Los subsidios amortiguan la suba de la tarifa de electricidad

La factura de Tucumán está por debajo de la media nacional, según un reporte de la UBA.

EN TUCUMÁN. El 36% de los clientes reciben un subsidio nacional y un 32% cuenta con la tarifa social.
EN TUCUMÁN. El 36% de los clientes reciben un subsidio nacional y un 32% cuenta con la tarifa social.

Los subsidios en el servicio de electricidad siguen siendo un amortiguador para los reajustes. Con los nuevos valores, la factura promedio país de agosto para un usuario sin subsidios fue de $90.359 por mes ajustada por estacionalidad, mientras que un usuario con subsidios, en promedio, afrontará una factura de $57.994, de acuerdo con el informe mensual del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) UBA-Conicet.

¿Cómo están las tarifas del servicio de electricidad de Tucumán respecto de otras jurisdicciones de la Argentina? Si se toma el precio promedio nacional de una factura para una familia de clase media, que consume un promedio de 256 kWh/mes, Tucumán está por debajo de la media nacional, con una factura promedio de $87.049, por debajo de la media nacional y es la menos onerosa del NOA, indica el relevamiento del IIEP (UBA-Conicet). En las puntas se encuentran Edenor que, para la prestación del servicio en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) la misma boleta promedia los $58.280, mientras que, en el otro extremo, se ubica Neuquén, con una media de $159.271. “La La dispersión se relaciona con características propias del servicio, carga impositiva y anomalías regulatorias que alteran la tarifa”, indica  Alejandro Einstoss, coordinador del Instituto de la UBA. “En el caso tucumano, hay una alta concentración de clientes y eso es una de las causas de que el costo de la tarifa esté por debajo de la media nacional”, detalla.

En Tucumán, de un total de 539.000 clientes residenciales (91% del total de clientes), 213.000 (36% del total) reciben subsidio del Estado Nacional y 186.000 (32% del total residencial) reciben Tarifa Social otorgada por la Provincia. Alrededor de 186.000 clientes tienen una factura promedio de $25.000, principalmente dentro de los segmentos con algún tipo de subsidio, correspondiente al primer nivel de consumo (de hasta 150 kWh/mes). Considerando que cada cliente residencial representa a una familia, donde en promedio viven 3,5 personas (Censo 2022), el gasto en energía eléctrica por persona en el segmento de consumo de 150 Kwh es de $7.142 pesos por mes.

De cada $1.000 que paga un tucumano, sólo $340 corresponden a EDET. Del total de la factura, poco más de un tercio (34%) corresponde a EDET en concepto de Valor Agregado de Distribución (VAD). Con ese porcentaje, la compañía obtiene los recursos para sostener la operación y su margen operativo. Los dos tercios restantes de la factura corresponden a impuestos y al costo de abastecimiento y transporte de la energía, que se paga a Cammesa.

Eduardo Maggi, consultor y experto en temas energéticos, manifestó que, en la prestación de servicios, no sólo hay que mirar el precio de la tarifa, sino la calidad. “Los datos del sistema muestran que en Tucumán la calidad del servicio está por encima de la media nacional y lidera el norte”, expresa. Esto se confirma con los indicadores relevados por el Ente Nacional Regulador de Electricidad (ENRE) sobre cantidad (Saifi) y duración (Saidi) de las interrupciones del servicio, Tucumán está por debajo del promedio nacional (53% menos cortes y 31% menos tiempo sin luz), lo que muestra buena calidad de servicio respecto del promedio nacional.

Reacciones

La actualización de las tarifas ha causado reacciones entre los usuarios. Maggi, en este sentido, explica que la situación se hizo compleja porque hubo un atraso tarifario desde 2003, un período en el que el valor de la energía quedó casi congelado. Admite que aceptar este nuevo escenario es complicado, pero acota que, si uno observa la situación tarifaria de Uruguay, Brasil, Chile o Paraguay, el usuario residencial argentino está pagando por debajo del valor promedio. Independientemente de las tarifas, el consultor sugiere que las familias tienen que profundizar un esquema de uso racional de la electricidad, con el fin de mitigar el impacto del costo de la electricidad y, a su vez, contribuir a la economía hogareña. Asimismo, recomienda adaptar sus artefactos a normas que contribuyan a la eficiencia energética (etiquetas A que aparecen en los electrodomésticos, por ejemplo).

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