12 Abril 2007 Seguir en 
“Fe de erratas: la Dirección de Indices de Precios de Consumo, a cargo de Beatriz Paglieri, informa que en el comunicado del 4 de abril se deslizó un error de cálculo en el procesamiento de la canasta básica alimentaria (CBA)”. Con ese texto, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) justificó ayer la revisión del valor de la CBA -determina el límite de ingresos para no caer en la indigencia- que ahora no subió un 3,6% -como se informó hace ocho días-, sino que bajó un 0,2% en marzo pasado. Una familia tipo necesitó $ 427,81 para no caer en la indigencia.
El informe, como el anterior, fue enviado a todas las redacciones -incluyendo a la de LA GACETA- con un texto corregido, aunque con la misma inflación para el Gran Buenos Aires: 0,8% durante marzo. Más fuerte que la CBA fue la disminución del valor de la Canasta Básica Total, que demarca el límite de ingresos para no caer en la pobreza. En este caso un matrimonio y dos hijos necesitaron en marzo $ 915,51 para alimentarse, vestirse y pagar algunos servicios mínimos, un 0,67% menos que en febrero. Se trata de otro hecho inédito que envuelve al Indec en la polémica y acrecienta las dudas de distintos sectores de la sociedad respecto del mecanismo de cálculo de los indicadores socioeconómicos.
Sin embargo, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, volvió a negar que las autoridades del Indec falseen datos sobre los índices inflacionarios y destacó que “los mismos técnicos dijeron que hay un error, porque se precipitaron a dar un índice que estaba equivocado”, reproduce la agencia DyN. Afirmó que los que denuncian que el índice está dibujado dicen “una maravillosa macana, una mentira”.
Defensa interna
Un sector de trabajadores del Indec culpó ayer a lo que consideran como la “intervención gubernativa” en el organismo a los errores cometidos en la difusión de los datos inflacionarios de marzo. “Un problema que influye de manera sistemática es que, a partir de la intervención del sector de precios, las diferentes oficinas del IPC funcionan como compartimientos estancos y por lo tanto los cálculos que se realizan en ellas son integrados por su interventora, haciéndose imposible un control nacional”, dice en un comunicado la junta interna ATE-Indec.
Fuentes del gremio se animaron a señalar que “en caso de haberse hecho los cálculos como correspondía la Canasta Básica Alimentaria hubiese dado una baja de 1,02%, muy superior al 0,2%” comunicada ayer.
Con la deflación de marzo, la CBA acumula ahora un aumento del 3,2% durante el primer trimestre del año (por encima de la inflación del 2,2% durante ese mismo período) y no un 7,1%, con la medición de ocho días.
Al observar los datos del Indec, la directora de la Fundación Mercado, Susana Nuti, llegó a la conclusión de que los controles oficiales de precio no sirven y que los reajustes a los índices no hacen más que generar incertidumbre en la sociedad. “Se termina disfrazando un índice para evitar presiones salariales y que se erosione la imagen política del Gobierno”, dijo a LA GACETA.
BUENOS AIRES.- Economistas de distinto signo insistieron ayer en la necesidad de que el Indec sea normalizado con la designación por concurso de sus cuerpos técnicos, pero discreparon sobre el impacto que la polémica sobre sus indicadores pueda tener sobre el ritmo de la economía. Aldo Abram advirtió que ahora el Indec “es la risa de todo el mundo”, a partir de la corrección que hizo el organismo de sus datos de canasta básica, que de una suba del 3,6% en marzo retrocedió a una deflación del 0,2%.
“A partir de la intervención del gobierno el Indec perdió toda credibilidad, y por eso mientras la estadística oficial podría repetir una inflación de un dígito para este año, el mercado ya descuenta un alza de precios del 15%”, señaló Abram. Por su parte, Aldo Ferrer restó relevancia a la polémica por los indicadores que difunde el organismo y señaló que la situación inflacionaria está controlada. “Los precios están subiendo en línea con el crecimiento económico y estimo que para este año estarán en los mismos niveles de 2006”, señaló.
Desde el ámbito político, el lavagnismo salió a castigar la corrección en el valor de la canasta básica. “La única verdad es la realidad que experimentan millones de amas de casa en todo el país”, sostuvo Alejandro Rodríguez, asesor del ex ministro Roberto Lavagna. “El enorme esfuerzo que se sigue haciendo para desnaturalizar las cifras oficiales ratifica que el gobierno ha fracasado en su política contra la inflación y eso está perjudicando especialmente a la clase media trabajadora y a los más humildes”, dijo. (NA)
El incremento en alimentos y bebidas que componen la canasta familiar más los incrementos estacionales de precios por el inicio de clases, hacen presumir al Gobierno que la inflación en Tucumán osciló entre el 1,1% y el 1,3% en marzo.
Los primeros indicios oficiales dan cuenta de que, entre las principales subas de valores, se registrarán en el pescado (un producto fuertemente demandado para Semana Santa) y en los huevos, debido a que uno de los principales centros de abastecimiento del país, Entre Ríos, siente los efectos de las inundaciones en el litoral.
El rubro indumentaria también aportará al aumento del Indice de Precios al Consumidor (IPC) de la provincia. Asimismo, las autoridades locales consideran que otro elemento a tener en cuenta -y que se observa todos los años- es la suba de precios de los útiles escolares y el reajuste de los valores en las matrículas y en las cuotas de los colegios.
Proyección anual
Si se confirma este aumento de marzo, la inflación acumulada en el primer trimestre trepará al 3,3%, muy superior a la que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) midió para el Gran Buenos Aires en ese mismo período (2,2%).
