
MIRAMAR DE ANSENUZA. El "caribe cordobés", ubicado a orillas del espejo de agua más grande de la Argentina. / GOOGLE

El centro del país, la provincia de Buenos Aires y la Patagonia reúnen algunos de los destinos más tranquilos y accesibles para quienes buscan vacaciones sin multitudes ni gastos excesivos. Son lugares donde la naturaleza marca el ritmo y donde es posible descansar, caminar, navegar o descubrir pequeñas historias locales sin necesidad de planificar un viaje largo o costoso.
En los últimos años, muchos de estos puntos crecieron de manera silenciosa, con propuestas turísticas sencillas y alojamientos a precios razonables. El resultado es ideal para quienes priorizan experiencias auténticas, paisajes amplios y actividades al aire libre.
Villa Ocampo en Santa Fe: el humedal que sorprende a quienes buscan naturaleza
Es uno de los portales principales al humedal Jaaukanigás, un lugar reconocido por su biodiversidad y sus ecosistemas de islas, lagunas y bosques en galería. Desde la ciudad salen navegaciones guiadas por arroyos que permiten observar aves, carpinchos, flora nativa y zonas donde el río Paraná muestra su dinámica natural.
VILLA OCAMPO. Una puerta a la historia y la naturaleza. / GOOGLE
En los últimos años creció el turismo comunitario, con propuestas a cargo de familias locales que ofrecen recorridos urbanos, caminatas costeras y degustaciones regionales.
Miramar de Ansenuza en Córdoba: horizonte infinito y flamencos en Mar Chiquita
Miramar es uno de los destinos más fuertes del país. La creación del Parque Nacional Ansenuza impulsó proyectos de conservación, senderos costeros y actividades de avistaje.
La Laguna Mar Chiquita, uno de los humedales más grandes de Sudamérica, muestra un paisaje que cambia de color según la hora del día y es hogar de tres especies de flamencos.
MIRAMAR DE ANSENUZA. El / GOOGLE
Los precios suelen ser más accesibles que en los destinos clásicos de Córdoba, y la oferta incluye hosterías, cabañas económicas y gastronomía con productos regionales. Los atardeceres rosados son parte de la postal obligada.
San Vicente en Buenos Aires: historia, verde y un ritmo tranquilo cerca de CABA
Es una escapada perfecta para quienes quieren aire libre sin alejarse demasiado. A menos de una hora de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, combina parques amplios, gastronomía accesible y atractivos históricos como la Quinta 17 de Octubre y el Castillo Guerrero, dos espacios que condensan parte del patrimonio político y arquitectónico bonaerense.
SAN VICENTE. Queda a sólo 50 km de Buenos Aires y es ideal para pasar un día en una hermosa laguna. / GOOGLE
El lago local es punto de encuentro para andar en bici, caminar o simplemente descansar bajo los árboles. Es un destino económico, ideal para un viaje corto.
Nueva Atlantis en la Costa Atlántica: playa extensa y ambiente silencioso
Nueva Atlantis mantiene un perfil agreste incluso en plena temporada. Sus playas anchas, los médanos altos y el ambiente relajado la vuelven ideal para quienes buscan descansar lejos del ruido. Está cerca de Mar de Ajó y San Bernardo, lo que permite combinar tranquilidad con servicios cuando se necesite.
Los alquileres suelen ser más accesibles que en otras localidades de la Costa, y muchas de sus actividades como: playa, caminatas, bici son gratuitas.
Villa Lago Meliquina en Neuquén: la desconexión real en la Patagonia
Es uno de los destinos más buscados por jóvenes que quieren apagar el mundo por unos días. A 40 minutos de San Martín de los Andes, combina un lago de aguas frías y transparentes, bosque nativo y la particularidad de que gran parte del lugar no tiene señal de celular.
VILLA LAGO MELIQUINA. El secreto mejor guardado de la Patagonia. / GOOGLE
Se puede nadar, remar, hacer trekking o simplemente descansar frente al lago. Las cabañas y hosterías mantienen una oferta razonable fuera de los picos de enero.







