Resumen para apurados
- CAMARCO alertó que la construcción perdió 120.000 empleos en Argentina y no repuntará hasta 2027 debido al freno de la obra pública implementado por el Gobierno nacional.
- El sector sufrió una caída del 25% que forzó el cierre de unas 2.000 empresas pymes, mientras que el dinamismo privado en Vaca Muerta resulta insuficiente para reactivar el rubro.
- La entidad prevé un prolongado estancamiento hasta 2027 y advierte que la falta de inversión estatal en infraestructura elevará los costos de transporte de toda la economía.
La Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) lanzó un duro diagnóstico sobre el presente y el futuro del sector: la actividad continuará estancada en los próximos meses y no existen perspectivas de una recuperación significativa antes de 2027.
El derrumbe de la actividad dejó un saldo alarmante de 120.000 puestos de trabajo destruidos y cerca de 2.000 empresas fuera del mercado, en un contexto profundamente condicionado por el freno a la obra pública dispuesto por la gestión de Javier Milei.
Un sector congelado tras una caída del 25%
El presidente de CAMARCO, Gustavo Weiss, detalló que entre mediados de 2023 y mediados de 2024 la construcción sufrió una retracción del 25%. Aunque la caída libre se frenó, la actividad permanece amesetada en niveles marcadamente inferiores a los previos al derrumbe.
“No veo ningún cambio en los próximos meses. Incluso, los primeros meses del año que viene, no veo ningún cambio”, advirtió Weiss, proyectando un escenario complejo para todo 2026 e inicios de 2027.
A la pérdida masiva de puestos de trabajo se suma la extrema vulnerabilidad de las pymes del rubro, muchas de las cuales han entrado en proceso de convocatoria de acreedores o directamente han cerrado sus puertas.
Vaca Muerta no alcanza para compensar la parálisis nacional
Si bien provincias como Neuquén y Río Negro registran un mayor dinamismo impulsado por la minería y la energía en Vaca Muerta, desde la entidad aclararon que el auge privado en la zona cordillerana resulta insuficiente para traccionar al resto del país. La construcción de viviendas e infraestructura tradicional sigue paralizada.
El reclamo por la obra pública: “Sin infraestructura no hay crecimiento”
Frente a la intención oficial de traspasar las obras al sector privado, Weiss fue contundente:
Inversión estatal clave: Obras como rutas de baja circulación o ramales ferroviarios requieren sí o sí financiamiento público.
Costos de producción: El deterioro de la red vial y logística incrementa los costos de toda la economía argentina.
Mercado inmobiliario encarecido: El aumento de los costos de construcción en dólares redujo la rentabilidad de los desarrollos privados. Aunque se valoran los créditos hipotecarios recientes, aún no logran reactivar la demanda a gran escala.








