Salud mental y adicciones en Tucumán: señales de alerta tempranas y dónde pedir ayuda en la red pública

Salud mental y adicciones en Tucumán: señales de alerta tempranas y dónde pedir ayuda en la red pública

De las alteraciones del sueño al aislamiento social: el análisis del titular de la Dirección de Abordaje Integral de las Adicciones de la provincia sobre los nuevos hábitos de consumo y la guía completa de centros de rehabilitación y líneas de urgencia provinciales.

Por Ariane Armas Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • El titular de Adicciones de Tucumán, Juan Zelaya Conti, alertó sobre la baja en la edad de inicio del consumo y detalló la red pública de asistencia provincial para dar contención.
  • Con casos desde los 11 años, crecen el policonsumo y la ludopatía digital. La provincia ofrece líneas 24 horas (135 y 0800), CAPS y centros especializados de rehabilitación.
  • Salud busca abandonar el enfoque punitivo tradicional y priorizar la reinserción social con apoyo de escuelas, clubes y familias para frenar el impacto en las nuevas generaciones.
Resumen generado con IA

Detrás de cada consulta por adicciones en un hospital o en un centro de atención primaria, casi nunca la primera escena es la droga en sí. Puede aparecer, antes que nada, un silencio espeso. La confusión de un adulto, la mirada esquiva de un adolescente que no encuentra palabras para nombrar lo que siente, o la voz quebrada de una madre que llega al límite de sus fuerzas.

Desde la perspectiva del especialista, el consumo puede funcionar como la punta de un iceberg helado, cuya masa invisible está hecha de pérdidas, violencia, ausencias y un sufrimiento que no encuentra por dónde canalizarse.

“Existe una tendencia generalizada a pensar que 'la sustancia' es lo único importante en la consulta, pero el fenómeno se aborda desde el sufrimiento de la persona, de lo que le cuesta decir cuando quiere entablar una conversación”, explica Juan Zelaya Conti, titular de la Dirección de Abordaje Integral de las Adicciones de la provincia. “Se comprende que la sustancia en cuestión actúa como una 'muleta' que sostiene a la persona en su padecer”, añade.

Para el especialista, el abanico de razones que puede llevar a una persona a aferrarse a esa muleta es tan diverso como doloroso. Entre las situaciones que identifica en las consultas aparecen: rupturas afectivas, duelos no elaborados por la muerte de referentes familiares, experiencias de acoso escolar (bullying), discriminación, desempleo o la presión de integrarse, a edades cada vez más tempranas, grupos en los que circulan sustancias. Este enfoque se inscribe en la Ley Nacional de Salud Mental (N.º 26.657), que reconoce múltiples componentes de la salud mental y establece que las adicciones deben abordarse como parte de sus políticas.

El fenómeno del policonsumo

El mapa de los consumos cambia juntos con las modas y los hábitos de la sociedad. Zelaya Conti cita registros de la Sedronar para advertir sobre el descenso de la edad de inicio del consumo de sustancias. Según señala, se registran primeras experiencias entre los 11 y 12 años, e incluso a edades más tempranas en barrios de alta vulnerabilidad.

“En nuestra sociedad de consumo, todos los consumos descendieron en edad”, advierte el funcionario. “Solo basta observar a qué edad piden hoy los niños su primer celular. Los circuitos cerebrales de las adicciones mutan como las modas, y hoy nos encontramos con emergentes como la ludopatía juvenil, uno de los principales consumos sin sustancia que padece nuestra juventud”.

Según describe el especialista, el panorama actual en Tucumán no responde al uso aislado de un solo estupefaciente, sino al policonsumo: el consumo de dos o más sustancias, que puede incluir tabaco, alcohol, marihuana, cocaína, pasta base e inhalantes, como algunos pegamentos. El funcionario también menciona el uso de vapeadores. Además, advierte sobre el consumo de opioides y el grave riesgo para la vida que puede implicar.

Frente a este escenario, ¿cuáles son las señales de alerta a las que debe prestar atención la familia? Entre los cambios que pueden motivar una consulta se encuentran los siguientes, aunque por sí solos no permiten confirmar un consumo problemático:

  • Alteraciones en la conducta: Cambios bruscos y sostenidos en los patrones de sueño y alimentación.
  • Aislamiento: Tendencia a la soledad, irritabilidad constante y el repliegue ante el diálogo familiar.
  • Abandono de rutinas: Ausentismo escolar sin justificación, abandono repentino de deportes que antes apasionaban o el alejamiento de sus grupos habituales de amigos.

La red de asistencia

Un error recurrente en el abordaje de las adicciones es asumir que "solo la internación cura". Por ello, el Sistema Público de Salud provincial se impulsa un modelo ambulatorio, progresivo y descentralizado.

La provincia cuenta con un abanico de dispositivos para la contención y el tratamiento:

1. Líneas de atención telefónica (24 horas)

  • Línea 135: Para la atención de urgencias y derivación inmediata.
  • 0800-122-1555: Asesoramiento y orientación profesional con psicólogos las 24 horas del día.

2. Atención Primaria y evaluación

  • CAPS y Policlínicas: Consulta psicológica inicial y contención de proximidad en cada barrio.
  • Hospitales de 2.º Nivel y Policlínicas: Preparados en toda la provincia para tratamientos de desintoxicación aguda.

3. Servicios ambulatorios y de prevención territorial

  • Hospital Avellaneda: Servicio ambulatorio de Adicciones (atención de lunes a viernes, de 7:00 a 19:00).
  • Equipos territoriales «Nuevo Amanecer»: Dispositivos comunitarios que realizan actividades de prevención y promoción de la salud a lo largo y ancho del territorio provincial.

4. Internación en casos agudos y centros de rehabilitación

  • Hospital J. M. Obarrio (varones) y Hospital del Carmen (mujeres): Para la atención e internación de cuadros agudos.
  • Centro Las Moritas (Las Talitas): Internación para rehabilitación y reinserción social orientada a varones de 14 a 35 años.
  • C.E.T.R.I.A. (Aguilares): Centro destinado a la rehabilitación de mujeres de entre 14 y 35 años.

Cambiar la "lucha”

Para el director de Abordaje Integral de las Adicciones, la sociedad debe transformar el vocabulario con el que aborda el tema: “Creemos desde el Sistema Público de Salud que muchas estrategias históricas, como 'la lucha contra la droga' o 'el flagelo de la droga', y otros epítetos que marcan un castigo, deben ser transformados en oportunidades reales de inserción, estudio, trabajo y espiritualidad”.

Y enfatiza: “Mientras eso no ocurra, seguiremos viendo altibajos en un fenómeno mundial donde varias estrategias han fracasado”.

El funcionario remarca que la contención no es tarea exclusiva de un equipo médico, sino de la comunidad en su conjunto, incluida las escuelas, clubes, iglesias, la justicia y, sobre todo, el núcleo familiar: “Lo peor que podemos hacer es no involucrarnos; no hace falta ser un técnico o un especialista para ayudar: basta con brindar contención, apoyo, escucha, tiempo de calidad y un buen ejemplo familiar”, concluye.

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