29 Octubre 2003 Seguir en 

Entre 2.000 y 3.500 bebés nacen por año en el país con sordera profunda o severa, un problema que se detecta casi de inmediato con un test sencillo e indoloro. En La Argentina existe desde 2001 la ley Nº 25.415 (Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia), pero su falta de reglamentación es un problema administrativo que impide el cumplimiento eficaz del punto principal: todo recién nacido, antes de los tres meses de vida, tiene derecho a ser evaluado auditivamente, y tratado luego de los seis meses en forma adecuada. Pero en San Miguel de Tucumán, el Instituto de Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes sí cumple con la ley. La ciencia hoy ofrece soluciones a los sordos profundos y severos. El implante coclear es un revolucionario método que se perfecciona.
El implante coclear es un método que se usa en sordos severos y profundos
Entre 2.000 y 3.500 argentinos por año nacen con sordera profunda o severa, un problema que se detecta casi de inmediato con un test sencillo e indoloro. Cuando más temprano se diagnostique el trastorno, mayores son las posibilidades de solución y más rápidamente se inicia las actividades de rehabilitación del paciente.
La sordera puede detectarse con un simple estudio que, si bien es obligatorio, no siempre se cumple. Actualmente muchas personas -niños y adultos- encontraron en la ciencia médica otra solución que supera con creces al audífono.
No está reglamentada
Aunque en nuestro país existe desde el año 2001 el Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia (Ley 25.415) "su falta de reglamentación es un problema administrativo que impide el cumplimiento eficaz del punto principal: todo recién nacido antes de los tres meses de vida tiene derecho a ser evaluado auditivamente y tratado luego de los seis meses en forma adecuada.
Faltan recursos
De todas maneras, resulta muy difícil instrumentar el diagnóstico temprano por faltas de recursos estatales o privados que permiten sustentar el examen que debe realizarse a los niños recién nacidos con y sin riesgo auditivo, un problema insondable hasta el momento y, por ende, lamentable", explica el doctor Leopoldo Cordero, especialista en otorrinolaringología e implantólogo del Hospital Garrahan, de la Capital Federal.
Pero una vez que se ha podido realizar el diagnóstico, la ciencia cuenta con elementos capaces de mejorar la capacidad auditiva de un paciente hasta límites antes inimaginables. La pesquisa neonatal de hipoacusia (disminución de la audición) y sordera se realiza a través de la medición de emisiones otoacústicas, "un procedimiento que evalúa el oído interno, específicamente la coclea, a través de una sonda que se coloca en el conducto auditivo externo. Examen sencillo, rápido, ya que dura alrededor de 5 minutos por oído, inocuo y de alta confiabilidad que puede aplicársele al bebé a las 48 horas de nacido", declara el especialista.
Algo más que un audífono
El implante coclear es un método terapéutico destinado a niños y adultos con sordera severa y profunda. Se lo utiliza cuando el oído interno (cóclea) no funciona de manera correcta y el audífono resulta insuficiente.
"En hipoacusias severas y/o profundas el audífono no alcanza a transmitir la información suficiente para el reconocimiento y aprendizaje adecuado del lenguaje ?observa el doctor Cordero-. Es importante aclarar que las causas más habituales de estos trastornos auditivos, en nuestro medio, son la rubéola durante el embarazo, los factores genéticos y la meningitis".
En estas circunstancias, la intervención del implante coclear, por ejemplo, permite que el paciente logre repetir correctamente -según resultados de estudios clínicos-, más del 90% de las oraciones que no conseguía descifrar.
Dispositivo complejo
Un implante coclear es un dispositivo médico muy complejo que estimula eléctricamente el nervio auditivo para que una sordera severa o profunda pueda percibir el sonido. El precio de la máquina necesaria para realizar el test de emisiones otoacústicas es de 3.000 dólares.
Se define como complejo porque no solo se debe evaluar lo audiológico sino también los aspectos médicos, sociales, emocionales, el grupo familiar y otras variantes del paciente, que ayuden a una prescripción correcta.
"Se utiliza una aparatología relativamente nueva a pesar de que nuestro grupo hace ya más de 10 años que trabaja específicamente en este tema con más de 300 pacientes implantados ?manifiesta Cordero-. En general no tenemos dificultad en conseguir la aparatología y disponemos de todos los elementos necesarios para resolverlo pero debe existir difusión y un equipo entrenado interdisciplinario para su evaluación correcta"
En el mundo, hay más de 60 mil personas que pudieron hacer realidad el sueño de la audición a través de esta tecnología, que se utiliza desde hace más de 20 años.
Pionero en América Latina
Entre el 2 y el 3 por mil de los recién nacidos -según los últimos datos de la Asociación Americana de Audiología- son sordos profundos o severos. En la Argentina serían entre 2.000 y 3.500 los bebés con ese problema, y un 4% de la totalidad de la población tiene una disminución de la audición, de los cuales un 2% termina con una hipoacusia entre severa y profunda. "El número de implantes cocleares es menor al del primer mundo: habría unas 7.000 personas. Sin embargo, nuestro país es líder en Latinoamérica. Fue el primero que hizo un implante y, en la actualidad, es el lugar donde más implantados existen hasta el momento", dijo Cordero.
