¿Qué monumentos y sitios históricos atraviesa el recorrido de los 21K LA GACETA?

Parques, plazas y edificios emblemáticos forman parte del circuito. Las historias y curiosidades que esconden los lugares por donde pasarán los corredores.

PUNTO DE PARTIDA. Los corredores esperan la largada de la edición pasada frente al Parque 9 de Julio, donde comenzará nuevamente el recorrido.
PUNTO DE PARTIDA. Los corredores esperan la largada de la edición pasada frente al Parque 9 de Julio, donde comenzará nuevamente el recorrido. Analía Jaramillo/LA GACETA.
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Resumen para apurados

  • Los 21K LA GACETA unirán el deporte con la historia al guiar a los atletas por los sitios y monumentos más emblemáticos de San Miguel de Tucumán durante su recorrido.
  • El circuito inicia en el Parque 9 de Julio y atraviesa la Casa Histórica, Plaza Alberdi y el puente Central Córdoba, evocando el pasado colonial, independentista y ferroviario.
  • La propuesta consolida al evento como un atractivo turístico y cultural que revaloriza los espacios urbanos y fortalece la identidad comunitaria frente a futuras ediciones.
Resumen generado con IA

Los 21K LA GACETA serán también un recorrido por la historia de San Miguel de Tucumán. Desde la largada, frente al Parque 9 de Julio, los corredores atravesarán lugares que guardan distintas etapas del pasado de la ciudad. El edificio de LA GACETA, Plaza Alberdi y el puente Central Córdoba recordarán el desarrollo urbano y ferroviario; los parques Avellaneda y Guillermina revelarán historias menos conocidas. El circuito también pasará por escenarios fundamentales de la historia argentina, como el antiguo Campo de las Carreras, la Casa Histórica y Plaza Independencia. Entre monumentos, plazas y edificios emblemáticos, los 21 kilómetros permitirán descubrir qué historias sobreviven detrás de lugares cotidianos.

1. El gran pulmón tucumano

La largada será frente al Parque 9 de Julio, uno de los grandes espacios verdes de San Miguel de Tucumán. Su creación fue impulsada en 1898 por el médico y político Alberto León Soldati para transformar y sanear los terrenos bajos y pantanosos del este de la ciudad, asociados entonces con focos de paludismo. El proyecto llegó a contemplar la expropiación de unas 400 hectáreas. El diseño fue encargado al célebre paisajista francés Carlos Thays, quien imaginó dos grandes sectores separados por la avenida Benjamín Aráoz, aunque sólo se concretó plenamente el norte. En 1910 se colocó la piedra basal y el 23 de septiembre de 1916, en el año del Centenario de la Independencia, el parque fue inaugurado oficialmente. En su interior permanece además la Casa del Obispo Colombres, testimonio fundamental de la historia de la industria azucarera tucumana.

Al frente del hotel Sheraton se ubica la largada de la carrera de LA GACETA. Al frente del hotel Sheraton se ubica la largada de la carrera de LA GACETA.

2. El edificio que anunciaba las grandes noticias

Cuando los corredores pasen por Mendoza 654 encontrarán una dirección vinculada con más de un siglo de periodismo tucumano. LA GACETA fue fundada por Alberto García Hamilton el 4 de agosto de 1912 y llegó a esta cuadra en 1929, cuando inauguró allí su sede propia junto con una nueva rotativa. El actual edificio fue levantado a comienzos de los años 50 y conserva su característica fachada neocolonial. En su terraza permanece uno de los objetos más curiosos de la historia del diario: una sirena que se utilizaba para anunciar acontecimientos extraordinarios. En tiempos sin información instantánea, su sonido advertía a los tucumanos que algo importante había ocurrido y muchos se acercaban hasta las pizarras ubicadas frente al edificio para conocer las últimas noticias.

FRENTE A LA GACETA. Los corredores pasan por la histórica sede de Mendoza 654 durante la edición anterior de la competencia. FRENTE A LA GACETA. Los corredores pasan por la histórica sede de Mendoza 654 durante la edición anterior de la competencia. LA GACETA / FOTO OSVALDO RIPOLL

3. Alberdi, Lola Mora y la llegada del tren

La Plaza Alberdi también nació al ritmo de la expansión ferroviaria. En 1888, la empresa que construyó la entonces Estación Sunchales, actual estación Tucumán del Ferrocarril Mitre, adquirió terrenos en la zona y donó una manzana a la Municipalidad. La línea ferroviaria fue inaugurada el 6 de febrero de 1891 y la plaza, en 1895. El espacio recuerda a Juan Bautista Alberdi, nacido en Tucumán en 1810 y autor de las Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina, obra fundamental para la Constitución de 1853. El monumento que domina la plaza fue realizado por Lola Mora e inaugurado el 25 de septiembre de 1904. Su ubicación frente al ferrocarril tampoco fue casual: Alberdi consideraba al tren una herramienta fundamental para el desarrollo del país.

