Un vecino, una mudanza y un 0km: quién es la ganadora del auto de los Números de Oro

“Betty”, una docente jubilada de 79 años, ya no vivía en la dirección que había consignado en su cupón. Tras el sorteo de LA GACETA, una pista inesperada condujo al equipo hasta su nuevo hogar. Su historia

SE QUEDÓ CON EL AUTO. La ganadora es María Beatriz Sánchez, a quien sus familiares y seres queridos llaman “Betty”.
SE QUEDÓ CON EL AUTO. La ganadora es María Beatriz Sánchez, a quien sus familiares y seres queridos llaman “Betty”. FOTO LA GACETA/ANALÍA JARAMILLO
Por Ariane Armas Hace 1 Hs

La dirección estaba escrita en la tarjeta ganadora: Pueyrredón primera cuadra, en barrio Floresta. Allí había que buscar a la mujer que acababa de ganar el Chevrolet Onix 0 km de los Números de Oro de LA GACETA. El equipo llegó, recorrió el sendero de baldosas que guiaba hacia su puerta y tocó el timbre. También golpeó la puerta. Nadie respondió.

La casa de dos plantas y paredes color arena se iluminó cuando entre las nubes grises que habían envuelto los últimos días el cielo tucumano, el sol se abrió paso durante unos minutos. Pero no había nadie. O, al menos, ya no vivía allí.

Fue un vecino que pasaba por el lugar quien aportó la clave. Contó que la mujer se había mudado hacía aproximadamente un mes y facilitó el número de Sebastián, uno de sus hijos. La dirección de la tarjeta había quedado atrás. El premio, en cambio, acababa de encontrarla.

La ganadora era María Beatriz Sánchez, a quien sus familiares y seres queridos llaman “Betty”. Tiene 79 años, es docente jubilada y se instaló en Yerba Buena para estar más cerca de sus nietos. Después de tantos años de participar de los Números de Oro, esta vez su nombre había salido de la urna.

El momento del sorteo

Este relato había comenzado en los estudios de LG Play, donde se realizó el sorteo del Chevrolet Onix 0 km entre los participantes del tradicional entretenimiento. La urna estaba llena de cupones y, antes de la extracción, se repasaron las condiciones para participar. El procedimiento contó con la presencia del escribano Álvaro Sobrecasas, Gustavo Neme, representante del Banco Santiago del Estero, y Juan Pablo del Pino, gerente de Tarjeta Sol.

Con los boletos mezclados y el procedimiento supervisado, llegó el momento de conocer el nombre de la persona ganadora. Era María Beatriz. Los datos consignados en el cupón permitieron iniciar la búsqueda, que condujo al equipo hasta aquella casa de barrio Floresta.

Después del dato del vecino, el teléfono de Sebastián abrió el camino hacia la nueva dirección. Allí esperaba una mujer que, aunque había imaginado muchas veces la posibilidad de ganar, no terminaba de creer lo que estaba sucediendo.

Un vecino, una mudanza y un 0km: quién es la ganadora del auto de los Números de Oro

“Esta vez me lo gano yo”, había pensado cuando eligió sus números. No era la primera vez que lo decía, pero sí la primera en que la suerte le daba la razón.

“Betty” participa de los Números de Oro desde sus comienzos. También compra LA GACETA desde hace décadas. En todo ese tiempo, contó que no había conseguido ni siquiera uno de los premios menores.

“Creo que comencé cuando se sorteaban $5.000, algo así”, recordó entre risas. A veces le tocaban números repetidos; otras, algún cartón con cifras que nunca acertaba. La espera se había prolongado durante décadas, pero nunca abandonó del todo la idea de que alguna vez iba a ganar.

“Yo supe que en algún momento me iba a ganar el auto”, dijo. Cuando depositó la tarjeta, esta vez, lo hizo con confianza. Y así fue que, después de tantos intentos, el auto color borgoña finalmente quedó a su nombre.

El premio llega, además, en una etapa particular de su vida. “Betty” y su marido habían vendido el auto que tenían. Con los años y los problemas de salud de su esposo, dejaron de manejar y buscaron organizar la vida cotidiana cerca de sus hijos. La mudanza a la “Ciudad Jardín” respondió también al deseo de estar más cerca de los nietos.

Ahora, el vehículo nuevo aparece como una noticia inesperada en medio de esa nueva etapa familiar.

Dedicada a la educación

Antes de convertirse en la ganadora del sorteo, “Betty” construyó una extensa trayectoria frente a las aulas. Es docente jubilada de nivel primario y trabajó durante 43 años en educación. Su recorrido incluyó escuelas de Salta, donde vivió durante un tiempo, y establecimientos tucumanos. Más tarde se desempeñó como supervisora docente, una función que la llevó a recorrer distintas instituciones.

Cuando habla de su profesión, la emoción por el premio deja lugar a una pasión que todavía conserva intacta. “Yo amo la educación, la amé, y todo lo que tiene que ver con ella me encantó”, expresó.

La jubilación no significó una despedida inmediata. Durante varios años siguió preparando a docentes que necesitaban rendir concursos. Le costó dejar una tarea que había ocupado buena parte de su vida, hasta que decidió poner un límite. “Me costó varios años. Hasta que en un momento dije “basta”, contó.

La decisión estuvo atravesada por una experiencia dolorosa: la muerte de una hija. “Son procesos, porque me tocó vivir algo doloroso. Entonces, ahí dije ya está. Hasta acá llegué”, recordó. De sus años como supervisora conserva anécdotas que todavía puede contar con humor. Cuando les preguntaba a los chicos qué hacía una supervisora, algunos respondían que estaba allí para comprobar si se portaban bien o si iban limpios a la escuela, como si fuera una especie de policía. No siempre comprendían cuál era su función, explicó.

La jubilación la alejó de la actividad cotidiana, pero no de una vocación que todavía despierta en ella ganas de hablar durante horas.

La noticia para sus ocho nietos

“Betty” tiene cuatro hijos y ocho nietos. Los miércoles son días de encuentro con ellos, una rutina que disfruta especialmente. Cuando habla de su familia, la emoción vuelve a aparecer.

“Para mí, los nietos son lo más”, dijo. Los considera una de las grandes alegrías de su vida y una razón para seguir adelante.

Por eso, cuando llegó el momento de compartir la noticia, quiso dirigirse a ellos. Frente a la cámara, grabó un mensaje para contarles que había ganado el auto.

“Hola, queridos nietos. Quiero darles una gran noticia. Me gané el auto del sorteo de LA GACETA. Besitos”, les dijo en un audio que grabó con WhatsApp.

La escena tuvo algo de celebración familiar. Y mientras las felicitaciones hacían vibrar su teléfono, también llegaron mensajes al vivo de LG Play de personas que la recordaban de su etapa como supervisora. La ganadora también recibió saludos y comentarios de quienes seguían la transmisión.

Al despedirse, volvió a agradecer. “Estoy emocionadísima, estoy feliz. Realmente, muchas gracias”, expresó.

Después de 43 años dedicados a la docencia, de una vida familiar que la llevó a mudarse para estar cerca de sus nietos y de décadas de participar sin conseguir el premio que esperaba, “Betty” recibió la noticia que tantas veces había imaginado.

Y es que esta vez, cuando dijo “me lo gano yo”, los números le dieron la razón.

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