El análisis de Jorge Asís: Derecha módica o peronismo resignificado

La provincia del pecado, la Nación y el maxiquiosco (IV): Para escapar de la cascada libertaria.

El análisis de Jorge Asís: Derecha módica o peronismo resignificado
Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • Jorge Asís analiza en Argentina el desgaste de Milei y las posibles salidas políticas: una centroderecha moderada liderada por Macri o un peronismo reciclado y pragmático.
  • El resurgimiento de Macri ocurre tras tensiones de Milei con empresarios, mientras el peronismo busca moderación fiscal. Bullrich se posiciona como una figura clave e independiente.
  • Se anticipa una disputa por el poder donde la normalidad sea la oferta electoral, con figuras como Massa o Kicillof preparándose para capitalizar el posible desencanto libertario.
Resumen generado con IA


Superávit y déficit fiscal

Flojo en inspiración, sin suerte y cercado por escándalos que se multiplican, es cada día más difícil que Javier Milei, el Tertuliano, pueda recomponerse con otro milagroso tuit de Scott Bessent, El Tío.

Del laberinto libertario se sale por la derecha módica, “con otros nombres presentables pero el mismo rumbo”.

O por la alternativa arrebatada del peronismo resignificado que aprendió lo poco rescatable del Gobierno de Consultores.

Superávit y (nunca más) déficit fiscal.

Lo que está en juego exactamente es el poder.

Tampoco abunda espacio para que Milei se cargue al hombro la utopía de la reelección, para forzar otros cuatro años de cascadas.

Súbita revaloración

La derecha módica produjo la penúltima sorpresa ideológica.

La súbita revaloración de Mauricio, el Ángel Exterminador.

Parecía haberse resignado a ser abducido por el Fenómeno Milei.

Pero despertó con la redención explícita, en sintonía con los balazos en los pies que exhiben la vulnerabilidad del aductor.

El Tertuliano confundido trata con ligera agresividad a Paolo Rocca, El Cientista, temible Don Chatarrín.

Lo degrada como si fuera un ensobrado cualquiera.

Otro “econo-chanta” de la colección.


La comida del Cientista con el Ángel derivó en el punto de partida de la revalorización entre los miembros numerarios del Círculo Rojo que padecen espantados por las formas bruscas de Milei.

El Tertuliano no pasa una tarde sin atacar “empresaurios” o periodistas que se atrevan a cuestionarlo.


Por el costado presentable de la derecha asoma también la señora Patricia Bullrich, Montonera del Bien.

Influencer permanente que activa la política desde hace 54 años.

Registra en su trayectoria nunca menos de 15 jefes políticos.

Desde el iniciático Rodolfo Galimberti, Camperita de Cuero Negra, hasta el transformador Carlos Menem, El Emir.

Con escalas en la sobriedad de Gustavo Beliz, El Pibe de Oro, o la responsabilidad de Ricardo López Murphy, El Gato BullDog, la señora Elisa Carrió, La Estancada Exitosa, El Ángel y por último El Tertuliano, a punto también de ser abandonado.

Patricia planta severas distancias con Manuel Adorni, el Premier, protegido en defensa propia por la señora Karina, La Guantanamera.


La emancipada

El penúltimo ciclo resultó paradójico.

El peronismo produjo exitosamente el Fenómeno Milei para que Juntos por el Cambio no sucediera al frágil gobierno de Alberto, El Poeta Impopular.

Pero Milei tuvo la oportuna destreza de trasladarse hacia Acassuso al día siguiente del ballotage.

Para pactar con el Ángel, y conseguir la financiación para avanzar con Patricia, la derrotada, contra el populismo peronista (que ambos conocen a la perfección).

A los efectos de vencer a Sergio Massa, El Profesional, y utilizar, en adelante, las vibrantes tesis desreguladoras de Federico Sturzenegger, Bailarín Compadrito, que fueron preparadas para el lucimiento gestionario de Patricia, aunque aplicadas como innovaciones del Fenómeno Milei.