El comportamiento de los precios en Tucumán lleva a las autoridades a pensar que la inflación anual estará en una banda del 10% (mínima) a un 12% (máxima). Esto dependerá, fundamentalmente, si los acuerdos de precios entre el Gobierno y los empresarios siguen o no en vigencia hasta diciembre.
El informe, como el anterior, fue enviado a todas las redacciones -incluyendo a la de LA GACETA- con un texto corregido, aunque con la misma inflación para el Gran Buenos Aires: 0,8% durante marzo. Más fuerte que la CBA fue la disminución del valor de la Canasta Básica Total, que demarca el límite de ingresos para no caer en la pobreza. En este caso un matrimonio y dos hijos necesitaron en marzo $ 915,51 para alimentarse, vestirse y pagar algunos servicios mínimos, un 0,67% menos que en febrero. Se trata de otro hecho inédito que envuelve al Indec en la polémica y acrecienta las dudas de distintos sectores de la sociedad respecto del mecanismo de cálculo de los indicadores socioeconómicos.
Sin embargo, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, volvió a negar que las autoridades del Indec falseen datos sobre los índices inflacionarios y destacó que “los mismos técnicos dijeron que hay un error, porque se precipitaron a dar un índice que estaba equivocado”, reproduce la agencia DyN. Afirmó que los que denuncian que el índice está dibujado dicen “una maravillosa macana, una mentira”.
Defensa interna
Un sector de trabajadores del Indec culpó ayer a lo que consideran como la “intervención gubernativa” en el organismo a los errores cometidos en la difusión de los datos inflacionarios de marzo. “Un problema que influye de manera sistemática es que, a partir de la intervención del sector de precios, las diferentes oficinas del IPC funcionan como compartimientos estancos y por lo tanto los cálculos que se realizan en ellas son integrados por su interventora, haciéndose imposible un control nacional”, dice en un comunicado la junta interna ATE-Indec.
Fuentes del gremio se animaron a señalar que “en caso de haberse hecho los cálculos como correspondía la Canasta Básica Alimentaria hubiese dado una baja de 1,02%, muy superior al 0,2%” comunicada ayer.
Con la deflación de marzo, la CBA acumula ahora un aumento del 3,2% durante el primer trimestre del año (por encima de la inflación del 2,2% durante ese mismo período) y no un 7,1%, con la medición de ocho días.
Al observar los datos del Indec, la directora de la Fundación Mercado, Susana Nuti, llegó a la conclusión de que los controles oficiales de precio no sirven y que los reajustes a los índices no hacen más que generar incertidumbre en la sociedad. “Se termina disfrazando un índice para evitar presiones salariales y que se erosione la imagen política del Gobierno”, dijo a LA GACETA.
Crecen las dudas sobre los índices económicos
BUENOS AIRES.- Economistas de distinto signo insistieron ayer en la necesidad de que el Indec sea normalizado con la designación por concurso de sus cuerpos técnicos, pero discreparon sobre el impacto que la polémica sobre sus indicadores pueda tener sobre el ritmo de la economía. Aldo Abram advirtió que ahora el Indec “es la risa de todo el mundo”, a partir de la corrección que hizo el organismo de sus datos de canasta básica, que de una suba del 3,6% en marzo retrocedió a una deflación del 0,2%.
“A partir de la intervención del gobierno el Indec perdió toda credibilidad, y por eso mientras la estadística oficial podría repetir una inflación de un dígito para este año, el mercado ya descuenta un alza de precios del 15%”, señaló Abram. Por su parte, Aldo Ferrer restó relevancia a la polémica por los indicadores que difunde el organismo y señaló que la situación inflacionaria está controlada. “Los precios están subiendo en línea con el crecimiento económico y estimo que para este año estarán en los mismos niveles de 2006”, señaló.
Desde el ámbito político, el lavagnismo salió a castigar la corrección en el valor de la canasta básica. “La única verdad es la realidad que experimentan millones de amas de casa en todo el país”, sostuvo Alejandro Rodríguez, asesor del ex ministro Roberto Lavagna. “El enorme esfuerzo que se sigue haciendo para desnaturalizar las cifras oficiales ratifica que el gobierno ha fracasado en su política contra la inflación y eso está perjudicando especialmente a la clase media trabajadora y a los más humildes”, dijo. (NA)
Se espera que la suba de la inflación supere el 1%
El incremento en alimentos y bebidas que componen la canasta familiar más los incrementos estacionales de precios por el inicio de clases, hacen presumir al Gobierno que la inflación en Tucumán osciló entre el 1,1% y el 1,3% en marzo.
Los primeros indicios oficiales dan cuenta de que, entre las principales subas de valores, se registrarán en el pescado (un producto fuertemente demandado para Semana Santa) y en los huevos, debido a que uno de los principales centros de abastecimiento del país, Entre Ríos, siente los efectos de las inundaciones en el litoral.
El rubro indumentaria también aportará al aumento del Indice de Precios al Consumidor (IPC) de la provincia. Asimismo, las autoridades locales consideran que otro elemento a tener en cuenta -y que se observa todos los años- es la suba de precios de los útiles escolares y el reajuste de los valores en las matrículas y en las cuotas de los colegios.
Proyección anual
Si se confirma este aumento de marzo, la inflación acumulada en el primer trimestre trepará al 3,3%, muy superior a la que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) midió para el Gran Buenos Aires en ese mismo período (2,2%).
El comportamiento de los precios en Tucumán lleva a las autoridades a pensar que la inflación anual estará en una banda del 10% (mínima) a un 12% (máxima). Esto dependerá, fundamentalmente, si los acuerdos de precios entre el Gobierno y los empresarios siguen o no en vigencia hasta diciembre.
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