El Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró ayer U$S 291 millones en el mercado oficial de cambios, lo que la convirtió en la adquisición diaria más alta registrada desde fines de julio, un resultado que representa un fuerte espaldarazo para la estrategia financiera del Gobierno. En el transcurso de 2026, la autoridad monetaria ya acumuló adquisiciones por más de U$S 15.000 millones.
Con esta fuerte inyección, las reservas brutas del organismo escalaron hasta los U$S 49.839 millones y lo dejó a un paso de quebrar la barrera de los U$S 50.000 millones.
Desde el inicio de la cuarta etapa del esquema monetario, el Banco Central acumuló compras por U$S 15.200 millones. El monto supera el objetivo anual de U$S 10.000 millones establecido en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La absorción de divisas de ayer interrumpió la tendencia de las últimas semanas, período en el cual la autoridad monetaria había moderado notablemente el ritmo de acumulación de reservas.
Desde el Palacio de Hacienda explicaron que la reactivación de estas compras masivas responde de manera directa al plan del equipo económico de fortalecer la posición externa del país. La prioridad oficial sigue siendo acelerar el acopio de divisas netas, un paso considerado clave para garantizar los pagos y afrontar los exigentes compromisos financieros que vencen en los próximos meses.
Cambio de ritmo
La dinámica que exhibe el BCRA en lo que va del mes refleja un cambio de ritmo drástico respecto del período anterior. En solo siete jornadas operativas, el organismo captó U$S 341 millones.
Para dimensionar la velocidad de las intervenciones actuales, esta cifra equivale al 72% de todas las adquisiciones que la entidad había logrado realizar a lo largo de todo el mes previo, cuando totalizó compras por U$S 474 millones.
Especialistas del mercado señalaron que la evolución de estas intervenciones oficiales responde de manera directa a la interacción entre la oferta de divisas en el mercado y la demanda privada de dólares. En el escenario actual, el incremento en la disponibilidad de moneda extranjera le permite al BCRA absorber una mayor proporción de fondos sin la necesidad de generar presiones adicionales sobre el tipo de cambio.














