Resumen para apurados
- España goleó 3-0 a Austria en los octavos de final del Mundial 2026, recuperando su chapa de candidata tras un sólido desempeño colectivo.
- Con goles de Oyarzabal y Porro, España impuso su juego ofensivo. Además, el arquero Unai Simón rompió el récord histórico de imbatibilidad en Mundiales al alcanzar 519 minutos.
- El pase a la siguiente fase fortalece la confianza española de cara al duelo contra Portugal o Croacia, consolidando su candidatura para bordar su segunda estrella mundial.
España había llegado a este Mundial como uno de los grandes candidatos a llevarse el título, pero en la fase de grupos hizo pocos méritos para ganarse legítimamente esa “chapa”. Sin embargo, en su primer mata-mata, frente a Austria, se floreó: le mostró al mundo ese nivel futbolístico que maravilló a todos durante la última Eurocopa y avanzó en un duelo en el que no tan solo ganó. Fue un 3-0 en el que también gustó y goleó.
Porque cuando la “Roja” encuentra su juego, alcanza un nivel colectivo que sólo es comparable con el de la selección argentina (Francia es el tercero que se suma a esta lista, pero es potencia por su jerarquía individual). Pese a que el empate ante Cabo Verde y las victorias contra Arabia Saudita y Uruguay no habían terminado de convencer, Luis de la Fuente nunca renunció a la identidad que volvió a posicionar a los ibéricos en la élite del fútbol mundial: un estilo de juego asociado, de presión alta y muchísimo volumen ofensivo que busca someter a cualquier rival.
Y los austríacos lo padecieron al máximo. Nunca pudieron encontrarle la vuelta al partido. Estuvieron constantemente tan lejos de la pelota como del arco rival, convirtiéndose por momentos en meros espectadores de la exhibición española. Ni siquiera el equipo de Lionel Scaloni había logrado borrarlos de la cancha de esta manera.
Lo mejor de los españoles llegó luego de la primera pausa de hidratación, en la segunda etapa del primer tiempo, el “segundo cuarto” en esta “nueva” Copa del Mundo. Ahí el 4-3-3 ibérico tuvo sus mejores minutos del certamen, con volantes recuperando rápido, laterales sumándose al ataque y extremos bien abiertos buscando el uno contra uno.
El gol que abrió el marcador llegó de esa manera. Marc Cucurella (nuevo jugador del Real Madrid) asistió con un pase atrás a Mikel Oyarzabal, que con su doblete alcanzó los cuatro goles en este Mundial y ya suma 16 tantos y siete asistencias en sus últimos 15 partidos con la selección española. El delantero de Real Sociedad no se lleva todas las luces, pero es el goleador y una de las grandes figuras de este equipo.
El segundo tiempo fue una continuación de ese impulso que había iniciado en el primero. Primero, Pedro Porro (lateral derecho) apareció en el punto penal para anotar el 2-0 de cabeza; más tarde, Oyarzabal puso el segundo en su cuenta personal y el 3-0 definitivo.
Lo mejor de España fue lo colectivo. Pero también recibió buenas noticias desde sus rendimientos individuales que propiciaron lograr esta goleada. Una fue el nivel de Rodrigo Hernández, ex Balón de Oro y “5” de este equipo; amo y señor de la mitad de la cancha española. El volante de Manchester City manejó todo el juego de su equipo y de sus pies depende gran parte del rendimiento colectivo.
La otra buena noticia tiene que ver con que España aún tiene mucho margen de mejora. Porque a Lamine Yamal aún se lo ve sin rodaje tras superar su desgarro y sin la desfachatez a la que nos tiene acostumbrados. Cuando la joya de Barcelona recupere su confianza, los ibéricos tendrán un motivo más para ilusionarse.
Similar es el caso con Pedri. El talentoso volante aún está lejos de mostrar ese nivel que en Barcelona demuestra que es uno de los mejores centrocampistas del mundo. Ante Austria levantó su rendimiento, pero, en caso de alcanzar su potencial, elevará las aspiraciones del equipo.
Nico Williams, extremo de Athletic Club y una de las grandes figuras de la última Eurocopa, también espera recuperar su nivel y ganar terreno desde el banco en un puesto del que se adueñó Alex Baena, de buen partido ante los austríacos.
Récord
La otra gran noticia que recibió España fue una nueva valla invicta de su arquero Unai Simón, que significó un récord inédito en Mundiales. El vasco quebró el récord de imbatibilidad del italiano Walter Zenga y se convirtió en el portero con más minutos consecutivos con la valla invicta en una Copa del Mundo. Son 519 minutos sin recibir goles, dos más que el italiano que en 1990 paró su cuenta tras el cabezazo de Claudio Caniggia. El español no recibe un gol en un Mundial desde el tanto convertido por el japonés Ao Tanaka, a los 51 minutos del último partido de la fase de grupos de Qatar 2022.
Así, en España afrontarán el próximo desafiante duelo ante Portugal o Croacia desde otra perspectiva. Una cargada de confianza, porque ya demostraron que ese nivel que los puso en la cima del fútbol europeo sigue presente con ellos. Y que el sueño de sumar su segunda estrella mundialista está más vivo que nunca.