Mitos que hay que desterrar
El implante coclear arrastra una cantidad de ideas imaginarias en la conciencia de las personas que no son reales. Se tratan de mitos muy difundidos que hay que desterrarlos, como por ejemplo:
Hay que realizarle un orificio en la cabeza
Tiene riesgo de muerte
No es posible bañarse
No se puede nadar
No se puede jugar al fútbol ni hacer otros deportes
No se puede bucear
No se puede volar ni pueden pasar la seguridad en los aeropuertos.
Sufrir parálisis fácil
No se puede realizar una Resonancia Magnética Nuclear.
El implante coclear es un método que se usa en sordos severos y profundos
Entre 2.000 y 3.500 argentinos por año nacen con sordera profunda o severa, un problema que se detecta casi de inmediato con un test sencillo e indoloro. Cuando más temprano se diagnostique el trastorno, mayores son las posibilidades de solución y más rápidamente se inicia las actividades de rehabilitación del paciente.
La sordera puede detectarse con un simple estudio que, si bien es obligatorio, no siempre se cumple. Actualmente muchas personas -niños y adultos- encontraron en la ciencia médica otra solución que supera con creces al audífono.
No está reglamentada
Aunque en nuestro país existe desde el año 2001 el Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia (Ley 25.415) "su falta de reglamentación es un problema administrativo que impide el cumplimiento eficaz del punto principal: todo recién nacido antes de los tres meses de vida tiene derecho a ser evaluado auditivamente y tratado luego de los seis meses en forma adecuada.
Faltan recursos
De todas maneras, resulta muy difícil instrumentar el diagnóstico temprano por faltas de recursos estatales o privados que permiten sustentar el examen que debe realizarse a los niños recién nacidos con y sin riesgo auditivo, un problema insondable hasta el momento y, por ende, lamentable", explica el doctor Leopoldo Cordero, especialista en otorrinolaringología e implantólogo del Hospital Garrahan, de la Capital Federal.
Pero una vez que se ha podido realizar el diagnóstico, la ciencia cuenta con elementos capaces de mejorar la capacidad auditiva de un paciente hasta límites antes inimaginables. La pesquisa neonatal de hipoacusia (disminución de la audición) y sordera se realiza a través de la medición de emisiones otoacústicas, "un procedimiento que evalúa el oído interno, específicamente la coclea, a través de una sonda que se coloca en el conducto auditivo externo. Examen sencillo, rápido, ya que dura alrededor de 5 minutos por oído, inocuo y de alta confiabilidad que puede aplicársele al bebé a las 48 horas de nacido", declara el especialista.
Algo más que un audífono
El implante coclear es un método terapéutico destinado a niños y adultos con sordera severa y profunda. Se lo utiliza cuando el oído interno (cóclea) no funciona de manera correcta y el audífono resulta insuficiente.
"En hipoacusias severas y/o profundas el audífono no alcanza a transmitir la información suficiente para el reconocimiento y aprendizaje adecuado del lenguaje ?observa el doctor Cordero-. Es importante aclarar que las causas más habituales de estos trastornos auditivos, en nuestro medio, son la rubéola durante el embarazo, los factores genéticos y la meningitis".
En estas circunstancias, la intervención del implante coclear, por ejemplo, permite que el paciente logre repetir correctamente -según resultados de estudios clínicos-, más del 90% de las oraciones que no conseguía descifrar.
Dispositivo complejo
Un implante coclear es un dispositivo médico muy complejo que estimula eléctricamente el nervio auditivo para que una sordera severa o profunda pueda percibir el sonido. El precio de la máquina necesaria para realizar el test de emisiones otoacústicas es de 3.000 dólares.
Se define como complejo porque no solo se debe evaluar lo audiológico sino también los aspectos médicos, sociales, emocionales, el grupo familiar y otras variantes del paciente, que ayuden a una prescripción correcta.
"Se utiliza una aparatología relativamente nueva a pesar de que nuestro grupo hace ya más de 10 años que trabaja específicamente en este tema con más de 300 pacientes implantados ?manifiesta Cordero-. En general no tenemos dificultad en conseguir la aparatología y disponemos de todos los elementos necesarios para resolverlo pero debe existir difusión y un equipo entrenado interdisciplinario para su evaluación correcta"
En el mundo, hay más de 60 mil personas que pudieron hacer realidad el sueño de la audición a través de esta tecnología, que se utiliza desde hace más de 20 años.
Pionero en América Latina
Entre el 2 y el 3 por mil de los recién nacidos -según los últimos datos de la Asociación Americana de Audiología- son sordos profundos o severos. En la Argentina serían entre 2.000 y 3.500 los bebés con ese problema, y un 4% de la totalidad de la población tiene una disminución de la audición, de los cuales un 2% termina con una hipoacusia entre severa y profunda. "El número de implantes cocleares es menor al del primer mundo: habría unas 7.000 personas. Sin embargo, nuestro país es líder en Latinoamérica. Fue el primero que hizo un implante y, en la actualidad, es el lugar donde más implantados existen hasta el momento", dijo Cordero.
Mitos que hay que desterrar
El implante coclear arrastra una cantidad de ideas imaginarias en la conciencia de las personas que no son reales. Se tratan de mitos muy difundidos que hay que desterrarlos, como por ejemplo:
Hay que realizarle un orificio en la cabeza
Tiene riesgo de muerte
No es posible bañarse
No se puede nadar
No se puede jugar al fútbol ni hacer otros deportes
No se puede bucear
No se puede volar ni pueden pasar la seguridad en los aeropuertos.
Sufrir parálisis fácil
No se puede realizar una Resonancia Magnética Nuclear.
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