El “pintullo” resiste en el arte textil: un equipo técnico reveló técnicas milenarias

Un grupo de investigadoras trabajó para preservar prácticas textiles en Simoca

TRABAJA CON NATURALIDAD. Las manos de Mercedes Cardozo tensan el hilo y transmiten, sin solemnidad, una herencia cultural. TRABAJA CON NATURALIDAD. Las manos de Mercedes Cardozo tensan el hilo y transmiten, sin solemnidad, una herencia cultural.
Hace 13 Hs

A sus 80 años, Mercedes Cardozo despliega el hilo con la naturalidad de quien aprendió mirando y haciendo. En su casa de Niogasta, el telar rústico no es una pieza de museo sino una herramienta viva. Allí, entre lana de oveja y tramas firmes, sobrevive el “pintullo”, una técnica ancestral del sudeste tucumano que hoy intenta ser documentada para evitar que se pierda.

La experiencia de Cardozo fue uno de los ejes del encuentro realizado en el INTA Simoca, donde investigadoras y especialistas comenzaron a trabajar sobre la recuperación histórica y la circulación de textiles entre Tucumán y el área porteña. El proyecto está dirigido por la docente e investigadora María Isabel Baldasarre, quien explicó que la iniciativa combina una dimensión histórica -con punto de partida en el siglo XX- y una mirada contemporánea sobre la transmisión actual de estos saberes.

“El objetivo es hacer circular estos conocimientos y contribuir a que no desaparezcan”, señaló Baldasarre. Según explicó, la investigación no sólo indaga en archivos y antecedentes, sino que pone el acento en el trabajo de campo, con entrevistas y registros fotográficos que serán reunidos en una publicación académica.

Además del “pintullo”, el equipo prevé realizar relevamientos de randas históricas en El Cercado y Monteros, así como documentar otras labores textiles en Tafí del Valle. El propósito es reconstruir la trama cultural que conecta prácticas, territorios y generaciones.

EN GRUPO. En Simoca se produjo el encuentro de artesanía textil. EN GRUPO. En Simoca se produjo el encuentro de artesanía textil.

La iniciativa cuenta con financiamiento de la propia universidad, ante la ausencia de fondos externos. “Sostener una investigación colectiva implica viajes exploratorios y presencia en el territorio. También estamos trabajando en Salta”, detalló la directora del proyecto.

Del encuentro participaron las especialistas del Conicet Isabel Pante, Roxana Amarilla, Larisa Mantovani y Aylén Pagnanelli, junto con el director de proyectos Dirk Trotteyn. También asistieron Augusto Bellomio, investigador del Conicet NOA, y Jean Guy Leblanc, titular del Cerela.

En representación de la provincia estuvieron Pablo Paolasso, de la Universidad Nacional de Tucumán, y Lucila Galíndez, del Ente Cultural de Tucumán. La delegación fue recibida por el intendente de Simoca, Elvio Salazar, el secretario de Gobierno Daniel Paz y concejales locales.

Más allá del marco académico, el corazón del proyecto late en gestos como los de Mercedes Cardozo: manos que tensan el hilo y transmiten, sin solemnidad, una herencia cultural que todavía encuentra formas de resistir.

Galíndez, del Ente de Cultura, aseguró que el organismo estatal trabaja con el municipio desde hace un par de años en el proyecto de salvaguarda textil de las tejedoras del departamento Simoca. Lo hace con la técnica denominada “pintuyo” o “caracolillo”. “Es propia de aquí, aunque también aparece en Santiago y La Rioja. Esta técnica se está perdiendo por los cambios en la ruralidad y eso hay que evitar trabajando en su rescate. En una primera instancia se hizo un relevamiento de las tejedoras y de la técnica. Ahora en la segunda etapa el rol principal lo va a tener el municipio con la promoción o revalorización”, precisó la funcionaria. Eleonora Marchetti, secretaria de Asuntos Sociales de Simoca añadió que ese municipio trabaja desde hace seis años en la internacionalización de esa comunidad. Está en ese afán en conjunto con la secretaría de Relaciones Comerciales e Internacionales de la provincia. “Se está abordando distintos ejes, haciendo hincapié en cultura y turismo. Es la cultura la que más resalta la identidad de nuestro pueblo. De esta manera trabajamos también con el Conicet a fin de lograr que se incorpore a Simoca en el proyecto que inicia con la Universidad de San Martín” dijo Marchetti.

Doña “Mecha” Cardozo

El arte de doña “Mecha” Cardozo fue la atracción de los investigadores del Conicet que la observaron e interrogaron acerca de los procedimientos de elaboración de un tejido que desplegó con su rústico y humilde telar. Lo trajo desde Niogasta, en donde vive acorralada por los frecuentes desbordes del río Chico. Es una de las últimas artesanas del “pintullo”. Hasta el INTA llegó acompañada de su nieta Agustina. En 2024 viajó a Alemania a exponer su técnica y trabajos en el marco de una feria internacional. Viajó a través del Ente de Cultura y el municipio local a promocionar la cultura simoqueña. “Comencé a trabajar con el “pintullo” desde los 17 años. Fue una tía la que me lo enseñó. Desde entonces no paré de hacer distintos diseños para vender a pedido y en la feria de los sábados” contó la artesana. “Lo mío llegó hasta Alemania”, dijo con orgullo.

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