Las lluvias seguirán acompañando a Tucumán durante varios días más. Aunque habrá algunas pausas, serán breves y no alcanzarán para poner fin a un período de inestabilidad que, según el observador meteorológico Cristofer Brito, podría prolongarse hasta mediados de la próxima semana. La preocupación ya no pasa solamente por la falta de sol o las temperaturas más bajas de lo habitual para octubre. En distintos sectores del oeste y el norte tucumano, los suelos están cerca de la saturación y comienzan a perder capacidad para absorber nuevas precipitaciones.
“Nos quedan unos seis días por delante con lluvias que, obviamente, no van a ser continuas. Habrá algunos mejoramientos temporarios, pero, en líneas generales, se mantendrá la inestabilidad, con lluvias y lloviznas casi intermitentes”, explicó Brito.
A su vez, señaló que el escenario responde a la circulación de aire fresco y húmedo proveniente del océano Atlántico. Un sistema de alta presión ubicado frente a las costas de la Patagonia favorece el ingreso de viento del este hacia el centro y el norte del país. Al encontrarse con las montañas, esa humedad propicia la condensación y las precipitaciones.
El Niño
Brito explicó que la nubosidad y las temperaturas relativamente bajas para esta época también forman parte del panorama climático que observa para la primavera. En su análisis, vinculó estas condiciones con la influencia de El Niño y con el ingreso sostenido de aire fresco y húmedo.
De acuerdo con su pronóstico a mediano plazo, a Tucumán le costaría superar los 30° hasta fines de octubre. Los días con máximas de entre 28° y 30° serían pocos y la nubosidad continuaría predominando. El eventual aumento de las temperaturas, agregó, sería gradual y no producto de un cambio brusco hacia condiciones de calor intenso.
Entre el viernes y el sábado podría registrarse alguna mejora temporaria, aunque Brito insistió en que sería breve. La inestabilidad, según su previsión, continuaría al menos hasta el miércoles de la próxima semana.









