Cuando muchos pensaban que el James Webb Space Telescope (JWST) era lo mejor que se podía construir, un nuevo telescopio espacial está listo para su lanzamiento. Es el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman (Nancy Grace Roman Space Telescope, Ngrst).
Este telescopio tiene un espejo de 2.4 metros de diámetro, similar en tamaño al del Hubble (HST) y mucho más chico que el del JWST. La diferencia fundamental es que el espejo es de gran campo. El JWST y el HST, son de campo pequeño, observan una parte pequeña del cielo y pueden captar muchos detalles. El Ngrst) observará un campo 100 veces más grande que el HST, captando muchos objetos en una sola imagen. Su órbita estará en el punto de Lagrange L2, a un millón y medio de kilómetros de la Tierra, similar a la del JWST. En ese lugar la órbita es muy estable, está fuera de la atmósfera terrestre y los instrumentos están refrigerados naturalmente. Su espejo está formado por 18 piezas de 1.32 metros de diámetro cada una. Es de berilio y está recubierto con oro, ya que captará luz infrarroja. Se hace el espejo en partes porque tiene que ser lo más compacto posible para ser transportado a una distancia grande. Una vez puesto en órbita se desplegará el espejo. Será llevado con un cohete Falcon de Space X.
Su misión es investigar la energía y materia oscura, descubrir exoplanetas y tomar imágenes de gran campo con gran rapidez, para detectar objetos que sean de interés para ser observados en detalle con otros telescopios, entre otras cosas. Se espera que descubra más de 100.000 exoplanetas.
Los instrumentos que lleva son una cámara de gran campo (Wide Field Instrument, WFI) de más de 300 megapixeles y un coronógrafo. La WFI es una cámara rápida y con sus imágenes se podrá estudiar el movimiento de los objetos del cielo con precisión, entre otras cosas. Su sensibilidad es muy superior a la del Hubble y se obtendrán detalles que no se vieron antes. Además como observará radiación infrarroja se podrán ver objetos que están atrás de nubes de polvo que no absorben esa radiación y que no se pueden ver desde la Tierra. El coronógrafo es un instrumento que tapará la luz de las estrellas, con lo que se podría ver si tiene planetas, incluso se espera que se puedan detectar satélites de esos planetas y que se puedan ver sus atmósferas si las tienen. Toma imágenes y hace espectros, que es una técnica observacional que permite obtener la composición química del objeto observado. Este instrumento es muy difícil de operar porque la máscara se debe poner con mucha precisión. Hay que recordar que cuando se le envía una instrucción desde la Tierra demora varios minutos en llegar al telescopio y recibir la respuesta.
Se espera que en 5 años se obtengan más datos que los que obtuvo el HST en 30 años. Sus datos se complementarán con los de los telescopios espaciales JWST, HST, Euclid y el terrestre Vera Rubin, y se espera que lleven a conocer más sobre la materia y energía y lograr entenderlas.
En los últimos años, con la ayuda de los grandes telescopios y toda la tecnología desarrollada para ellos, se ha conocido mucho más sobre el Universo, pero todavía hay cosas por descubrir y muchas preguntas por contestar. Con este telescopio y especialmente con la WFI se logrará mucha información. Se podrá ver el centro de nuestra galaxia, que es una zona difícil de observar porque hay mucho polvo y muchas estrellas que dificultan la observación. Seguramente se descubrirán objetos y fenómenos aún desconocidos. Quizás se pueda conocer el destino final del Universo, al menos eso es lo que esperan muchos científicos.







