En un podio que se dividió en un mapa tricontinental, América Latina, Asia y Europa se reunieron en una preparación común y tradicional de la cocina casera. Aunque inesperado, las naciones dispares comparten un menú fundado en un trozo de carne, capa de pan rallado y aceite en una sartén. Considerada uno de “los platos más reconfortantes del globo”, la milanesa empanada argentina accedió a los primeros lugares del ranking realizado por Taste Atlas.
Dos versiones de la clásica preparación nacional entraron al podio de la mejor carne con pan del orbe. Taste Atlas relevó este tipo de platos alrededor de la esfera internacional y, entre los estilos, la receta argentina resaltó en sus dos presentaciones: la napolitana y la tradicional a secas. Considerada el plato nacional no oficial de nuestro territorio, esta especialidad se extiende a toda la Argentina no solo en formatos fritos o al horno o con toppings variados, sino que además sus precios pueden ir desde los pocos miles de pesos y alcanzar los cinco ceros en su valor.
Un lugar de privilegio en la cocina casera y la tradición de Tucumán
En la lista de Taste Atlas, la “milanesa común” ocupó el sexto lugar en una tabla que unió a Brasil, Ucrania y Japón. La prestigiosa guía aclaró su título no oficial y comentó que las mejores elaboraciones siempre se reservan a las casas de madres y abuelas. A su vez, la publicación advirtió los tipos existentes y dónde puede encontrarse su mejor versión, donde Tucumán se ubica entre los puntos destacados.
La milanesa napolitana de Buenos Aires comparte puntuación con el clásico sánguche de milanesa tucumano. En este apartado también se encuentra la variante a caballo, una versión en la que el rebozado se corona con huevo frito —el cual le otorga materialidad a su nombre— y se sirve acompañada de papas fritas; la opción de peceto (solomillo de ternera) con perejil picado y limón; y la especialidad a la fugazzeta, “que combina dos pilares de la identidad culinaria del país: la carne de ternera empanada y frita, y la cobertura de queso y cebolla de la fugazzeta, un estilo de pizza argentina con raíces italianas”. Todas estas propuestas trascienden cualquier límite geográfico dentro de la Argentina.
Raíces históricas de la milanesa "común"
Pero más allá de las variantes que enumera la guía, su versión más sencilla es una de las que ocupa los primeros puestos. Como explica Taste Atlas: “esta consiste en una rebanada empanizada de carne de res de primera calidad que se fríe en aceite caliente y se riza al cocinarse, debido a que las piezas elegidas tienen menos grasa y tendones que otras selecciones”.
Esta especialidad comparte muchas similitudes con el Wiener Schnitzel austriaco y el Chicken Fried Steak estadounidense. Sin embargo, la receta tiene sus raíces en Italia, y se cree que la fórmula original proviene de la ciudad de Milán y de la famosa "cotoletta alla milanese".
El origen de la versión napolitana
Por último, y como consejo de experto, la experiencia pura se completa con un poco de jugo de limón que se esparce por la superficie y un puré de papas cremoso o papas fritas, o la opción a “caballo” con huevo frito.
Pero este icono gastronómico se supera a sí mismo en el podio de Taste Atlas con la milanesa napolitana, que ocupa el cuarto lugar. La guía le atribuye el origen a la provincia de Buenos Aires y describe que “consiste en un filete empanizado y frito, cubierto con una loncha de jamón, salsa de tomate y gruesas lonchas de mozzarella, que se derretirán al gratinarlo”.
Como consignan desde la guía, se suele servir con patatas fritas. Si sobran, se pueden usar para preparar un delicioso sánguche de milanesa. Se dice que la versión napolitana se inventó en los años 30 o 40 en un restaurante llamado Nápoli, de ahí su nombre. Además, esta receta se marida, según recomendación de la guía, con un Malbec, una de las variedades de uva más importantes del país.
El mapa internacional de los cortes empanados
Más allá de la destacada posición de las variantes argentinas, la lista elaborada por Taste Atlas expone cómo una base tan noble como el empanado y la fritura adoptó identidades únicas alrededor del globo. En lo más alto del podio se ubicó el Bife à Parmegiana de Brasil, que con una puntuación de 4.4 encabeza la tabla gracias a su sabrosa combinación de carne empanada cubierta con abundante salsa de tomate y queso derretido.
El segundo lugar viajó directo a Asia con el Katsu Karē de Japón (4.4 puntos), una preparación que combina el clásico corte empanado y crujiente con el aromático y especiado curry japonés. El podio de los tres primeros lo completa Europa del Este con la Kotleta po Kyivsky de Ucrania (4.3 puntos), el tradicional pollo a la Kiev empanado y relleno de mantequilla aromatizada.
En el resto del top 10, la variedad de estilos demuestra el alcance universal de este plato:
- Puesto 5: El Schnitzel Wiener Art de Austria (4.2 puntos), la versión estilo vienés que mantiene la delicadeza del corte fino y empanado tradicional.
- Puesto 7: El Tonkatsu de Japón (4.2 puntos), la clásica chuleta de cerdo empanada con panko que se sirve habitualmente con repollo rallado y salsa tonkatsu.
- Puesto 8: La Cotoletta alla Milanese de Milán, Italia (4.2 puntos), la receta histórica con hueso que dio origen a gran parte de estas preparaciones en el mundo.
- Puesto 9: El Wiener Schnitzel de Viena, Austria (4.2 puntos), la emblemática versión austriaca elaborada originalmente con carne de ternera.
- Puesto 10: El Tori Katsu de Japón (4.1 puntos), la variante japonesa a base de pechuga de pollo empanada que cierra la selecta lista internacional.








