Resumen para apurados
- Colegiales recibirá a San Martín en Munro por la Primera Nacional, con la urgencia de ganar para salir de la zona de descenso y mantener su fortaleza como local.
- El club de Munro muestra un fuerte contraste al ser sólido como local pero débil de visitante, y llega al encuentro en zona de descenso tras sumar cinco partidos sin ganar.
- El partido es vital para la permanencia de Colegiales. El resultado medirá la capacidad de San Martín para neutralizar la presión del rival y proponer un juego de posesión.
Colegiales es, en esta temporada, un equipo de dos caras. De visitante no ganó ninguno de sus nueve partidos. De local, en cambio, ganó cuatro de siete, empató dos y perdió solo uno, contra Patronato. Ese contraste define exactamente el desafío que tiene Hernán De Camilo: el “Tricolor” que recibirá a San Martín en Munro no tiene nada que ver con el que sale a jugar afuera. En casa es ordenado, competitivo y difícil de batir. Es la primera advertencia que no puede ignorarse.
La campaña general tiene números que lo ubican en zona de descenso junto a Almagro: cuatro victorias, cinco empates y siete derrotas en 16 fechas, con 17 puntos. Pero la lectura es más matizada que el número. Colegiales no entrega los partidos, resiste y compite en los momentos difíciles. Sus victorias contra Atlanta, Almagro, San Martín de San Juan y la goleada 4-1 sobre Güemes de Santiago del Estero son los picos de una temporada que tiene más fondo que cima.
Las derrotas frente a Gimnasia y Tiro de Salta, Midland, Gimnasia de Jujuy, el “Patrón”, Deportivo Maipú, Chacarita y Atlético de Rafaela mostraron a un equipo que se quiebra cuando el rival tiene idea y le impone intensidad desde el arranque. Viene de perder 1-0 ante Rafaela y de no ganar en cinco presentaciones seguidas, lo que lo convierte en un equipo con urgencia y sin margen para especular.
Lo que hace más peligroso a este Colegiales es justamente esa situación límite. Un equipo que pelea por no descender en su propio estadio no especula, no administra y no le regala nada al rival. El técnico Leonardo Fernández lo sabe y sus jugadores también: este partido vale mucho más que tres puntos para ellos. Esa desesperación puede convertirse en intensidad, en agresividad en la marca y en disposición para correr cada pelota hasta el final. Para De Camilo, no caer en la trampa emocional del partido será tan importante como el planteo táctico.
A lo que debe estar atento San Martín
Fernández lleva más de dos años al frente del equipo y es el entrenador con más continuidad en el cargo en la zona B. Su sello es el orden defensivo, el bloque corto y las salidas rápidas en transición. Cuando Colegiales recupera la pelota, busca la profundidad de inmediato, con pelotazos largos o habilitaciones directas al delantero de referencia. Si el “Santo” no le cierra bien los espacios a sus laterales y no le gana la segunda pelota en el medio campo, el “Tricolor” puede lastimar con poco.
Las advertencias son concretas. Colegiales crece cuando el partido se vuelve rústico y cortado: si el “Santo” cae en ese trámite, el conjunto de Munro se siente cómodo y puede resolver con una jugada aislada. Las pelotas paradas también son un arma peligrosa, especialmente desde los tiros de esquina y las faltas cercanas al área.
Su debilidad más explotable es clara: cuando se lo obliga a jugar con la pelota durante tiempo sostenido, el equipo se vuelve predecible y no genera por elaboración propia. Si De Camilo consigue que el “Santo” circule con paciencia, mueva al “Tricolor” de lado a lado y llegue al área con superioridad, Colegiales no tendrá los recursos para sostener esa presión durante noventa minutos.