Significa que Milei triunfó, aunque para gobernar con Patricia y desde Patricia. Heroína que sin reparos plantó la presidencia de PRO para militar en La Libertad Avanza junto con los legisladores que la siguen.

A esta altura del despacho, la Montonera del Bien es la única figura de la formación que no depende en absoluto del Tertuliano.

Derecha módica o peronismo resignificadoY sin ir más lejos, tampoco depende de La Guantanamera (a la que nadie, en definitiva, votó).

Patricia, ya emancipada, va a plantarlos sólo cuando lo sienta necesario.

Pronto, probablemente, para rendir tributo a la trayectoria iniciada en aquella juventud maravillosa que tenía patológicas intenciones de «mandar para arriba» a quienes cuestionaban la idea borrosa de la revolución.

Cinismo colectivo

Mientras tanto, el Círculo Rojo (invento teórico del Ángel) mantiene la relación cínicamente colectiva con las resignificaciones del peronismo.

Los empresarios solían forrarse siempre con el dinero producido con los populistas desdeñados.

Aunque tuvieran que poner alguna moneda para las campañas que se ventilan hoy en Comodoro Py.

“Con el peronismo siempre nos fue bien, es verdad, pero no podemos reconocerlo en el Country”.

Resultó siempre redituable, aunque les generaba dilemas culturales.

Ganaban un dinero brutal y sin obligación de reconocer las transformaciones del menemismo.

O el crecimiento desmedido durante la instancia antagónica de Néstor Kirchner, El Furia.

O el rescate del precipicio de la Alianza de 2001 que protagonizó Eduardo Duhalde, el Piloto de Tormentas (generadas).

Tampoco debían honrar a la Doctora que intentó elevar la vara moral y hoy se destaca por la tobillera de “jefa de la banda”.

Los empresarios preferían apoyar las alternativas moderadas que tenían paulatino destino de encuadernamiento.

Por haber negociado con los peronistas malditos mientras se tapaban la nariz.

Transgresión de normalidad

En eterna crisis de identidad, el peronismo cambia de piel, se recicla, mantiene vertientes diferenciadas.

La extraña transparencia de Axel Kicillof, El Gótico, que gobierna la Provincia del Pecado, autorizado como caudillo bonaerense por La Doctora.

Ahora la transgresora, acaso con cierta ingratitud, se resiste a reconocer en Axel la chapa del jefe político.

Justamente lo masacra por ingrato desde la estructura familiar de La (Agencia de Colocaciones) Cámpora.

Como si El Gótico -o cualquier Fresco- pudiera administrar arbitrariamente las cajas del Pecado sin ser jefe político.


Otra vertiente la encabeza la principal antítesis cultural de Milei.

Sergio Uñac tiene la misma edad, 56 años y tiene el previsible prestigio de gestor competente complementado por el rostro confiable de Gerente de Banco.

La próxima transgresión será la moda de la normalidad.


Uñac se instala en la fila de peronistas aceptables, estilo Juan Schiaretti, Martín Llaryora, o mismo Gerardo Zamora, El Radicalista, ambidiestro que no oficializa aún el lanzamiento por hesitaciones acerca del momento ideal.

O por mantener la sospecha del siempre bien informado.


Para cerrar el despacho, nunca se debe descartar al otro Sergio.

Con 54 años, Massa fue dos veces candidato a presidente.

Nadie puede asombrarse que planifique una tercera.

Conserva la penúltima bala en la recámara y se sabe preparado para gobernar el país que arrastra la sociedad desconfiada que contiene segmentos que lo detestan.


Pero el Profesional tiene pendiente la presidencia, aunque puede transformar la Provincia del Pecado que conoce como nadie.

Para darla vuelta, hacerla más viable, dividir distritos, recortarla como si fuera una fugazzeta.

Acaso para concederle a los mini gobernadores apenas una sola reelección.

Tema tabú, para otra próxima entrega.

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