chocolates, fritos, fiambres y bebidas alcohólicas pueden consumirse sin miedo a que fluctúen un ejército de granitos que, generalmente, se pensaba, salían por la glotonería desmesurada. Siempre es preferible un consumo moderado de aquellos nutriente procesados con aditivos, el hígado lo agradecerá. "Si el chico nota que algún alimento que ha ingerido más de dos o tres veces le produjo alguna reacción alérgica debe ser suspendido de inmediato, previa visita al doctor. Son dos problemas diferentes: el acné y los pruritos alérgicos causados por la alimentación", explica. El acné es un problema específicamente de la piel, "que padecen alrededor del 80 % de los adolescentes, y, en algunos casos, personas mayores de 20 años". Sin embargo, además de la grasitud acumulada en los poros, otra puede ser la causa.

Correlación con la psiquis
"La psiquis tiene el mismo origen embriológico que la piel, por ende, existe una correlación o comunicación directa entre ambas. Por eso, se ha notado en la actualidad que un factor tan agravante como el estrés, produce alteraciones hormonales que provocan un exceso de grasitud y transpiración a personas mayores de 20 años". "Entonces, hoy es común ver a mujeres u hombres de 30 años con brotes abruptos de acné. Es un problema peculiar que sólo puede aparecer en un momento de crisis como el que estamos atravesando", dice el doctor.
Según Lopardo, "de la niñez las personas pasan directamente a la adultez. No se puede hablar de la adolescencia como una etapa de vida. Hoy, lamentablemente, un púber de 12 años es adulto, tiene responsabilidades de adulto: se atiende solo porque sus padres trabajan, son conocedores de los conflictos económicos y sentimentales de sus padres, y los traslada a su ámbito de vida. Y no sólo psíquicamente, su cuerpo, ya sea por el gimnasio, sufre cambios muy brusco".

El adolescente siente vergüenza y rechazo
El acné despoja de lugares sociales al adolescente. "Al consultorio llegan chicos que no salen con sus amigos por miedo a la burla y al rechazo de los demás compañeros. La estética en esta etapa de la vida es fundamental". Es muy bien sabido que la sociedad separa al feo del lindo, como tantas otras separaciones un poco absurdas y otro poco agresivas.
"Hay que tratar fundamentalmente la angustia que traen. El chico se ensimisma, corta toda otra posibilidad de relaciones con sus pares más allá de la obligación escolar, y se recluta en el lugar más seguro de su vida: la habitación". Además de haber más varones con acné que mujeres, "en los niños brotan de una forma más grosera. Por lo tanto, hay que informarle continuamente que, aunque es muy desagradable, no se toque porque, además de lastimar la piel, las cicatrices como consecuencia son de por vida".

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