Una científica tucumana fue premiada en Alemania por un proyecto que impulsa a mujeres en la ciencia
Virginia Albarracín recibió el Humboldt Alumni Award por Wimagine, una iniciativa para formar investigadoras en bioimágenes. El proyecto tendrá actividades abiertas y ya cuenta con vías de contacto para quienes quieran participar.
Resumen para apurados
- La científica tucumana Virginia Albarracín fue premiada en Berlín por la Fundación Humboldt por Wimagine, su proyecto para formar a mujeres en bioimágenes.
- Wimagine nace de la experiencia de Albarracín liderando el CIME, buscando superar estereotipos de género y conectar a científicas de Argentina y Alemania mediante mentorías.
- La iniciativa busca mitigar la brecha de recursos locales mediante la cooperación internacional, potenciando el liderazgo femenino y despertando vocaciones científicas.
Para entender de qué trata esta historia, no hace falta empezar por el premio ni por Berlín. Alcanza con volver a una escena que Virginia Albarracín vivió más de una vez. Desde 2015, cuando empezó a hacerse cargo del Centro Integral de Microscopía Electrónica (CIME), recibía visitantes, les mostraba los equipos y explicaba cómo trabajaba el centro. Pero, después de escucharla, algunos preguntaban: “¿Y dónde está el director?”. La directora era ella.
Hoy lo cuenta como una anécdota, pero la escena dice mucho más. Habla de los estereotipos que todavía atraviesan a la ciencia y a la tecnología: la idea de que quien dirige un laboratorio tiene que ser varón, mayor, con canas o con cierto aire de autoridad. “Yo no entraba en ese estereotipo”, resume la investigadora.
Albarracín es licenciada en Ciencias Biológicas y doctora en Bioquímica por la UNT. Además, es investigadora independiente del Conicet, docente universitaria y presidenta del capítulo argentino de The Organization for Women in Science for the Developing World (OWSD), una organización vinculada a la Unesco.
Esa experiencia también ayuda a entender Wimagine, el proyecto por el que acaba de ser distinguida en Alemania con el "Humboldt Alumni Award for Innovative Networking Initiatives", un reconocimiento de la Fundación Alexander von Humboldt para iniciativas que construyen redes científicas internacionales.
Una red para que otras no tengan que abrirse paso solas
WIMAGINE significa Women In Bioimaging y busca conectar a la Argentina con Alemania para formar, acompañar y visibilizar a mujeres que trabajan en bioimágenes, microscopía y biotecnología. Pero detrás del nombre hay algo más que capacitaciones: hay una pregunta que Virginia viene haciéndose desde hace años. ¿Por qué, si las mujeres son mayoría en muchas carreras y espacios, siguen teniendo menos presencia en los lugares de decisión?
Para ella, la respuesta está en las trayectorias más difíciles, en la maternidad que muchas veces se vuelve un obstáculo, en la falta de referentes y también en gestos mínimos que pueden alejar a una chica de un laboratorio. Por eso, el proyecto incluye formación técnica, mentorías, liderazgo y gestión de equipos. “A mí me sirvió mucho ver a otras mujeres haciendo lo mismo que yo quería hacer”, cuenta Albarracín.
De Tucumán a Berlín
La entrega del premio fue durante el encuentro anual de la Fundación Humboldt, en Berlín. Albarracín estuvo en la primera fila junto a otros dos científicos distinguidos y, antes de subir al escenario, proyectaron un video en el que cada premiado explicaba su propuesta.
“Fue muy emocionante y de muchos nervios”, recuerda. Para ella, el reconocimiento no es solo un premio individual: es una puerta para fortalecer vínculos y traer nuevas oportunidades a la región.
Ver lo invisible: ciencia, educación y tecnología
Aunque el nombre suene lejano, las bioimágenes están más cerca de lo que parece: son imágenes de seres vivos y pueden mostrar células, tejidos, órganos, virus, proteínas o moléculas. Sirven para investigar enfermedades, analizar muestras ambientales, hacer diagnósticos médicos y desarrollar herramientas científicas. En palabras simples, permiten ver lo que antes era invisible y usar esa información para entender mejor la vida, la salud y los ecosistemas.
También pueden despertar vocaciones. Albarracín imagina proyectos escolares con microscopios armados con piezas impresas en 3D, como una especie de LEGO científico para que chicos y chicas puedan mirar una célula, un tejido o un cabello desde otro lugar. Pero esas ideas necesitan algo más que entusiasmo: también requieren equipos, infraestructura, mantenimiento y financiamiento sostenido.
En ese mapa, las redes internacionales se vuelven claves. La investigadora marca una diferencia fuerte entre los recursos disponibles en la Argentina y los de otros países: “Acá tenemos proyectos de cientos de dólares por año y allá tienen de millones de dólares”. Brasil aparece como un ejemplo cercano de esa brecha y, a la vez, de una oportunidad de cooperación: “Ellos tienen infraestructura y equipo (...) y nosotros tenemos mucha gente y tenemos poco”, resume.
Cómo participar del proyecto
La iniciativa está enfocada en fortalecer a mujeres en bioimágenes, pero sus actividades no serán excluyentes. Habrá propuestas abiertas de formación, liderazgo y networking para quienes quieran sumarse a la comunidad.
Las personas interesadas pueden seguir el proyecto en Instagram como @wimagining y en X como @WomenBiomaging. También pueden escribir al correo: womeninbioimaging@gmail.com
La página web será lanzada más adelante, pero el objetivo ya está en marcha: que la excelencia científica que muchas veces queda invisible pueda transformarse en liderazgo visible. Y que, la próxima vez que una mujer explique cómo funciona un laboratorio, nadie tenga que preguntar dónde está el director.







