¿A qué se dedican hoy los carapintadas?

Pasaron 20 años del levantamiento militar de Semana Santa. Por Eduardo Barcelona.

14 Abr 2007
BUENOS AIRES.- A 20 años de Semana Santa, el disparador de la crisis militar está preso en los EEUU, la cabeza del movimiento está jubilado y cría al hijo de un año, otros trabajan en empresas de seguridad y uno vende tarjetas telefónicas para sobrevivir, según una fuente carapintada.

El ex mayor del Ejército, Ernesto `Nabo` Barreiro fue detenido en la ciudad The Plains, Virginia, Estados Unidos, por las causas de derechos humanos que tiene pendiente en el país.

Barreiro se fue del país en 2004 cuando supo que le dictarían la orden de captura, que ahora llegó cuando estaba dedicado a vender artesanías argentinas y posters de tango.

La justicia norteamericana dejó trascender que dará curso favorable al pedido de extradición solicitada por la Argentina. Barreiro fue el oficial que se refugió en una unidad de Córdoba para no declarar ante la justicia por los hechos de tortura en el centro clandestino de detención La Perla.

El ex teniente coronel, Aldo Rico, está casi jubilado y sólo se dedica a cuidar al cuarto hijo de un año, José María, que tuvo con su segunda esposa.

Rico se erigió en el jefe de Semana Santa cuando bajó del regimiento 18 de San Javier, Misiones, para tomar la Escuela de Infantería en Campo de Mayo. Negoció con el ex jefe del Ejército, Héctor Ríos Ereñú, con el ministro de Defensa, Horacio Jaunarena y con el ex presidente Raúl Alfonsín, quien después del diálogo lo llamó "héroe de Malvinas".

Después de Semana Santa, Rico comandó el segundo alzamiento, el 18 de enero de 1988, en Monte Caseros, donde se rindió luego de breves tiroteos.

Más tarde fue dado de baja, por lo cual se dedicó a la política. Fundó el Modín en 1991, fue diputado, intendente en dos oportunidades de San Miguel -donde sigue residiendo- y finalizó la vida política como ministro de Seguridad de Carlos Ruckauf.

El ex teniente coronel Luis Polo, quien dio refugio a Barreiro en el regimiento 14 de Infantería de Córdoba se dedica hoy a la docencia.
Es profesor de la materia seguridad en una empresa de la especialidad, con sede en esta capital.

Polo fue diputado nacional por el Modin durante un mandato.
Polo, tras el primer alzaminto carapintada, pasó a integrar la dirección del movimiento carapintada.

El ex teniente coronel Angel Daniel León está jubilado y vive del producido de un pequeño campo ubicado al oeste de la provincia de Buenos Aires.

La esposa cobra la pensión militar, porque León fue dado de baja de las filas del Ejército.
León -señalado como uno de los ideólogos del movimiento- pasa sus días en una fundación dedicada a preparar la conmemoración del bicentenario de la Argentina.

León integró desde el primer momento la conducción carapintada, pero reconoció que tuvo que dar algunos codazos para lograr el lugar de reconocimiento en el organismo insurreccional.

El ex teniente coronel, Santiago Alonso, que adhirió al alzamiento cuando estaba en la conducción del regimiento 35 de Rospenteck, en Santa Cruz, y ahora se dedica a hacer análisis de medios para las empresas, de acuerdo con un vecero carapintada.

El del ex teniente coronel Fernández Maguer, quien adhirió a la sublevación cuando fue jefe del regimiento 3 de La Tablada, desde hace años es propietario de una empresa de seguridad.

El ex teniente coronel, Héctor Igarzabal, que acogió a Rico en el segunda alzamiento, el de Monte Caseros, vive en Rosario, donde es empresario en el rubro de seguridad.

El hombre de inteligencia del movimiento carapintada, Enrique Venturino, que acompañó a Rico cuando tomó la Escuela de Infantería en Campo de Mayo, se dedica hoy a vender tarjetas telefónicas como forma de lograr alguna subsistencia.

Venturino integró desde la partida la conducción carapintada por su vinculación y fidelidad a Rico, a quien incluso siguió cuando éste decidió organizar el partido Modín, que debutó en el `91 con un respetable caudal de votos en la provincia de Buenos Aires.

El ex jefe del Ejército, general (RE) Ríos Ereñú, vive en el Gran Buenos Aires y se dedica a leer y a "disfrutar de los 17 ñietos y los 7 hijos que tengo", contó a Télam.

Ríos Ereñú fue denostado desde el primer momento por los jefes carapintada, tanto que incluyeron como cláusula imperativa su retiro. El ex jefe del Ejército pasó a retiro cuatro días después de Semana Santa.

El general fue ayudante del dictador Alejandro Agustín Lanusse por siete años y estuvo con él cuando "El Cano" se retiró de la Plaza de Mayo el 25 de mayo del `73, día de la asunción de Héctor Cámpora como Presidente.

"Ese día hubo gente que incendió un rambler, que salió en todos los diarios al día siguiente. La rural era mía", confesó Ríos Ereñú. (Télam).