Resumen para apurados
- El arquero Luis Ingolotti analizó con fuerte autocrítica su primer semestre en Atlético Tucumán durante la pretemporada, buscando revertir el rendimiento de cara al Clausura.
- Tras recibir críticas y silbidos por su rendimiento inicial, el arquero logró recuperar confianza y solidez defensiva en el cierre del torneo bajo la dirección de Falcioni.
- Con la mira en el torneo Clausura y la Copa Argentina, Ingolotti busca consolidarse como pilar del equipo, apuntando a clasificar a los playoffs y afianzar el orden colectivo.
Para la gran mayoría de los futbolistas, las vacaciones no son sólo unas semanas de relajación y descanso. También representan un momento de balance, autocrítica y de mirar hacia adelante. Eso fue exactamente lo que vivió Luis Ingolotti, que aprovechó el receso para visitar a su familia y analizar lo que dejaron sus primeros seis meses en Atlético Tucumán, tanto en lo personal como en lo colectivo.
El arquero llegó al “Decano” en enero, justo antes de la gira por Montevideo para disputar la Serie Río de la Plata. Fue titular en los 16 partidos del Apertura (el único jugador del plantel que disputó todos los minutos) y también estuvo desde el inicio en la goleada 3-0 sobre Talleres por la Copa Argentina.
Sin embargo, al momento de evaluar su rendimiento, Ingolotti fue autocrítico y no buscó excusas. “Creo que mi semestre fue malo; lo terminé un poco mejor, pero creo que no fue bueno. Uno trabaja y trata de que salgan las cosas bien, a veces no pasa. Yo trato de seguir haciendo el trabajo diario porque sé que en algún momento va a cambiar la cosa”, se sinceró el arquero en una entrevista exclusiva con LA GACETA.
“Lucho” encontró dificultades para ganar confianza, sobre todo durante la primera mitad del torneo. En un equipo que generaba situaciones de gol, pero no lograba convertirlas, el ex Central Córdoba terminaba pagando las consecuencias en cada tanto recibido. Cada remate rival parecía terminar dentro del arco y eso alimentó el descontento de parte de los hinchas.
“La verdad que es duro, obviamente, porque a nadie le gusta que lo critiquen o que en una cancha te chiflen, y más tu propia hinchada. Pero es parte de esto. Uno sabe que convive con eso, más siendo arquero. Hay que trabajar, tratar de tomarlo de la mejor manera y aferrarse a los que están todo el tiempo con uno. El fútbol es trabajo y en algún momento la cosa cambia”, reflexionó.
Y ese cambio finalmente llegó. La victoria 1-0 sobre Gimnasia, la primera del ciclo de Julio César Falcioni, marcó un punto de inflexión. Ingolotti respondió con atajadas decisivas para sostener el triunfo y el arco en cero. Luego contuvo un penal clave a Alejo Véliz, pese a la derrota frente a Rosario Central, y volvió a mantener la valla invicta en el empate con Tigre, el triunfo sobre River y la goleada ante Talleres por la Copa Argentina.
“Creo que el equipo fue encontrando buenos pasajes y eso fue ayudando. En algún momento iba a empezar a cambiar esa racha que nos venía pasando, en la que cualquier mini llegada terminaba en gol o en malos rebotes en los que no ligábamos. Eso tenía que cambiar y, de a poco, al final del semestre se fue revirtiendo”, explicó, atribuyendo la mejoría tanto a su rendimiento como al crecimiento colectivo.
“El cierre del semestre fue bueno. Si bien el campeonato en general no fue bueno, al final empezamos a encontrarnos como equipo y eso es clave. Hicimos dos grandes partidos con muy pocos errores y mucho orden, que es fundamental para lo que somos nosotros. Lograr esa solidez, el compromiso de todos y el orden fue clave para sacar esos partidos adelante”, agregó.
Lo que viene
Ahora, Ingolotti y el resto del plantel transitan la tercera semana de pretemporada, con una preparación exigente desde lo físico para llegar de la mejor manera al Clausura.
“Creo que llegamos todos de buena manera. Fue un descanso que nos vino muy bien para prepararnos para un segundo semestre que va a ser muy duro, pero nos vamos a poner bien y vamos a dar mucha pelea. El descanso también tomó otro color por cómo cerramos el semestre”, aseguró.
Luego puso la mira en lo que viene: más entrenamientos y una serie de amistosos para preparar el debut frente a Independiente Rivadavia, previsto para el domingo 26 de julio en el Monumental “José Fierro”.
“Sabemos que va a ser una pretemporada larga y dura, pero nos va a preparar muy bien. Los amistosos también nos van a servir para llegar con ritmo. Tengo fe de que nos va a ser así. El orden que mostramos en los últimos partidos va a ser clave”, expresó.
El arquero también dejó en claro cuáles son los objetivos para la segunda parte del año. “Primero tenemos que hacer buenos partidos y ser ordenados, tal como terminamos el semestre anterior. Eso va a ser importante para pelear todos los encuentros y lograr, en primer lugar, clasificar entre los ocho. Después, en la Copa Argentina, la idea es seguir avanzando de fase”.
Antes de cerrar la charla, Ingolotti les dedicó unas palabras a los hinchas del “Decano”. “Quiero agradecerles porque nos bancaron bastante el semestre pasado. Les prometemos que vamos a hacer todo lo posible para jugar grandes partidos, clasificar a los playoffs y seguir soñando con pelear cosas importantes. Ojalá podamos devolverles ese apoyo dentro de la cancha”, concluyó.
Después de un semestre marcado por las dudas y las críticas, el arquero siente que encontró un punto de apoyo para empezar de nuevo. Con más confianza, un equipo que terminó mostrando señales de recuperación y la ilusión renovada que trae cada pretemporada, Ingolotti apuesta a que el segundo semestre sea la oportunidad para confirmar la levantada y convertirse en una de las piezas fundamentales del Atlético de Falcioni.







