Victoria del sentido común

Por Angel Anaya.

11 Mayo 2006
BUENOS AIRES.- El sentido común ha logrado al fin una importante victoria en el duro debate sobre las pasteras de Fray Bentos. Ello significa que el Banco Mundial detendrá su financiación a través de la Corporación Financiera Internacional hasta disponer de los informes suficientes de consultores independientes -entre dos o tres meses- sobre el impacto acumulativo de los proyectos; es decir, el técnico y el de eventuales efectos sobre el turismo zonal. Como se ha señalado con razón, el BM se detuvo porque no acepta que haya conflictos entre sus integrantes. Ese informe será decisivo también para la Corte de La Haya y, si sus conclusiones consideran aceptable las plantas, nuestro país deberá aceptarlas; si no lo son, Uruguay tendría que abandonarlas. Es muy probable que la decisión del BM, muy bien recibida aquí, aunque perturbadoramente en Montevideo, permita restablecer el diálogo de gobierno a gobierno. La valija de Kirchner en su viaje a Viena fue, así, bastante aliviada, mientras a punto de partir se daba por descontado en  la Casa Rosada que las comunidades vecinales afectadas deberán aceptar las consecuencias de un dictamen favorable del informe planteado. Los expertos canadienses que impulsaron al BM han sido exigentes, pero aprueban el sistema de papeleras más nuevas que se aplica en su país y en otros, y que la empresa Botnia ha dicho que es exactamente el mismo previsto para Uruguay.

Las jubilaciones
En junio, como se anticipó en este lugar recientemente, las jubilaciones nacionales serán, si no normalizadas, al menos atendidas sin exclusión alguna. La decisión forma parte de una lista de anuncios que precederá al 25 de Mayo, para asegurar que la plaza histórica funcione como se ha previsto. El aumento superior del mínimo está indicando la estrategia de la decisión, pues se considera que en ese nivel está el mayor grado de adhesión a Kirchner entre la clase pasiva. A partir de ahí, la decisión oficial ha seguido avanzando con el trillado rumbo que desdice de la pauta constitucional -Artículo 14 bis-, e inclusive de la ley 24.463 inspirada por Cavallo-Menem para eludir la Ley Suprema. El presente, como es posible observarse también en este caso, puede ser bastante peor que el pasado. Claro, por cierto, que no habrían recursos para cumplir legal e institucionalmente sin provocar una inflación aproximada a comienzo de los 90. De todas maneras, la Anses podrá seguir siendo caja libre para el Gobierno, mientras en la estrategia electoral que ha comenzado a elaborarse está esbozado un nuevo aumento que, esta vez sí, será anticipado en el proyecto de Presupuesto 2007, que en setiembre el PEN enviará al Congreso. (De nuestra Sucursal)

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