4. El puente que recuerda al Tucumán ferroviario

El puente Central Córdoba es otra de las huellas que dejó el ferrocarril en la transformación de Tucumán. La provincia quedó conectada con Córdoba por tren en 1876, durante la presidencia del tucumano Nicolás Avellaneda. Aquella llegada modificó las comunicaciones y favoreció especialmente a la industria azucarera, que encontró una forma más económica de transportar su producción. El paso ferroviario sobre avenida 24 de Septiembre fue habilitado en 1911 y originalmente estaba compuesto por dos puentes paralelos e idénticos, uno destinado a cargas y otro a pasajeros. Durante décadas, los trenes circularon diariamente por ambos mientras la ciudad crecía a su alrededor. En 1984, uno de los viaductos fue demolido durante trabajos realizados por Ferrocarril Belgrano. En 1999 se construyó junto al puente restante el paso peatonal techado que completa su fisonomía actual.

HUELLA FERROVIARIA. Los corredores atraviesan el puente Central Córdoba, una de las estructuras históricas que forman parte del recorrido, con el Monumento al Bicentenario de fondo. HUELLA FERROVIARIA. Los corredores atraviesan el puente Central Córdoba, una de las estructuras históricas que forman parte del recorrido, con el Monumento al Bicentenario de fondo.

5. Una bandera que mira hacia el Tricentenario

El Monumento al Bicentenario fue construido para recordar los 200 años de la Declaración de la Independencia e inaugurado el 7 de julio de 2016. Diseñado por los arquitectos Miguel Antonio Mazzeo y Juan Damián Bustamante, está compuesto por dos grandes cintas de hormigón de 25 metros que representan una bandera argentina erguida y simbolizan los dos siglos transcurridos desde 1816. Entre ambas aparece un sol de acero y, en la base, unas estructuras evocan las cadenas rotas mencionadas en el Himno Nacional. Pero el monumento no mira solamente hacia el pasado. Durante su inauguración fue enterrada una cápsula del tiempo con mensajes de tucumanos y documentos institucionales. El objetivo es que sea abierta en 2116, cuando se cumplan 300 años de la Independencia.

EN CARRERA. Un corredor atraviesa uno de los puestos de hidratación durante la edición pasada, con el Monumento al Bicentenario como parte del paisaje. EN CARRERA. Un corredor atraviesa uno de los puestos de hidratación durante la edición pasada, con el Monumento al Bicentenario como parte del paisaje. Diego Aráoz/LA GACETA.

6. Cuando el Parque Avellaneda tenía un zoológico

Antes de convertirse en uno de los paseos tradicionales de la ciudad, el terreno del Parque Avellaneda tuvo otros usos. A fines del siglo XIX, la Municipalidad adquirió tierras junto al Cementerio del Oeste para instalar un vivero que produjera plantas y árboles destinados a calles y bulevares. Allí también funcionó desde 1907 un zoológico, que tuvo desde 1916 una particular celebridad: Ernestina, una elefanta llegada como regalo del gobernador Ernesto Padilla. El actual parque fue inaugurado el 24 de marzo de 1929, durante la intendencia de Juan Luis Nougués. Contaba con canteros, caminos, una rotonda destinada a espectáculos y hasta una pileta de natación. En 1932 recibió oficialmente el nombre de Nicolás Avellaneda, presidente argentino nacido en Tucumán.

EN PERSPECTIVA. Los corredores avanzan por avenida Mate de Luna, con el Parque Avellaneda a un costado y el Monumento al Bicentenario de fondo. EN PERSPECTIVA. Los corredores avanzan por avenida Mate de Luna, con el Parque Avellaneda a un costado y el Monumento al Bicentenario de fondo. Diego Aráoz/LA GACETA.

7. La quinta que terminó convertida en parque

El Parque Guillermina se levanta sobre la antigua Quinta Guillermina, creada en 1908 por Alfredo Guzmán y su esposa, Guillermina Lestón de Guzmán. El predio fue utilizado para cultivar y aclimatar variedades de cítricos provenientes del extranjero. En 1927 se construyó allí una casa de descanso diseñada por el arquitecto José Graña, que todavía permanece entre los árboles. La quinta pasó a manos municipales en 1969 y en 1972 se creó el Parque Batalla de Tucumán, su denominación oficial. Sin embargo, el nombre que quedó instalado entre generaciones de tucumanos fue otro: Parque Guillermina, en recuerdo de quien había sido su propietaria. La antigua vivienda fue declarada Casa Museo Guillermina Lestón de Guzmán en 2012.

