Tras el feriado, hubo una jornada caótica en los bancos

Los usuarios se volcaron masivamente a retirar dinero de los cajeros y a realizar trámites. El paro de una hora, entre las 12 y las 13, complicó aún más a quienes se acercaron a las entidades. Quejas y largas demoras.

LARGA ESPERA. Los clientes de los bancos tuvieron que hacerse de mucha paciencia ayer para ser atendidos. LA GACETA / JOSE NUNO
LARGA ESPERA. Los clientes de los bancos tuvieron que hacerse de mucha paciencia ayer para ser atendidos. LA GACETA / JOSE NUNO
10 Abril 2007
Tras cuatro días sin actividad bancaria, ayer las sedes de las entidades crediticias estuvieron colmadas de clientes que se acercaron a pagar cuentas o a intentar retirar efectivo de los cajeros automáticos o humanos. La gran cantidad de público colmó la capacidad operativa de los bancos y, en medio del caos, el paro de una hora (entre las 12 y las 13) que realizaron los empleados para sumarse a la jornada nacional de protesta en repudio de la muerte del docente neuquino Carlos Fuentealba complicó aún más la jornada.
La protesta de una hora alcanzó un alto acatamiento. A la hora estipulada, en las entidades cerraron las puertas de acceso: los clientes que estaban dentro del banco continuaron siendo atendidos, pero los que intentaban ingresar se fueron amontonando en el lobby. Las quejas de los usuarios aparecieron pronto. “Encima, de paro. Desde el sábado que no puedo extraer dinero y ahora no puedo entrar al banco”, criticó un cliente en el acceso de la sucursal céntrica del banco Francés. A pocos metros, en la sede central del Banco Nación, la situación era aún peor. La fila de clientes llegaba hasta la vereda. Allí se juntaron los beneficiarios de planes sociales que esperan cobrar y los clientes de la entidad que pretendían realizar trámites.
La situación se repitió en el resto de las entidades: las sedes del HSBC, del Standard (ex Bank Boston), del Galicia, del Tucumán y del Macro estaban copadas de clientes y allí también se plegaron a la huelga de una hora.
La congestión más grande se dio desde la mañana temprano en los cajeros automáticos de los diferentes bancos. La mayoría de las máquinas ya el sábado no tenían fondos pese a que desde la gerencia de las entidades, antes de la Semana Santa, se había comunicado a LA GACETA que se pondría más dinero para evitar que los clientes se quedasen sin efectivo durante el fin de semana largo.
“La demanda fue mayor que la esperada. Por eso, a primera hora cargamos las máquinas, pero en muchos casos ya al mediodía no había fondos y tuvimos que hacer otra recarga durante la siesta”, explicaron desde la gerencia de un banco privado.
En las entidades también explicaron que la gran afluencia se público se debió a que a principios de mes vencen impuestos y cuotas de créditos o de tarjetas y que eso provocó que ayer hubiese más clientes en las instituciones. En la City se espera para hoy otra jornada con mucho público, pero en la mayoría de los bancos se informó que está normalizada la provisión de dinero en los cajeros automáticos.

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