Osvaldo Pugliese impulsó la fuerza innovadora del tango

Se cumplen 100 años del nacimiento de uno de los creadores más respetados de la música ciudadana.

UN CLASICO. La imagen del maestro, con sus gruesos anteojos, presidía una orquesta de sonido perfecto. LA GACETA UN CLASICO. La imagen del maestro, con sus gruesos anteojos, presidía una orquesta de sonido perfecto. LA GACETA
02 Diciembre 2005
Hijo de un obrero del calzado que cultivaba el tango como flautista aficionado, Osvaldo Pedro Pugliese nació el 2 de diciembre de 1905. Dos de sus hermanos tocaban el violín, y este fue el instrumento con el que Osvaldo dio sus primeros pasos en la música, hasta que su padre pudo comprar un piano. El hombre había observado que su hijo prefería este instrumento y evidenciaba condiciones como pianista. Tras cursar estudios en algunos conservatorios vecinales, el muchacho se inició profesionalmente a los 15 años.
Integró distintos conjuntos de tango; entre ellos, el de la primera mujer bandoneonista, Francisca Bernardo; después de pasar por la orquesta de Roberto Firpo, se convirtió en el pianista del famoso conjunto dirigido por Pedro Maffia cuando apenas tenía 22 años. De esa orquesta se desvinculó para formar un grupo con el violinista Elvino Vardaro. Después de una gira por el interior del país con resultados económicos adversos, Pugliese se asoció con el violinista Alfredo Gobbi y formó un nuevo conjunto, en el que se desempeñaba como bandoneonista un muy joven Aníbal Troilo. Tampoco esta formación alcanzó demasiada proyección, y Pugliese formó su primera agrupación propia, que no logró consolidarse. Tras integrar algunos dúos, en 1934 ocupó el piano en la orquesta que formó el bandoneonista Pedro Laurenz, y escribió sus primeros arreglos. Dos años después se unió a la orquesta de Miguel Caló y hasta 1938 integró distintas formaciones musicales.

Con sonido propio
A fines de 1939, Osvaldo Pugliese conformó su propia orquesta, bajo la forma de una cooperativa de trabajo. Fue el director, pianista y arreglador del grupo que, con Augusto Gauthier como vocalista, ganó enorme popularidad a través de sus presentaciones en radio El Mundo. Tres pilares de esta formación fueron el violinista Enrique Camerano, el bandoneonista Osvaldo Ruggiero y el contrabajista Aniceto Rossi.
En 1943, ya con Roberto Chanel como vocalista, la orquesta comenzó a realizar grabaciones. Posteriormente, pasarían como cantantes Alberto Morán, Jorge Vidal, Jorge Maciel y Miguel Montero.
Fue en la década del 40 cuando Pugliese grabó temas fundamentales dentro de su producción, que lo revelan como un creador adelantado a lo que posteriormente se conocería como la vanguardia del tango. De esa época son “La yumba” -quizá una de las composiciones más difundidas del músico-, “Recién”, “La Beba” o “El encopao”. Con “Negracha” y “Malandraca” anticipó el empleo de la síncopa y el contrapunto que después caracterizarían la obra de Horacio Salgán y de Astor Piazzolla.
Osvaldo Pugliese, ya convertido en un nombre mítico para la música ciudadana y respetado por el público y por sus colegas, murió el 25 de julio de 1995.