8. El escenario donde Belgrano cambió la historia

Mucho antes de convertirse en Plaza Belgrano, este sector formaba parte del llamado Campo de las Carreras. Allí se realizaban carreras cuadreras, pero el lugar quedaría definitivamente ligado a la historia nacional el 24 de septiembre de 1812, cuando el Ejército del Norte comandado por Manuel Belgrano derrotó a las tropas realistas en la Batalla de Tucumán. Dos años después, José de San Martín ordenó construir en ese sector el recinto fortificado conocido como La Ciudadela. En 1817, Belgrano hizo levantar una pirámide para conmemorar el triunfo patriota de Chacabuco, considerada actualmente el monumento más antiguo de Tucumán. En 1858 se dispuso delinear allí una plaza pública que llevara su nombre, finalmente inaugurada el 9 de julio de 1878.

9. De una laguna al homenaje a San Martín

Antes de transformarse en uno de los espacios característicos de Barrio Sur, el lugar donde actualmente se encuentra Plaza San Martín tenía una fisonomía completamente diferente. Hacia 1840 existía allí una laguna utilizada por los vecinos y, en los sectores firmes, se concentraban las carretas que llegaban desde el sur cargadas de productos. Por eso era conocido como “La Laguna” o “Plaza de las Carretas”. En 1859 comenzó a ser denominada Plaza San Martín, aunque durante años mantuvo su actividad comercial. En 1900 terminó de conformarse la manzana actual y el 24 de septiembre de 1910 fue inaugurado el paseo junto con la estatua ecuestre de José de San Martín, reproducción de una obra del escultor francés Louis-Joseph Daumas.

10. Donde un mercado dejó lugar a Tribunales

El paisaje actual de Plaza Yrigoyen y el Palacio de Tribunales esconde otro Tucumán. En ese sector funcionó durante décadas el Mercado del Sud, cuya construcción comenzó en 1892 y que abrió sus puertas en 1898. Frente a él estaba la entonces Plaza Humberto I. Durante la década de 1930, el Estado provincial adquirió el terreno del mercado para levantar una nueva sede del Poder Judicial. El antiguo edificio comenzó a demolerse en 1937 y en su lugar se construyó el Palacio de Tribunales, proyectado por Francisco Squirru y habilitado el 15 de febrero de 1939. La plaza también cambió: pasó a homenajear a Hipólito Yrigoyen y en 1942 se inauguró allí el monumento al expresidente. En pocas décadas, el sector pasó de ser un polo comercial a convertirse en uno de los centros de la actividad judicial tucumana.

11. La casa que fue reconstruida para sobrevivir

En Congreso al 100 se encuentra el escenario más reconocido de la historia tucumana. En la casa de Francisca Bazán de Laguna sesionaron los diputados que el 9 de julio de 1816 declararon la Independencia. Para recibir al Congreso fue necesario adaptar la vivienda y unir ambientes para formar el Salón de la Jura. Sin embargo, buena parte del edificio que hoy observan los visitantes no corresponde a la construcción original. Después de décadas de modificaciones y deterioro, en 1903 prácticamente toda la casona fue demolida y se conservó el histórico salón. La Casa fue reconstruida en 1943 bajo la dirección del arquitecto Mario Buschiazzo, que recurrió a planos, antiguos cimientos y fotografías tomadas por Ángel Paganelli en 1869 para recuperar su apariencia colonial.

FRENTE A LA HISTORIA. Los corredores pasan frente a la Casa Histórica, uno de los lugares emblemáticos que forman parte del recorrido. FRENTE A LA HISTORIA. Los corredores pasan frente a la Casa Histórica, uno de los lugares emblemáticos que forman parte del recorrido. Osvaldo Ripoll/LA GACETA.

12. El corazón de Tucumán

La Plaza Independencia ocupa el corazón de San Miguel de Tucumán desde que la ciudad fue trasladada desde Ibatín a su actual emplazamiento, en 1685. A su alrededor se organizaron los principales edificios civiles y religiosos. En el centro se encuentra “La Libertad”, la escultura realizada por Lola Mora e inaugurada a comienzos del siglo XX. Frente a ella se levanta la Casa de Gobierno, construida en el solar donde anteriormente se encontraba el Cabildo e inaugurada en 1912. El edificio guarda además una particularidad que muchas veces pasa inadvertida para quienes caminan por la plaza: allí descansan los restos de Juan Bautista Alberdi. 

POR EL CORAZÓN DE LA CIUDAD. Los corredores atraviesan Plaza Independencia durante la edición pasada de la competencia. POR EL CORAZÓN DE LA CIUDAD. Los corredores atraviesan Plaza Independencia durante la edición pasada de la competencia.
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