Resumen para apurados
- En LAM revelaron la división de bienes de Romina Yan en Buenos Aires entre su viudo Darío Giordano y sus hijos, tras medidas judiciales para proteger a los entonces menores.
- Los hijos recibieron 170.000 dólares cada uno por la venta de una casa, mientras la Defensoría intervino por conflicto de intereses y se rechazó un reclamo de Giordano.
- El acuerdo garantiza que los tres hijos conserven el control exclusivo sobre los derechos de autor, imagen y sociedades comerciales ligadas al legado profesional de su madre.
La herencia de Romina Yan volvió a quedar en el centro de la atención tras conocerse nuevos detalles sobre el reparto de sus bienes y las decisiones judiciales que determinaron quiénes administrarían su patrimonio. La información fue expuesta en LAM, donde se repasó el proceso sucesorio de la actriz y la distribución de los activos entre su viudo, Darío Giordano, y sus tres hijos, Franco, Valentín y Azul.
Según el informe televisivo, durante el proceso se plantearon posibles conflictos de intereses vinculados con la administración de los bienes que correspondían a los entonces menores de edad. La intervención judicial estableció mecanismos de representación para resguardar sus derechos y definió el destino de propiedades, dinero, sociedades comerciales y derechos de autor vinculados con la artista.
Cómo se repartió la herencia de Romina Yan entre Darío Giordano y sus hijos
De acuerdo con la información presentada en LAM por el panelista Federico Bongiorno, el expediente sucesorio avanzó en paralelo con las actuaciones relacionadas con la tutela de los hijos de Romina Yan, en las que tuvo participación Gustavo Yankelevich, abuelo de los jóvenes.
En ese contexto, los representantes legales plantearon la existencia de intereses contrapuestos y solicitaron que Darío Giordano dejara de administrar la parte de la herencia correspondiente a sus hijos. Según lo explicado en el programa, la Defensoría de Menores asumió la representación de los chicos para proteger sus intereses patrimoniales.
La investigación televisiva también detalló cómo se distribuyeron algunos de los principales bienes de la familia, entre ellos la vivienda que compartían la actriz y su esposo, ubicada en el barrio Rincón del Arca, en San Fernando.
La casa de San Fernando y los 510 mil dólares de la venta
Uno de los puntos centrales del reparto patrimonial fue la propiedad familiar de San Fernando. Según el informe difundido en LAM, la vivienda debía venderse por un valor total de 510.000 dólares.
De acuerdo con lo expuesto en el ciclo, se dispuso que 170.000 dólares correspondieran a cada uno de los tres hijos de la actriz. De esta manera, el dinero obtenido por la operación permitió establecer una porción individual para Franco, Valentín y Azul.
Además de la propiedad, el acuerdo patrimonial contempló dos automóviles familiares y un crédito contractual compartido. Estos bienes formaron parte de las cuestiones económicas examinadas durante el proceso sucesorio.
Qué pasó con los derechos de autor y las sociedades comerciales de Romina Yan
Otro aspecto relevante de la herencia estuvo relacionado con el legado artístico y empresarial de Romina Yan. Según la información presentada en televisión, sus tres hijos conservaron los derechos de autor y de imagen vinculados con la actriz, además de las sociedades comerciales que figuraban a su nombre.
“En el caso de los tres hijos, Valentín, Franco y Azul, se quedaron con todos los derechos de autor e imagen relacionados a Romina, y también con las sociedades comerciales que estaban registradas a nombre de ella”, detalló el informe de LAM.
Estos activos tienen una particular importancia porque están vinculados con la trayectoria profesional de la artista y con la explotación de su imagen y sus obras. Así, además de los bienes materiales, los descendientes quedaron como titulares de los derechos relacionados con el legado creativo de su madre.
La deuda de Romina Yan con Gustavo Yankelevich y el reclamo de Darío Giordano
Durante la revisión de la sucesión también surgió una controversia económica relacionada con un préstamo que Romina Yan había recibido de su padre, Gustavo Yankelevich.
Según lo explicado en el programa, Darío Giordano pretendía cobrar ese dinero dentro del expediente sucesorio y obtener la parte que le correspondiera como cónyuge. Sin embargo, el reclamo habría sido rechazado por el juez, de acuerdo con el relato televisivo.
El informe señaló que Yankelevich acreditó que afrontaba los gastos escolares, de salud y de manutención cotidiana de sus nietos. Ese elemento habría sido considerado al momento de resolver la controversia.
De esta manera, el proceso sucesorio de Romina Yan incluyó no solo la distribución de propiedades y activos financieros, sino también discusiones sobre la administración de los bienes y las obligaciones económicas entre los integrantes de la familia.








