Cartas de lectores: ¿Será Posible?

13 Febrero 2024

Muy difícilmente tendrá su fin la guerra árabe israelí mientras el islamismo siga siendo una religión fundamentalista, guerrera e inflexible: “La condición básica para su pacificación está en la plena secularización de su teocracia y en su aceptación de los judíos.” El accionar devastador del islamo-fascismo repercute en el mundo entero. Buenos Aires, Nueva York, Paris, Londres y Madrid, entre otros. Terribles “lobos solitarios” son adoctrinados en las mezquitas para morir matando a civiles, hombres, mujeres y niños. No son “kamikazes”, como alguien los llamó, ya que estos apuntaban exclusivamente contra blancos militares. Pues bien, después del horrendo atentado contra las torres gemelas en el que murieron miles de inocentes ciudadanos (”arrojábanse al vacío mujeres con niños en sus brazos desde el piso 90 para no morir incinerados”), Bin Laden, el millonario terrorista de Al Qaeda, exclamó: “no entienden, no quieren entender que una cruzada al revés está en marcha, una yihad, una guerra santa contra los infieles y los adoradores de la Cruz”... Y por otra parte, están los fundamentalistas islámicos de hezbollah (y del Isis) que castigan a los infieles con una crueldad comparable a los crímenes de la Inquisición española. Su odio contra toda religión que no sea suya está avalada en no pocos versículos del Corán: vgr: Sura 9,29: “combatid contra todos aquellos que, aunque reciben el Libro -cristianos y judíos- no creen en Alá ni en el Último Libro”; Sura 4,47: “cuando encuentres infieles mátalos y haz con ellos una gran carnicería”, etcétera... Por su parte, el Sura n° 24 prescribe “cien azotes para las adúlteras y la muerte por lapidación a las ‘fornicadoras’ “. Es preciso recordar que fueron los países árabes los mismos que se opusieron a la Declaración Universal de los Derechos Humanos alegando que: “Los derechos humanos son un don de Alá”. Enumeraremos, a continuación, algunos hechos y reflexiones que complementan lo arriba mencionado. 1) Es una falacia que Israel practica el apartheid ya que los árabes que viven en Israel -más de 2 millones- tienen los mismos derechos sociales, políticos y culturales que todos los israelíes; participan de la Knesset, del poder judicial y del diplomático. Contrariamente, los miles de judíos que vivían en los países árabes fueron obligados a huir entre los años 1945 y 1957. 2) Los llamados efectos colaterales, reiteramos, son difíciles de evitar puesto que los terroristas de Hamas y sus misiles se abroquelan debajo o detrás de escuelas, edificios y centros médicos, usando a niños y enfermos como verdaderos escudos humanos, incluyendo armas ocultas debajo de las camas. 3) Uno de los mitos antisemitas más difundidos por ciertos nazis-goebelianos es que los judíos envenenan el aire y las aguas de los palestinos. 4) Es necesario recordar, a propósito, que en 1991 Saddam Hussein, el sanguinario déspota iraquí, había empleado gas nervioso, gérmenes y bacterias contra los rebeldes kurdos para esparcir entre ellos diversas enfermedades como el ántrax y la peste bubónica y que, para completar -después de haber invadido Kuwait, desencadenó una feroz guerra sectaria (sunitas contra chiítas) con su vecino Irán, con el triste saldo de más de 4 millones de musulmanes muertos. 5) En el Líbano, un país que había sido el más avanzado y apacible del Oriente Medio, convivían pacíficamente los cristianos maronitas y los musulmanes, incluso los judíos, pero esta paz no estaba destinada a durar mucho: se desmoronó abruptamente cuando su gobierno favoreció el asentamiento de Hezbollah, la organización terrorista sustentada por la teocracia iraní de los ayatolah, y principal responsable de los atentados contra Occidente. 6) Otra falacia es que la tierra que ocupa Israel habría sido propiedad ancestral de los palestinos. Esto es un verdadero disparate que pretende anular 3.700 años de presencia hebrea en Israel. Ni siquiera su expulsión, por parte de los romanos, pudo impedir la presencia ininterrumpida de judíos en la Tierra Prometida, y que, para finalizar, a partir del siglo XIX la presencia judía en Jerusalem fue ampliamente mayoritaria. 7) Fueron los palestinos quienes, tras su derrota, comenzaron, mediante actos terroristas e intifadas, una guerra permanente a la que habían sido sus iniciadores al no haber aceptado la fundación del actual estado de Israel.

Arturo Garvich 

Las Heras 632 -S. M. de Tucumán

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