Encargados de comedores advierten que la mercadería que envía el Estado es insuficiente

Encargados de comedores advierten que la mercadería que envía el Estado es insuficiente

Centros de asistencia social de Tucumán reclaman al Gobierno nacional y provincial demoras en la llegada de la mercadería e insuficiencia de alimentos.

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15 Octubre 2023

Los comedores y merenderos de Tucumán solicitan al Estado que aumenten la cantidad de mercadería que se les entrega, dada la “extrema situación económica” que atraviesa el país. Además, reclaman que el Gobierno adeuda por lo menos tres meses de alimentos.

“Reclamamos aumentos correspondientes al aumento natural y dramático que tenemos de gente que se acerca a los merenderos. Ni el Estado provincial ni el nacional responde a eso”, dijo a LA GACETA Santiago Camuña, del Frente Amplio de Lucha (FOL).

A su vez, la encargada de recibir la mercadería aseguró que “este año fue de terror”, porque -cuentan- la Nación sólo les entregó alimentos en marzo, en abril, en julio y en septiembre. “Años anteriores solía llegar el camión una vez al mes y después cada dos”, indicaron.

“Seguro son, por lo menos, tres entregas adeudadas”, remarcó Camuña.

En detalle, el Gobierno nacional se encarga de entregar los productos secos como arvejas, garbanzos, harina, lentejas y yerba mate. “Es absolutamente imposible mantener un comedor con el tipo de mercadería que se entrega; a yerba y garbanzo no se puede mantener un merendero y esa cantidad de harina se consume en menos de una semana”, planteó el referente.

No más de un 30% en 3 años

En cuanto al abastecimiento de alimentos del que se encarga el Estado provincial, Camuña alertó que no hay demoras pero sí cuestiones de “organización, desidia y maltrato” a la hora de retirarlos y que “este año no hubo ni un kilo de aumento”.

“Desde la pandemia hasta hoy, se deben haber triplicado la cantidad de personas y también abrimos más merenderos; y estoy seguro que el aumento no fue de más del 30%”, reclamó, en referencia a las entregas de la Nación y de la Provincia.

Además, agregó: “Nunca sabemos si va a llegar o no, y cuándo. Cuando mandan un cronograma, nunca se cumple y no sabemos qué llega hasta abrir el camión”.

En este marco, indicó que los centros de asistencia alimentaria “se siguen sosteniendo sobre la base de la autoorganización y el compromiso de los compañeros de los barrios”.

“A esta situación la peleamos de manera autogestionada, no cerramos nunca en el año. Los merenderos se sustentan solos; se hace reciclado, se vende, se reciben aportes de almacenes y donaciones”, manifestó Camuña.

Mercadería insuficiente

En tanto, Cristina Selman, del Movimiento Argentino Rebelde (MAR), que agrupa a cinco merenderos, alertó que sí hubo demoras de entre tres o cuatro meses de los recursos que envía la Nación.

Ahora, indicó que se acomodó un poco el sistema y que “a lo sumo, puede haber un mes de atraso o pasan 50 días y llega”. “Con lo que llega de la Provincia no tenemos demoras; con lo que sí nos tenemos que organizar a veces es cuando nos cambian los productos porque están en falta”, explicó la mujer.

Y siguió: “Nos dan más cantidad de otro producto, por ejemplo, leche; pero no nos dieron aceite ni arroz. Tratamos de hacer alcanzar a todos, pero este mes tuvimos que trabajar sólo como merendero”.

Además de dejar de dar almuerzos por la falta de abastecimiento de alimentos, Selman sostuvo que “se necesita más cantidad de mercadería, porque es insuficiente”. “La situación está imposible. Como a veces no abrimos, tenemos chicos que vienen a preguntar qué pasó y cuándo les vamos a dar la leche”, contó.

Actualmente el comedor, que momentáneamente sólo entrega meriendas, funciona dos -a lo sumo, tres- días por semana, ante la falta de mercadería para preparar las comidas.

Autosustentabilidad

Por otro lado, planteó la necesidad de abrir más merenderos debido al aumento de personas en situación de vulnerabilidad. El MAR, al igual que la mayoría de los centros sociales, se sustenta con donaciones y trabajos pequeños.

“Las chicas salen a pedir y los comerciantes de la zona les dan fruta. Como ahora no recibimos aceite, pidieron grasa en la carnicería y de ahí sacamos para hacer el pan. A veces, hasta ponemos de nuestro bolsillo porque no nos alcanza con lo que nos dan”, desarrolló Selman.

También Yanina Domínguez, del comedor “Por una Sonrisa Feliz”, ubicado en El Manantial, sostuvo que la situación económica y social local “está muy difícil” y que no sabe “con qué se va a encontrar en el próximo recibo de mercadería, por la suba de los precios”.

La metodología de entrega para ellos es distinta. “Como retiramos en otro lugar, que es más lejos, nos dan alimentos para dos meses. En octubre, por ejemplo, nos dieron también para noviembre; volveremos a retirar comida en diciembre”, explicó.

El centro de asistencia, que sólo recibe abastecimiento de la Provincia, recibe a 320 personas a diario. “Hay días que viene más gente que no está anotada y tratamos de dar hasta donde nos alcance. Antes sólo recibíamos a niños, ahora se sumaron familias completas y adultos mayores”, advirtió Domínguez, acerca de la profundización de la crisis.

Además, la mujer contó que cocinan a leña, por falta de anafe, y que a veces tienen algunas complicaciones en los días de lluvia. “No damos abasto, no nos alcanza. No sé si tendremos para sostener a más personas”, lamentó Domínguez.


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